Enfrentamiento mortal en un McDonald’s de Los Ángeles; un viudo demanda a la cadena de comida rápida
Un hombre ha presentado una demanda por homicidio culposo contra McDonald’s tras afirmar que los empleados no hicieron nada para ayudar cuando su esposa fue atacada y murió.
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- Una visita a un McDonald’s de Los Ángeles acabó en tragedia cuando, al parecer, un vagabundo agredió a una pareja en la ventanilla del servicio para coches.
- El viudo de la víctima ha demandado a la cadena de restaurantes por no haber garantizado la seguridad ni adoptado medidas cuando se produjo la agresión.
Hace casi dos años, José Juan Rangel y su esposa, María Vargas Luna, se detuvieron en el drive-through de un McDonald’s para pedir comida cuando se les acercó un hombre para pedirles cambio.
Lo que era una simple interacción en Los Ángeles se convirtió en un enfrentamiento sangriento con trágicos desenlaces.
Según una demanda presentada por Rangel contra McDonald’s la semana pasada, él y su esposa fueron atacados por el hombre y los empleados de McDonald’s no intervinieron ni pidieron ayuda. Luna murió más tarde a causa de sus heridas.
La demanda, presentada en el Tribunal Superior de Los Ángeles, alega que el 9 de marzo de 2024, los empleados de McDonald’s permitieron que Charles Cornelius Green Jr. se acercara a los vehículos en el drive-through de McDonald’s en North Soto Street, cerca de Boyle Heights, y pidiera dinero.
Rangel reclama una indemnización por daños y perjuicios, sin especificar cuáles.
Rangel afirma que Green era un “vagabundo conocido” que “deambulaba libremente por las zonas exteriores” del restaurante y “permaneció en el carril del drive-through y sus alrededores durante al menos diez minutos”, según la demanda. Green se acercó a los vehículos y pidió dinero delante de los empleados de McDonald’s, que no intervinieron ni contrataron a ningún personal de seguridad para el restaurante.
Green se acercó al coche de Rangel y se abalanzó sobre él, golpeándole repetidamente en la cara, según la demanda. Los empleados de McDonald’s vieron lo que sucedió, pero no llamaron al 911 ni tomaron ninguna medida para responder, alega la demanda.
Green también intentó atacar a la esposa de Rangel, Luna, quien es parcialmente ciega y estaba sentada en el asiento del copiloto. Rangel dice que salió del coche para protegerla y Green se abalanzó sobre él, golpeándolo y tirándolo al suelo.
Luna salió del coche para intentar ayudar a Rangel y fue entonces cuando Green la empujó al suelo, lo que provocó que se golpeara la cabeza contra el asfalto. Luna sufrió entonces un paro cardíaco. También sufrió un traumatismo craneal grave y daños cerebrales, según la demanda.
Las fuerzas del orden no llegaron hasta que Luna ya estaba inconsciente en el suelo, según la demanda.
Permaneció conectada a un respirador artificial durante meses antes de sucumbir a sus lesiones, según la demanda.
Rangel alega que el restaurante McDonald’s se encuentra en una zona con “frecuentes actividades delictivas y frecuentes intervenciones policiales”.
“Los demandados tenían los medios y la responsabilidad de evitar esta tragedia”, dice la demanda, “pero este local comercial es conocido en la comunidad por ignorar la seguridad de sus clientes”.