Los participantes vienen de 17 estados

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Cerca de 400 personas se han inscrito para ingresar a los Everglades y dar la batalla contra las pitones birmanas (Burmese python), la gigantescas culebras constrictoras que se han convertido en la más reciente y más rara amenaza de la vida salvaje del sur de Florida.

El “2013 Python Challenge”, que comienza el sábado 12, ha atraido a participantes y medios de comunicación de todo el país, a lo que será un evento de un mes de duración y que ofrecerá premios de $1,000 para quienes atrapen las culebras más largas y $1,500 para quienes atrapen la mayor cantidad.

Los participantes no necesitan tener licencia de cacería, a menos que sean menores de 18 años. Sólo requieren el entrenamiento que se recibe por Internet. Debido a los pocos requerimientos, algunos han cuestionado la sensatez de alentar a aficionados con armas de fuego, particularmente quienes no son cazadores, para cazar pitones en el medio salvaje.

“Adentrarse en la manigua de Florida es algo potencialmente peligroso”, dijo Stuart Pimm, prominente científico de los Everglades quien es profesor de conservación ecológica en Duke University. “Este es un terreno muy, muy rudo. Quedarse allí sin la suficiente agua puede ser una experiencia muy riesgosa para la vida”.

Pero asumiendo que la gente sea cuidadosa, dice, ellos pueden matar suficientes culebras gigantes para ayudar a los Everglades.

“Efectivamente es una amenaza muy seria”, agregó. “Podría cambiar radicalmente la composición de las especies que encontramos en los Everglades, y los Everglades ya tienen suficientes amenazas sin las culebras. Pienso que las medidas extremas son apropiadamente extremas”.

Warren Booth, profesor asistente de biología en University of Tulsa y director de ciencias de la U.S. Association of Reptile Keepers, que representa a la industria de los reptiles, dijo que ve la cacería como un potencial desastre para la gente y las culebras nativas.

“Hay especies venenosas, como la cascabel lomo de diamante negro del oriente (Eastern diamondback) y la boca de algodón (cottonmouth)”, dijo. “Pienso que vamos a ver mucha vida salvaje muerta y potencial riesgo humano con gente que llegue a ser mordida”.

Carli Segelson, vocera de la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC), que está supervisando la cacería, dijo que la agencia tendrá oficiales del orden adicionales en el terreno y proveerá entrenamiento para identificar a las culebras venenosas y evitar daño de la vida salvaje nativa.

“Por supuesto en cualquier momento cuando se hace algo así, la gente se preocupa”, agregó. “Pienso que en general la gente entiende que es un problema que necesita ser enfrentado y apoya y entiende que este tipo de acciones deben ser garantizadas”.

Los participantes inscritos son de 17 estados. Entre ellos está Tyler Newbolt, de Lake Worth, quien tiene un amigo que llega de Michigan para cazar durante una semana. Newbolt, de 27 años, es un experimentado cazador de cerdo salvaje y venados, y está ansioso de cazar especies poco usuales con su rifle calibre 22.

“Es algo divertido”, dijo. “Definitivamente estoy interesado en los Everglades y el ecosistema. Soy un gran defensor de los Everglades”.

Bruce Moore, de Pembroke Pines, planea llevar una pistola cargada con balas para culebra, que son cartuchos llenos de perdigones que permiten a una pistola funcionar como una mini escopeta.

“Amo los Everglades”, dijo Moore, de 47 años. “Pienso que son muy importantes. Quiero hacer algo para marcar la diferencia. No voy a actuar irresponsablemente al respecto. Si usted se encuentra con una pitón de 15 pies de largo, ese es un animal muy poderoso”.

La FWC recomienda usar una bala o un cartucho directo a la cabeza, o usar un “captive bolt”, un dispositivo que se usa en los mataderos que crea un hueco en el cerebro. La decapitación se considera inhumana, a menos que el cerebro ya esté totalmente destruido, porque el movimiento puede perdurar en el cuerpo de la culebra por largo tiempo, después de que la cabeza ha sido cercenada.

Las pitones birmanas, nativas del sur de Asia, se establecieron en los Everglades debido al negocio de las mascotas exóticas. Ellas comen pequeños mamíferos, aves zancudas, lagartos y venados adultos. La más larga capturada hasta ahora tenía 17 pies y siete pulgadas de largo y cargaba 87 huevos.

El desafío comenzó el sábado a las 10 a.m. con un evento de entrenamiento y charlas para distinguir y lidiar con esas culebras, en el centro de educación e investigación de University of Florida, en Davie. La cacería en sí comenzó a la 1 p.m. del sábado y termina a la medianoche del 10 de febrero. La ceremonia de premiación se realizará el 16 de febrero en el Zoológico de Miami.

Frank Mazzotti, profesor de ecología de vida salvaje en University of Florida y reconocido experto en la vida salvaje de los Everglades, y quien ayudó a diseñar el desafío, dijo que él entiende las preocupaciones y no espera que esas actividades resuelvan el problema.

Mazzotti dijo que la idea llegó de la oficina del gobernador Rick Scott, quien, según él dijo, quería un acercamiento de “fuerza de mercado” para enfrentar el problemas de las pitones. Un mes de cacería no erradicará a las pitones, dijo Mazzotti, pero podrá dar información muy valiosa acerca de las culebras y de la efectividad de usar cazadores para eliminarlas.

“No creo que un solo evento como este sea la ‘bala de plata’”, dijo.

Las culebras serán examinadas, dando a los científicos información sobre su dieta, edad, sexo, genética y otras características biológicas. Tener cientos de personas buscándolas al mismo tiempo dará una vista simultánea de dónde están y dónde no están, pues a los participantes se les pidió anotar el lugar, el nivel de agua, las condiciones climáticas y la hora del día, dijo.

“Esto nos dará la muestra más completa de pitones jamás capturada”, agregó.

Copyright © 2014, Los Angeles Times
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