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Seth Rogen tiene el encanto de la desfachatez

Seth Rogen tiene el encanto de la desfachatez
No es apuesto como las estrellas tradicionales, pero tiene carisma y ha hecho feliz a su audiencia. (Agencia Reforma)

No es un galán como Chris Hemsworth, no tiene el imán taquillero de Vin Diesel ni las audiencias lo aman como a Tom Cruise.

Lo que caracteriza a Seth Rogen, además de su estruendosa y peculiar risa, es que tiene el poder de seducir fácilmente a los estudios de Hollywood para cristalizar casi cualquier proyecto que se proponga.

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Y ello incluye una cinta animada en la que los productos de un supermercado arman una orgía (La Fiesta de las Salchichas), una serie sobre posesiones demoniacas (Preacher) y una disparatada comedia sci-fi con todos sus cuates (Éste es el Fin).

"Aún puede ser difícil para mí levantar un proyecto, pero depende de la situación. Si ves las películas que he hecho en estos años, algunas han sido facilísimas y otras me han llevado mucho tiempo.

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"Nunca sabes qué seducirá a un estudio, qué será exitoso en taquilla y qué podría convertirse en una obra de culto. Vas perfeccionando tu técnica, eso sí", reconoció Rogen en la pasada Comic-Con.

Con 17 años en la industria del entretenimiento, el actor se ha hecho de un nombre en Hollywood no sólo por su disparatado humor, sino también por el equipo creativo que lo rodea.

Esto incluye a su amigo de la infancia, Evan Goldberg, con quien escribe y codirige varias de sus cintas, y compañeros actores como James Franco, Jonah Hill, Paul Rudd, Danny McBride y Salma Hayek, entre otros.

"Me gusta rodearme de gente talentosa, trabajar con ellos y hacer cosas interesantes. De esta forma, cuando vendemos un proyecto, lo único que exigimos es total y estricta libertad creativa.

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"Lo que más he aprendido es a 'pre-empacar' nuestras películas porque así, cuando las vendemos a los estudios, ya se las damos bien estructuradas: el presupuesto, el cast, las agendas, las locaciones, etc", puntualizó.

Así realizó la polémica The Interview, que retrataba de forma desfachatada al líder de la República Democrática Popular de Corea, Kim Jong-un, y su nueva serie, Future Man, donde un intendente (Josh Hutcherson) se convierte en superhéroe para combatir a una raza alienígena.

"Cuando nos aceptan un proyecto, pedimos que no editen nuestras películas, y una vez que nos dan el presupuesto, podemos hacer lo que se nos antoje. ¡Hasta nos dan control del marketing de las cintas!".

El canadiense, de 35 años, ha aparecido en poco más de 80 cintas como actor y pronto dará la voz de Pumba en la versión live-action de El Rey León, además de tener siete proyectos más como productor.

"Lo primero que hice como productor en forma fue Superbad (2007) y me tardé una década en levantar ese guión, nadie me conocía y creían que estaba loco. Afortunadamente, lo pudimos hacer, y marcó mi carrera.

"Creo que la clave para mí es ser paciente y lograr tener una idea tan original y atractiva, que a nadie más se le ocurra en el tiempo en que te tardas en desarrollarla. Eso es lo que me ha funcionado".

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