Exigen cerrar planta militar tras desastre químico en Garden Grove
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Garden Grove — El miedo, la indignación y la desconfianza se apoderaron de miles de familias del Condado de Orange luego del desastre químico relacionado con la empresa aeroespacial GKN Aerospace, incidente que provocó evacuaciones masivas y dejó a comunidades enteras cuestionando cómo una instalación de este tipo sigue operando tan cerca de hogares y escuelas.
Durante una explosiva conferencia de prensa realizada recientemente, organizaciones como Palestinian Youth Movement, Orange County for Justice in Palestine, VietRISE y Harbor Institute for Immigrant & Economic Justice lanzaron oficialmente la campaña “GKN Fuera de Garden Grove”, exigiendo el cierre definitivo de la planta.
Un fallo de un tribunal federal está devolviendo la esperanza a miles de sobrevivientes inmigrantes de violencia doméstica, trata de personas y delitos violentos, luego de que un juez restaurara temporalmente protecciones legales clave que, según defensores de los derechos de los inmigrantes, habían sido eliminadas a principios de este año.
Los activistas acusan a la compañía no solo de poner en riesgo la salud pública por el manejo de sustancias peligrosas, sino también de formar parte de la cadena de producción de componentes militares para los aviones de combate F-35 utilizados por Israel.
Según denunciaron los organizadores, más de 50,000 residentes de distintas ciudades del Condado de Orange se vieron afectados por el incidente químico, generando caos, evacuaciones y una creciente preocupación entre familias inmigrantes y refugiadas.
Los activistas también enfatizaron el impacto emocional y político que esta crisis ha tenido en las comunidades árabes, asiáticas, latinas, musulmanas, inmigrantes y refugiadas que viven cerca de la instalación.
Legisladores de California y organizaciones defensoras de la salud se reunieron esta semana en el Capitolio estatal para advertir que los cambios federales al programa Medicaid bajo la ley H.R. 1 podrían dejar a millones de californianos sin cobertura médica y desestabilizar el sistema de salud del estado.
“El daño a la seguridad pública y a la confianza pública ya está hecho”, dijo Tracy La, directora ejecutiva de VietRISE, una organización comunitaria a favor de los derechos de la comunidad vietnamita.
“Los residentes ahora se preguntan: ¿cómo se supone que debemos sentirnos seguros sabiendo que una empresa que maneja químicos peligrosos y produce componentes de armas sigue operando en nuestros vecindarios después de repetidas violaciones de seguridad? ¿Cuántas instalaciones más como esta existen en nuestras comunidades?”, dijo la activista.
La comunidad también ha llevado el incidente a la política exterior.
Una nueva tragedia sacude al sistema migratorio de Estados Unidos.
“Los registros de contratos del gobierno de Estados Unidos vinculan el trabajo de GKN en Garden Grove con aeronaves F-35 y apoyo de hardware para el Gobierno de Israel, para que el ejército israelí los utilice”, compartió Sofia, miembro del Palestinian Youth Movement.
“Esto significa que Garden Grove alberga una instalación integrada en la cadena de suministro de la maquinaria de guerra de Israel. Ahora, GKN está intentando expandir esa misma instalación, según sus propias palabras, para duplicar la producción de cubiertas de cabina para F-35 para 2027, utilizando el mismo proceso químico peligroso que acaba de desplazar a decenas de miles de residentes”, sostuvo la activista.
Amir Mertaban, miembro de Orange County for Justice in Palestine, dijo que hay al menos tres escuelas musulmanas a pocas millas de la zona de crisis, y los padres están “legítimamente aterrorizados”.
En un momento en que miles de personas deportadas enfrentan el difícil reto de empezar de nuevo, una iniciativa comunitaria busca transformar la empatía en acción concreta.
“Las familias cargan con el peso de presenciar el genocidio de su pueblo mientras también temen enviar a sus hijos a la escuela debido a los químicos utilizados para hacer posible esa matanza en primer lugar. GKN Aerospace está fabricando componentes para F-35 que fueron enviados a Israel para bombardear escuelas y matar niños”, sostuvo.
Además del cierre permanente de la planta, la coalición exige:
Frenar cualquier expansión futura de GKN Aerospace.
Establecer una moratoria inmediata para nuevas instalaciones militares en Garden Grove.
Realizar investigaciones públicas sobre fábricas consideradas peligrosas para las comunidades locales.
Escuelas y familias en pánico
Uno de los puntos que más indignación provocó fue la cercanía de la instalación con zonas residenciales y centros educativos.
Activistas denunciaron que varias escuelas musulmanas se encuentran a poca distancia del área afectada, mientras padres de familia expresan temor constante por la seguridad de sus hijos.
Los organizadores enfatizaron que la Ciudad de Garden Grove tiene la autoridad y la responsabilidad de determinar qué tipos de operaciones industriales se permiten cerca de hogares, escuelas y vecindarios de clase trabajadora.
“La Ciudad de Garden Grove, especialmente el Concejo Municipal, puede demostrar liderazgo dando los primeros pasos hacia soluciones, ya sea mediante una zona de amortiguamiento de media milla o al menos una moratoria temporal sobre expansiones de instalaciones similares”, compartió Carlos Perea, director ejecutivo del Harbor Institute for Immigrant & Economic Justice.
“O puede darle la espalda a los residentes y ciudades vecinas permitiendo que GKN continúe operando sin rendición de cuentas después de poner en peligro a decenas de miles de personas, incluyendo a sus propios trabajadores”, sostuvo.
Presión sobre el gobierno local
Los organizadores afirman que las autoridades de Garden Grove tienen el poder de impedir que este tipo de operaciones continúen expandiéndose en áreas pobladas.
Incluso algunos funcionarios electos del Condado de Orange se sumaron a las críticas. Entre ellos, el concejal de Stanton Donald Torres, quien pidió públicamente el cierre total de la planta y aseguró que la manufactura militar “no pertenece cerca de vecindarios residenciales”.
Mientras aumenta la presión comunitaria, la campaña “GKN Fuera de Garden Grove” promete intensificar movilizaciones y exigir transparencia total sobre las operaciones de la empresa y sus vínculos con la industria militar internacional.