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Investigación demuestra que las parejas tienden a sincronizar su peso

Investigación demuestra que las parejas tienden a sincronizar su peso
Cuando una persona casada se une a un programa de pérdida de peso, su cónyuge también puede terminar perdiendo peso, según un estudio reciente. (Getty Images)

¿Está cansado de molestar a su pareja para que pierda algunas libras? Se pueden obtener mejores resultados si usted mismo hace una dieta.

Los expertos en salud han visto que el peso de las parejas tiende a sincronizarse. Con frecuencia, el peso es similar cuando se casan y si un compañero gana peso con el tiempo, el otro también lo hace. De hecho, los investigadores descubrieron que, si uno en la pareja se vuelve obeso, el riesgo de que la otra persona siga el ejemplo aumenta en un 37 por ciento.

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Hay indicios de que lo contrario también es cierto. Un estudio de población a largo plazo en Inglaterra indica que cuando un cónyuge pierde peso, un tipo de efecto dominó se extiende al otro cónyuge. Otro estudio de pacientes con cirugía bariátrica descubrió que casi dos tercios de sus cónyuges eran menos pesados un año después del procedimiento, con una pérdida de peso promedio de poco menos de 3 libras.

Los investigadores, dirigidos por la psicóloga Amy Gorin de la Universidad de Connecticut, se propusieron ver si podían replicar estos resultados en un ensayo aleatorio controlado, para ello reclutaron a 130 parejas en las cuales un miembro de cada pareja estaba dispuesto a probar un programa para perder peso y la otra no. Para ser incluido, el compañero en el programa tenía que tener sobrepeso u obesidad (con un índice de masa corporal entre 27 y 40) y el otro tenía que tener sobrepeso (con un IMC de más de 25).

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Las parejas no tenían que estar casadas, aunque 121 de ellas sí lo estaban. Cuatro de las parejas estaban en relaciones del mismo sexo.

Las parejas fueron asignadas al azar a uno de dos grupos. En un grupo, un miembro de la pareja recibió una membresía gratuita de seis meses para Weight Watchers, que incluía el acceso a reuniones y el uso de herramientas digitales para rastrear hábitos de alimentación y ejercicio (el estudio fue financiado en parte por Weight Watchers International). En el otro grupo, una persona de la pareja obtuvo un folleto sencillo de cuatro páginas con información sobre ejercicio y alimentación saludable.

Todos los participantes fueron pesados ​​y medidos por profesionales al comienzo del estudio, tres meses después y a los seis meses.

En ambos grupos, las parejas que participaron activamente en un programa de pérdida de peso generalmente lograron perderlo. Después de seis meses de esfuerzo, los del grupo Weight Watchers perdieron 9.5 libras (o 4.5 por ciento de su peso corporal), en promedio, mientras que aquellos que recibieron el folleto perdieron casi 7 libras (o 3.2 por ciento de su peso corporal), en promedio. Esas diferencias no eran lo suficientemente grandes como para ser estadísticamente significativas.

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Pero Gorin y sus colegas estaban más interesados ​​en lo que le había sucedido a la otra mitad de estas parejas.

Las parejas de quienes usaron Weight Watchers perdieron casi 5 libras, en promedio, y las parejas de quienes obtuvieron el folleto perdieron un poco más de 4 libras, en promedio. Después de seis meses, el porcentaje promedio de pérdida de peso fue un 2.09 por ciento idéntico para ambos grupos.

Para las personas que no estaban tratando activamente de perder peso, pero lo hicieron de todos modos, no importó si su pareja estaba usando Weight Watchers o el enfoque autoguiado detallado en el folleto. Tampoco importó si eran hombres o mujeres, o si tenían sobrepeso u obesidad cuando sus parejas comenzaron su programa de pérdida de peso.

Los expertos creen que los beneficios de salud por perder peso comienzan después de que la masa corporal disminuye en un 3 por ciento. En general, el 32 por ciento de las parejas que no hicieron dieta lograron ese objetivo.

Los investigadores crearon modelos matemáticos para predecir cuánto peso perderían los participantes del estudio en cada periodo de tres meses. Esos modelos tenían errores, pero esos errores seguían un patrón distintivo.

"Si un miembro de una pareja perdía más (o menos) de lo previsto en un momento dado, el otro miembro de la pareja también perdía más (o menos) de lo que se había predicho", escribieron los investigadores.

Los resultados refuerzan el caso de que las parejas tienen una influencia significativa en el peso de cada uno, para bien o para mal. Pero serán necesarios estudios de más largo plazo para ver si las personas pueden mantener esta pérdida de peso de "efecto dominó", anotó el grupo de investigadores.

Aun así, los hallazgos deberían alentar a los expertos en salud a encontrar formas de "aprovechar la dinámica familiar y social para promover una pérdida de peso clínicamente significativa", concluyeron Gorin y sus colegas. Hacerlo "podría mejorar el alcance y la rentabilidad de los programas de control de peso".

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El estudio aparece en la edición de marzo de la revista Obesity.

Kaplan escribe para Los Angeles Times.

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