Isaac Cruz acusa al réferi de favorecer a Roach, quien a su vez califica como injusto el empate
El combate terminó con el título en manos de Cruz, pero también con acusaciones cruzadas y un amargo sabor para el equipo de Roach.
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Isaac Cruz y Lamont Roach Jr. se fueron a las tarjetas después de 12 asaltos intensos en el Frost Bank Center de San Antonio, donde el combate por el título interino superligero del Consejo Mundial de Boxeo terminó en empate mayoritario.
Tan pronto como el anunciador dio el veredicto, ambos peleadores reaccionaron con evidente frustración. Una tarjeta de 115-111 dio como ganador a Cruz, mientras que dos puntuaciones de 113-113 sellaron un resultado que ninguno de los dos consideró justo.
En el tercer asalto, un gancho de Cruz obligó a Roach a tocar la lona, una caída que modificó brevemente la dinámica del combate. Sin embargo, en el séptimo episodio el mexicano fue penalizado con un punto por un golpe bajo, una decisión que se convirtió en el centro de la polémica.
Cruz aseguró que la infracción fue producto de los constantes acercamientos de Roach.
“Él se acercaba mucho y el réferi manifestó que yo le estaba pegando abajo, pero era porque él se acercaba mucho y el golpe estallaba abajo”, explicó el capitalino tras el combate.
Aun con la presión constante de Cruz, Roach logró ajustar distancia, encontrar espacios y conectar con mayor volumen, de acuerdo con las estadísticas oficiales.
Lo que se anticipaba como una decisión cerrada, pero definitiva, terminó convirtiéndose en un fallo dividido que encendió el malestar en ambas esquinas.
Al finalizar la contienda, Cruz responsabilizó al réferi por el desenlace.
“Yo hice mi trabajo. Los jueces vieron que el réferi lo favoreció y yo solo vine a hacer una gran pelea y brindarme a la gente de San Antonio, que es lo que se merecía”, afirmó. “Yo gané, el que me quitó la pelea fue el réferi”.
El mexicano incluso dejó abierta la posibilidad de una revancha inmediata, pero con una exigencia clara.
“Absolutamente, pero con cambio de réferi, que no se vea la localidad”, señaló.
Del otro lado, Lamont Roach también expresó su indignación. El estadounidense, quien venía de un empate ante Gervonta Davis, sintió que nuevamente le arrebataron una victoria.
“Todo lo que quiero es un trato justo. Eso es todo”, dijo visiblemente molesto. “Siento que gané esta pelea cerrada. Solo quiero un trato justo, nada más”.
La sensación de déjà vu lo golpeó de lleno.
“Estoy cansado de esto… No acepto este resultado en absoluto”, lamentó, convencido de haber hecho lo suficiente para ganar.
Roach detalló que, conforme avanzó la pelea, logró adaptarse a la presión del mexicano.
“Sabía lo que tenía que hacer. Tenía que intimidar al que intimida. Eso empecé a hacer, a empujarlo hacia atrás. ¿Vieron? Él cambió su plan de pelea. Empezó a moverse”.
A pesar de su inconformidad, el estadounidense reconoció la calidad de su rival.
“Mis respetos para Pitbull, un gran campeón. Le dimos a la gente lo que merecía, una buena pelea”.
En cuanto a su futuro inmediato, su respuesta fue tan breve como contundente.
“Volver a la mesa de trabajo”, dijo Roach.