Benicio del Toro: talento para matar

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Benicio del Toro se ha ganado el respeto de Hollywood haciendo papeles de tipo duro. Desde que debutó como perverso ladrón en The Usual Suspects, al actor lo han rondado personajes fuera de serie como el guerrillero Ernesto Guevara (Che), un sicodélico abogado drogadicto (Fear and Loathing in Las Vegas), un criminal atormentado por la culpa (21 Grams) y un implacable policía antinarcóticos (Traffic).

Sin embargo, todos estos personajes parecen príncipes azules cuando se comparan con Lado, el sanguinario criminal que Del Toro encarna en Savages, cinta dirigida por Oliver Stone que se estrena este fin de semana. Lado trabaja como mano derecha y gatillero al servicio de Elena (Salma Hayek), reina del narcotráfico en México.

"La brutalidad de Lado no es gratuita, mi personaje intenta resumir toda la violencia que caracteriza a esta guerra", explica Del Toro durante una rueda de prensa telefónica desde Los Ángeles.

"Cuando uno escucha los testimonios de las víctimas de la lucha entre los carteles o las historias de personas involucradas en la guerra contra la droga, entiende la dimensión y complejidad de este problema".

Basada en la novela homónima de Don Wislow que estuvo en la lista de los 10 libros más vendidos en 2010 según The New York Times, la película Savages reconstruye la odisea de dos mariguaneros americanos por rescatar a su amiga hippie secuestrada por el cartel mexicano de la droga. La crónica sirve de pretexto para ahondar en la problemática que implica la lucha contra el narcotráfico en la frontera mexicoamericana.

La ocasión también sirve para que del Toro muestre su pasión a la hora de encarnar personajes desequilibrados. El actor nacido en Puerto Rico que se residenció en Pensilvania cuando tenía 9 años, no oculta la gran admiración que siente por los villanos en el cine.

"Siempre me han fascinado e inspirado personajes como el de Jack Nicholson en The Shinning, Anthony Hopkins en Silence of the Lambs y Al Pacino en Scarface", revela. "Los personajes buenos imponen límites al actor, pero los malos dan mayor libertad de actuación y ofrecen la posibilidad de desdoblarnos".

Del Toro llegó a la actuación por casualidad. El actor proviene de una familia prominente en la isla y su padre, un conocido abogado, quiso que estudiara negocios. Después de obtener su diploma en la Universidad de California (San Diego), el potencial artista se matriculó a un curso de actuación y allí le sonó la flauta.

El actor de 45 años confiesa que sus primeros pasos en la actuación los dio haciendo papeles de malandro. El asunto empezó con su aparición en Miami Vice, serie televisiva de donde saltaría a actuar en la película de James Bond License to Kill. Pero el papel que lo mostraría como un actor de carácter fue el que encarnó como hampón en The Usual Suspects.

Poco después actuaría al lado de Robert de Niro en The Fan y junto a Johnny Depp en Fear and Loathing in Las Vegas, papel para el que tuvo que aumentar 40 libras. Dicen que cuando Steven Soderbergh vio esta película descubrió quién podría encarnar a Javier Rodríguez, policía antinarcóticos mexicano presionado por la corrupción en Traffic.

"Aunque Del Toro encarna un papel secundario en Traffic, buena parte de la trama de la película descansa sobre sus hombros. La importancia de su personaje se vio magnificada gracias a su excelente actuación", comentó Soderbergh para la revista Sight & Sound.

Por su papel en esta película, Del Toro se llevó a casa un Oscar, convirtiéndose en el tercer boricua en recibir tan prestigioso galardón después de José Ferrer y Rita Moreno. Sin embargo, los humos no se le subieron a la cabeza y el actor prefirió seguir haciendo cintas indies de mano de reconocidos cineastas en lugar de filmar superproducciones o cintas comerciales.

De esta época forman parte cintas como Snatch, The Pledge y 21 Grams, filme que le reportó una segunda nominación al Oscar. Pero el filme que lo volvería a colocar en primera plana sería Che, la saga de Soderbergh sobre Che Guevara para la cual el actor tuvo que perder 35 libras y por el cual fue galardonado en el Festival de Cannes y durante los Premios Goya. Contra todas las predicciones, Del Toro no fue nominado al Oscar.

"No entiendo cómo una gran película como Che y un gran actor como Benicio Del Toro no recibieron nominaciones al Oscar", dijo Sean Penn, mientras recibía el premio como mejor actor por Milk en la ceremonia del Screen Actors Guild Awards. "Quizás sea porque es en español, porque es muy larga o porque es demasiado política".

Del Toro también se ha dado licencia para filmar películas que le recuerdan su infancia. El actor cuenta que desde muy niño le fascinaron clásicos del terror como Drácula y Frankenstein, por eso quiso hacer realidad un viejo sueño cuando filmó Wolfman, pero no tuvo suerte porque la cinta fue mal recibida por la crítica y el público.

El artista recuperó su camino cuando Stone lo llamó a protagonizar Savages porque este personaje iba a tono con lo que ha sido toda su carrera. Otra poderosa razón que lo motivó fue trabajar bajo el mando de un cineasta que ha ganado tres veces el premio Oscar.

"Stone es un director 1A que siempre sabe lo que quiere y hace buenas películas sin importarle si producen dinero o no", explica el actor. "Es un cineasta que sabe exigirle al actor cómo mostrar su talento".

Por eso Del Toro no dudó un minuto cuando Stone le ofreció el papel de Lado, pero cuando leyó el guión quedó impresionado con la maldad del personaje. El actor reconoce que hasta hace poco no dudaba de la maldad congénita de asesinos en serie como los personajes ficticios Freddy Kruger o Hannibal Lecter, pero todo empezó a cambiar desde que nació Deillah, fruto de su amor con Kimberley Stewart, hija del rockero Rod Stewart.

"Cuando miro a mi hija y la veo tan angelical y tan pura no me puedo imaginar que ningún bebé pueda convertirse en asesino algún día".

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