El interés en el Titanic creció durante la conmemoración de los 100 años del crucero que alguna vez fue calificado como "inhundible"

El pasado 9 de abril el crucero MS Balmoral partió del puerto de Southampton, en el sur de Inglaterra, para recorrer con cientos de familiares de algunos de los sobrevivientes del naufragio, la ruta del Titanic.

Al día siguiente, museos, teatros y hasta hoteles participaron en la preparación de un menú especial que marcó el centenario de la tragedia del enorme navío.

Algunos tomaron ideas de Last Dinner on the Titanic: Menus and Recipes from the Great Liner, un libro escrito por Rick Archbold y Dana McCauley.

Pero Greg Reyner, chef y dueño de Cafe Muse en Royal Oak, Michigan, buscó maneras de modernizar y economizar en las preparaciones.

"Uno de los menús [del barco] tenía médula ósea", dijo Reyner. "Tuvimos que encontrar cosas que se parecieran".

En lugar de ostras, Reyner sirvió caviar sobre huevos endiablados. Y a cambio del caldo de carne de res con ostiones, su menú ofreció consomé con tomate en copas de cohombro.

Una de las entradas de Reyner fue pollo con puerros asados, espinacas y manzanas, una versión modificada del pichón asado con berros que sirvió el Titanic.

"Y contrastamos la opulenta primera clase con las acomodaciones de tercera clase que parecían bodegas", dijo Reyner. Por eso su menú incluyó también una comida sancochada.

Mientras tanto, por décimo cuarto año consecutivo Kirby House en Saugatuck, Michigan, sirvió su cena del Titanic, este año con la proyección de la película Titanic, de James Cameron.