La artritis, considerada a menudo como un efecto colateral inevitable del envejecimiento, puede ser un trastorno doloroso y costoso en última instancia.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) la artritis totaliza un gasto anual de 128 mil millones de dólares, gran parte de los cuales se debe a reclamaciones por discapacidad.

La artritis sigue siendo la causa más común de discapacidad, y tanto hombres como mujeres siguen siendo diagnosticados a niveles casi  asombrosos.

Entre el 2007 y el 2009, las cifras de los CDC indican que un estimado del 22.2 por ciento de los adultos estadounidenses, o sea, 49.9 millones de hombres y mujeres, reportaron un diagnóstico médico de artritis.

A pesar de que se ha convertido en un trastorno común, la artritis sigue siendo un misterio para muchos adultos.

Pero comprender el proceso de la artritis puede ayudar a hombres y mujeres a reducir sus riesgos de ser unos de los millones y millones de adultos que luchan cada día contra esta enfermedad a veces dolorosa.

¿Qué es la artritis?

La artritis es una inflamación de una o más articulaciones que provoca dolor, hinchazón, limitación del movimiento o rigidez. Si tal definición le parece amplia, lo es. Dicho esto, hay más de 100 tipos diferentes de artritis, y tanto los hombres como las mujeres pueden padecer más de uno.

¿Qué ocurre en un caso de artritis?

Cuando una persona padece de artritis, sus cartílagos, o sea, el tejido que protege normalmente la articulación y absorbe el impacto cuando hay presión sobre la articulación, se rompe. Esta ruptura impide un movimiento fluido, y puede provocar efectos colaterales dolorosos. A menos cantidad de cartílagos, hay más fricción en los huesos, lo que conduce en última instancia al dolor, inflamación y rigidez.

¿Qué efectos tiene la artritis en las articulaciones?

No todos los tipos de artritis dañan las articulaciones de la misma forma. La osteoartritis, provocada usualmente por el desgaste normal, así como la artritis reumatoide, resultado de un ataque del sistema inmunológico; son dos de las formas más comunes de la artritis.

Cuando una persona padece de osteoartritis, el desgaste al cual es sometido el cartílago puede provocar que las articulaciones de los huesos tengan fricción entre sí, un efecto colateral doloroso y restrictivo que puede desarrollarse durante años, o ser resultado de una infección o una lesión en la articulación.

En el caso de la artritis reumatoide, algún agente provoca que el sistema inmunológico ataque las articulaciones y posiblemente otros órganos.

Aunque sigue siendo un misterio lo que provoca precisamente el ataque del sistema inmunológico, algunos investigadores sugieren que se trata de un virus o bacteria; mientras que otros creen que el hábito de fumar desempeña un papel importante en la aparición de la artritis reumatoide.

Una vez que el sistema recibe la orden de ataque, sus células pasan de la sangre a las articulaciones y al tejido que las cubre, conocido como sinovio.

Una vez allí, las células inmunológicas producen sustancias inflamatorias. Esta actividad de células y sustancias inflamatorias provoca irritación, hinchazón e inflamación y también afecta el cartílago que puede provocar la fricción entre los huesos.

¿Hay factores de riesgo de padecer artritis?

No todas las personas padecen artritis, y hay varios factores de riesgo que incrementan la posibilidad de ser afectado por uno de los más de 100 tipos de artritis.

• Historia familiar: Algunos tipos de artritis son trastornos de familia. Aunque pudiera parecer contraproducente, los genes de una persona pueden hacerla más susceptible a los factores ambientales que provocan la artritis.

• Género: Las mujeres son más propensas a padecer de artritis reumatoide, mientras que la gota, enfermedad que puede causar artritis, afecta más a los hombres.

• Lesiones previas en las articulaciones. Cualquier persona que haya sufrido en el pasado una lesión en las articulaciones es más propensa a que las mismas sean afectadas. Por ejemplo, los atletas son a menudo más susceptibles debido a lesiones sufridas en la práctica de un deporte.

• Obesidad: La obesidad en hombres y mujeres implica a menudo presión indebida en las articulaciones, particularmente en las rodillas, caderas y columna vertebral, lo cual les hace correr más riesgos de padecer algún tipo de artritis.

• Edad: El riesgo de padecer artritis se incrementa con la edad. Cada día, la artritis afecta a millones de personas en todo el mundo. Comprender el trastorno puede ayudar a hombres y mujeres a controlar con efectividad la artritis en caso de que la padezcan.