Desde 2017 se realiza el Festival Chapín en donde se congregan más de 60 mil personas en los dos días del evento cultural
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LOS ÁNGELES — La comunidad guatemalteca atiborró el Lafayette Park en Los Ángeles para festejar su cultura, gastronomía, arte e historia, en el décimo aniversario del Festival Chapín que en esta edición le rindió reconocimiento a Puerto Barrios, ciudad del departamento de Izabal, ubicada en la región noreste de Guatemala.
Como es tradición desde 2017, este festival reunió a más de 150 expositores, entre negocios y emprendedores locales que se suman a empresas, artesanos y comerciantes que llegan desde suelo guatemalteco interesados en ofrecer sus productos a sus connacionales que en el condado de Los Ángeles ascienden a unas 179 mil personas.
“Me recuerda cuando íbamos a las ferias de nuestros pueblos”, comentó Heidy González Pozuelos, originaria del departamento de Santa Rosa y radicada en Los Ángeles desde 1996. “Me gusta porque traen grupos musicales, comida, artesanías, dulces y antojos”.
En esta oportunidad se montaron dos escenarios en donde intervienen diversos artistas locales e invitados desde Guatemala, han instalado una cuadra completa de juegos mecánicos; en total son 10 cuadras con negocios que ofrecen diferentes productos nostálgicos. Según los organizadores, el Ministerio de Economía guatemalteco patrocinó a 20 emprendedores para que participaran en este festival.
A pesar del intenso calor, la comunidad se dio cita a la apertura realizada la tarde del sábado, en donde se contó con el ingreso de una bandera guatemalteca gigante como parte del acto protocolario, que se abrió paso en medio de la multitud que se apostó frente al escenario principal mientras se escuchaba la tradicional marimba que acompaña las celebraciones que realizan los oriundos de esta nación centroamericana.
Cada año, en los dos días del festival acuden más de 60 mil personas, por ese motivo empresarios y emprendedores viajan desde Guatemala con el fin de acercarse al mercado estadounidense, es decir que este evento se convierte en un puente para los que buscan encontrar algún pedacito de su tierra y para los que producen algo nostálgico, indicó Giovanni Bautista, vocero del Festival Chapín.
“Como siempre, la marimba es la protagonista; por primera vez vamos a tener un ensamble de marimba, son varias agrupaciones que van a tocar al mismo tiempo las melodías. Podemos decir que este año la marimba va a cobrar más relevancia de la que acostumbramos”, añadió Bautista, detallando que en el programa del domingo, 30 de agosto, la intervención del ensamble de marimbas será a las 9 p.m. para cerrar con broche de oro el evento cultural.
En medio de los quioscos de los expositores, se erige un arco que representa un monumento icónico de la ciudad de Puerto Barrios que se encuentra en el malecón de la ciudad portuaria. Esta pieza de arte, elaborada por David Olivares, sirve para representar el atractivo turístico en el que los visitantes de esta localidad posan para una foto de recuerdo, algo que los visitantes a este festival están replicando.
Al ver este monumento, Aroldo Ramírez se transporta a su infancia. Aunque nació en Zacapa, creció en Puerto Barrios desde los dos años por eso se identifica como un oriundo más de la ciudad porteña en donde dejó 21 años de su juventud antes de llegar a Los Ángeles en 1982, en donde ha echado raíces y vela por los migrantes como vicepresidente de la organización Misión Guatemala USA.
“El arco que tienen en el Festival Chapín nos genera nostalgia, los migrantes pueden sentir un pedacito de Puerto Barrios”, manifestó el activista.
Para representar a la municipalidad de Puerto Barrios, el alcalde Hugo René Sarceño Orellana instaló un quiosco en el festival en donde está regalando artesanías que el gobierno municipal le compró a emprendedores de su localidad, igual están ofreciendo información sobre esa ciudad fundada en 1895 que lleva el nombre del expresidente Justo Rufino Barrios, mandatario que gobernó Guatemala entre 1873 y 1885.
Según el edil, los migrantes de su localidad se han asentado en ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Miami, entre otras localidades estadounidenses, que en conjunto suman alrededor de 200 mil barrioporteños.
“Nosotros somos entrada y salida al mundo”, aseguró Sarceño Orellana, al referirse a la ubicación estratégica de su municipio.
Esta región del caribe guatemalteco la atraviesan los migrantes, a veces en caravanas, que cruzan Honduras y se dirigen a México o Estados Unidos. En Puerto Barrios se entiende muy bien la migración porque la ciudad tuvo gran influencia de la cultura inglesa, belga y estadounidense, y en la actualidad tiene un acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
En el pasado, cuenta el alcalde, los jóvenes de esta ciudad solo cumplían 18 años y buscaban camino rumbo al norte.
“Tienes que mejorar la calidad de vida de la gente, su infraestructura, educación, seguridad y el empleo; ese es un trabajo que hacemos constante para que la gente no venga a Estados Unidos, que se quede con su familia”, indicó el jefe municipal.
Para combatir los problemas estructurales, añadió Sarceño Orellana, tienen que intervenir diferentes instancias del estado guatemalteco.
Por el momento, el alcalde espera que las personas de la diáspora incidan en la economía de Puerto Barrios para que menos personas tengan que migrar.
A nivel nacional, en 2025 ingresaron a Guatemala más de 25 mil millones de dólares. Al igual que el resto del país, Puerto Barrios depende de las remesas. Otras fuentes de financiamiento son el turismo, la actividad portuaria y las exportaciones.
El Festival Chapín concluye este domingo, 30 de agosto. La entrada es gratis. La dirección del evento es el 625 S. La Fayette Park Place, Los Ángeles.
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