¿Multas de hasta $1 millón? Boyle Heights pasa a la ofensiva tras el incendio que desató una crisis sanitaria
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Los Ángeles — El incendio quedó atrás, pero la polémica apenas comienza.
Vecinos de Boyle Heights siguen enfrentando malos olores, plagas de moscas y roedores, mientras autoridades de Los Ángeles buscan endurecer las consecuencias para las empresas que provoquen desastres como el ocurrido en el almacén frigorífico de Lineage.
De acuerdo con los activistas pro inmigrantes, desde la investidura del presidente Donald Trump se han registrado 53 muertes bajo custodia de ICE, de las cuales 33 corresponden al año fiscal 2026.
La concejal Ysabel Jurado lanzó este martes un paquete de siete iniciativas con un mensaje claro: si una corporación pone en riesgo a toda una comunidad, las sanciones ya no pueden ser simbólicas.
“Mi propuesta instruye a la ciudad a evaluar la creación de un fondo específico para la respuesta y mitigación de esta emergencia, mediante el cual el Departamento de Saneamiento de Los Ángeles y el Departamento de Inversión Comunitaria puedan presentar un presupuesto de hasta 10 millones de dólares en recursos de emergencia”, dijo Jurado.
Un juez federal ordenó al gobierno de Estados Unidos implementar cambios inmediatos en las condiciones del Centro de Procesamiento de ICE en Adelanto, al concluir que las personas detenidas enfrentan condiciones que, de manera preliminar, vulneran sus derechos constitucionales.
“Estos fondos se destinarán al control de plagas y malos olores, la prestación de servicios de apoyo directo a los afectados y asistencia financiera tanto para las familias como para los pequeños negocios”, sostuvo.
Entre las propuestas figura aumentar las multas por infracciones graves hasta un millón de dólares, además de estudiar acciones legales contra Lineage y cualquier otra empresa que pudiera tener responsabilidad en el incendio.
Hace un año, una jornada laboral común se convirtió en una pesadilla para cientos de trabajadores de lavado de autos en Los Ángeles.
Del humo a la batalla política
El fuego comenzó el 17 de junio en un centro de almacenamiento de alimentos operado por Lineage en Boyle Heights y tardó más de una semana en quedar completamente extinguido.
Lo que vino después fue igual de complicado. Toneladas de alimentos quedaron atrapadas dentro del edificio, generando olores intensos y condiciones que, según residentes, alteraron la vida cotidiana del vecindario durante semanas.
Un fallo de un tribunal federal está devolviendo la esperanza a miles de sobrevivientes inmigrantes de violencia doméstica, trata de personas y delitos violentos, luego de que un juez restaurara temporalmente protecciones legales clave que, según defensores de los derechos de los inmigrantes, habían sido eliminadas a principios de este año.
Mientras la empresa asegura que ha retirado la mayor parte de los desechos y mantiene trabajos de limpieza permanentes, muchos habitantes sostienen que el impacto continúa y que la respuesta ha sido insuficiente.
El plan que podría cambiar las reglas
Más allá de atender esta emergencia, la propuesta busca evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
Las medidas contemplan la creación de un fondo de recuperación de hasta 10 millones de dólares para apoyar a familias, pequeños negocios y labores de limpieza, además de acelerar la remediación ambiental con ayuda del estado de California.
También se plantea que los resultados de las investigaciones ambientales sean públicos para que la comunidad conozca el alcance real de los daños.
Boyle Heights exige algo más que promesas
Jurado sostiene que “la recuperación no puede limitarse a retirar escombros”. Para la concejal, “las comunidades afectadas deben participar en las decisiones y las empresas deben asumir el costo de los daños que generan”.
Por ello, otra de las propuestas busca crear un mecanismo permanente de participación ciudadana enfocado en justicia ambiental y vigilancia comunitaria.
Lineage responde
La compañía afirma que sus equipos trabajan las 24 horas para concluir la limpieza y calcula haber retirado cerca del 80 % de los residuos.
También asegura en una actualización publicada este lunes que el proceso continúa mientras ha entregado filtros de aire, ayuda económica y vales para alimentos.
“Cada día, cientos de trabajadores, contratistas y especialistas permanecen en el lugar trabajando las 24 horas para acelerar las labores de limpieza, reducir los malos olores, proteger la salud pública y brindar asistencia directa a los residentes afectados”, señala el comunicado.
La empresa Lineage sostiene que el origen del fuego estuvo relacionado con trabajos de mantenimiento realizados por un contratista externo en el sistema de paneles solares instalado sobre la cubierta del edificio, una instalación de aproximadamente medio millón de pies cuadrados.
Sin embargo, varios vecinos afirman que todavía esperan una presencia más directa de la empresa en las calles afectadas.
Lo que viene
Ahora será el Concejo Municipal de Los Ángeles el que decida si las propuestas avanzan.
Paralelamente, la Junta de Supervisores del Condado analiza nuevas ayudas para pequeños negocios perjudicados y posibles cambios para endurecer las sanciones por violaciones a las normas de salud pública.
Para Boyle Heights, el incendio ya dejó de ser solo una emergencia. Se ha convertido en una prueba sobre hasta dónde puede llegar la ciudad para exigir responsabilidad a las grandes corporaciones.