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COVID-19: Aumenta el suministro de dosis, según alcalde de Los Ángeles

L.A. Mayor Eric Garcetti, right, greets a man at a mobile COVID-19 vaccination clinic.
El alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, a la derecha, saluda a un hombre en una clínica móvil de vacunación contra el COVID-19 para personas mayores, este miércoles en Chinatown.
(Al Seib / Los Angeles Times)

Después de contratiempos y retrasos en los envíos vinculados al clima invernal, el suministro de vacunas contra el COVID-19 en Los Ángeles está aumentando nuevamente, expresaron las autoridades.

El martes fue el segundo día de mayor actividad en los sitios de vacunación administrados por la ciudad, según informó este miércoles el alcalde Eric Garcetti durante una rueda de prensa, con 17.572 dosis administradas. Y aunque sigue habiendo escasez, se espera que las cifras mejoren en los próximos días y semanas. “Aunque no tenemos aún claridad en la cadena de suministro, en la próxima semana o dos, las cuentas indican que solo deberíamos notar un alza del mismo”, indicó Garcetti. “Entonces, prepárense”.

La ciudad todavía ofrece principalmente citas para segunda dosis, pero espera poder “acelerar una vez más los turnos para aplicación de primera dosis” a partir de la próxima semana, anticipó el alcalde, cuando la elegibilidad de la vacuna se amplíe para incluir a los trabajadores de la educación y el cuidado infantil, la alimentación y la agricultura, los servicios de emergencia y funcionarios del orden, a partir del lunes. “Espero con ansias ese día, y creo que llegará antes de lo que podemos imaginar -en un mes, mes y medio, tal vez dos como máximo- donde todos estos niveles básicamente desaparecerán”, remarcó Garcetti, “porque vamos a tener mucho suministro de vacunas en el país”.

Hasta el martes, la ciudad había administrado más de 367.200 dosis, el 90% de su suministro. Los equipos móviles de vacunación aplicaron arriba de 5.300, el 96% de las cuales se destinaron a personas de color, detalló Garcetti.

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Desde la próxima semana, la ciudad también ofrecerá horas los sábados en clínicas de vacunación móviles para poder atender a los trabajadores esenciales que trabajan de lunes a viernes.

Aún así, otras desigualdades continúan afectando el despliegue en la región; se sabe que algunas personas usan indebidamente los códigos de acceso para residentes de áreas negras y latinas desatendidas.

El alcalde reconoció que no hay consecuencias específicas para quienes salten su turno en la fila, pero remarcó que “no es lo correcto”. “No castigaría a alguien que simplemente intenta hacer lo que todos hacen: esperar algo que parezca creíble y [querer] vacunarse”, expuso, y señaló que la ciudad no tiene jurisdicción sobre los sitios del gobierno federal o estatal. “Simplemente lo modificaría, cambiaría el sistema si fuera necesario; eso es lo que hemos hecho con los centros de vacunación pertenecientes a la ciudad”.

En todo el condado, los números de COVID-19 siguieron cayendo incluso a medida que aumenta el número de muertos. Desde la semana pasada, las infecciones por coronavirus descendieron un 19% y las hospitalizaciones un 28%, precisó el alcalde. Las unidades de cuidados intensivos están en su número más bajo desde principios de diciembre.

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Pero el miércoles, el condado reportó una acumulación de más de 800 decesos por el alza repentina de otoño e invierno, que llevó al estado a superar el sombrío hito de 50.000 muertes por COVID-19. El miedo a las nuevas cepas también sigue creciendo. “El virus aún se propaga todos los días y sigue en niveles peligrosos”, comentó el alcalde. Las vacunas, las cubiertas faciales y el distanciamiento social siguen ayudando a salvar vidas, añadió.

“Afortunadamente, la producción de vacunas está aumentando significativamente”, manifestó. “Ya lo dije una vez y lo repetiré: dennos el suministro, y tendremos a todos vacunados para julio”.

Para leer esta nota en inglés haga clic aquí


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