Productos de Quíinoa que usa Ana Chipana para hornear sus postres orgánicos. (Cristobal Herrera, El Sentinel / April 23, 2012)

Ana Chipana encontró el secreto para lograr el sueño de tener su propio negocio en un alimento que consume desde que era niña en Bolivia.

Cuando su esposo enfermó gravemente hace tres años, los médicos le recomendaron mejorar sus hábitos alimenticios. Entonces Chipana decidió volver a sus raíces y usar la quínoa, un cereal cultivado en Los Andes desde hace 5000 años, y que su madre utilizaba en la cocina.

La salud de su esposo mejoró y Chipana lo atribuye, en gran parte, a su alimento ancestral.

"Es un producto orgánico muy recomendado", contó. "Pero como todos los alimentos nutritivos generalmente no se asocia con un sabor delicioso".

Para variar sus platos, se le ocurrió hacer postres con harina de quínoa. El resultado fueron unas tortas granuladas y suaves que gustaron mucho a amigos y familiares.

Fue entonces que Chipana vio la oportunidad de crear su propio negocio. Empezó informalmente, tomando algunas ordenes y luego estableció su pequeña empresa, Wara Quinua, desde la cocina de su casa en Tamarac, en mayo de 2010.

La historia de esta inmigrante boliviana se repite por todo Estados Unidos.

Según la Administración de Pequeños Negocios de EEUU, 18 por ciento de las pequeñas empresas en el país pertenecen a inmigrantes y ese numero crece cada año.

Para brindar información y asesoramiento a personas que como Chipana quieren empezar su propio negocio, Hispanic Unity of Florida y Broward SCORE crearon en 2004 el programa "Emerging Entrepreneurs". Este año se inició la versión en español, Nuevos Empresarios.

Desde 2004 las dos organizaciones sin fines de lucro han ayudado a decenas de nuevos y futuros comerciantes a través de talleres de orientación y oportunidades para relacionarse con expertos y consejeros.

"Queremos que a través de nuestro programa interactivo puedan obtener conocimientos y habilidades que les ayuden a alcanzar el sueño de tener su propio negocio", declaró Ingrid Ekblad-Rodríguez, la encargada de desarrollo económico de Hispanic Unity y directora de Nuevos Empresarios.

"Los participantes tienen la oportunidad de escuchar sobre casos reales que muestran como otras personas empezaron sus negocios".

Chipana, por ejemplo, se matriculó en una universidad privada para estudiar administración de negocios y después asistió a varios talleres de Nuevos Empresarios en las oficinas de Hispanic Unity en Hollywood, con el fin de pulir sus conocimientos y hacer contactos para su pequeña empresa.

"Con ellos aprendí como aplicar mercadeo y publicidad a mi negocio", contó Chipana. "Ese fue el empujoncito que necesitaba".

Tras renunciar a su puesto como trabajadora en un comedor escolar, Chipana ahora se dedica a hornear pasteles de quínoa a tiempo completo. Su sueño es llegar a distribuir sus postres en las escuelas.

Talleres en español

Nuevos Empresarios ofrece cinco clases en español, a base de un modelo de cinco pasos creados por Broward SCORE, explicó Ekblad-Rodríguez.

"Hay mucha gente en el sur de Florida con las ideas y las ganas de empezar sus negocios pero necesitan asistencia en su idioma", dijo la directora del programa.

La primera clase, que es gratis, es una orientación sobre cómo fundar y administrar un negocio. Los siguientes cuatro seminarios tienen un costo de $100 en total. Durante la segunda reunión los participantes aprenden a desarrollar el concepto de su negocio. La tercera y cuarta clase trata sobre mercadeo y planificación financiera. El último seminario resume todo el material y enfatiza cómo poner en marcha el plan.