Alyssa Thompson ahora juega en Europa con el Chelsea, mientras que Gisele, a sus 20 años, se prepara para su tercera temporada con el Angel City FC, al mismo tiempo que busca consistencia con la selección mayor de EE.UU.
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Las hermanas Alyssa y Gisele Thompson han jugado toda su vida juntas. Después de estar en los mismos equipos durante su carrera amateur, Alyssa se convirtió en profesional en 2023 a los 18 años al firmar con Angel City FC y Gisele la siguió poco después, al cumplir también 18.
En la actualidad, Alyssa continúa su carrera en Europa con el Chelsea, mientras que Gisele se prepara para afrontar su tercera temporada con el Angel City FC. Con apenas 20 años, Gisele encarará por primera vez una temporada completa sin su hermana, en un camino profesional —y personal— que se ha construido lejos de lo convencional.
En lugar de tomar un descanso en enero, como muchas jóvenes de su edad lo harían antes de ingresar a la universidad, Gisele se encuentra en un campamento con el equipo mayor de los Estados Unidos. El sábado enfrentará a Paraguay en un partido amistoso en el Dignity Health Sports Park (2:30 p.m. PT/TNT, HBO Max, Peacock). Luego, se incorporará a la pretemporada de Angel City FC, equipo con el que firmó una extensión de contrato en septiembre pasado por los próximos cuatro años.
Alyssa y Gisele jugaron juntas en las temporadas 2024 y 2025 en la NWSL, además de participar con el equipo nacional, convirtiéndose en la tercera pareja de hermanas que juega al mismo tiempo en el seleccionado de Estados Unidos.
Gisele, una defensora conocida por su velocidad por las bandas, ha seguido los pasos destacados de su hermana Alyssa, quien fue transferida en septiembre pasado al Chelsea de Inglaterra en una transacción de 1.3 millones de dólares.
A pesar de sus éxitos, las hermanas Thompson también han tenido retos en los últimos años, como el escrutinio público constante. Tanto Alyssa como Gisele tienen que mantener un alto nivel en su juego, ya que en Angel City FC se exigen mejores resultados y, a nivel de selección, la competencia abunda. Ahora, ambas tienen que trabajar de forma autónoma.
“Han jugado juntas toda su vida y siempre han sido el apoyo emocional la una de la otra”, dijo Karen Thompson, madre de las jugadoras.
Como la hermana mayor, Alyssa fue importante para brindarle apoyo a Gisele durante su primera temporada en 2024. Gracias a ese apoyo, Gisele es considerada una de las mejores defensas con vocación ofensiva en la liga.
“Gisele también pudo ver de primera mano cómo respondía Alyssa en un entorno profesional, sin tener que estar ella misma en ese entorno”, dijo Karen. “Estaba preparada de una manera que quizá Alyssa no lo estaba. Creo que eso fue muy útil para Gisele. Creo que fue una gran ventaja”.
Ambas son muy jóvenes y, poco a poco, van no solo definiendo su identidad como futbolistas, sino también como personas.
“Somos dos personas diferentes y ambas somos jugadoras increíbles, pero cada una tiene un camino distinto”, dijo Gisele.
Fuera de la cancha, Gisele es conocida por sus bromas, pero también por su compostura y profesionalismo.
“Intenta controlar muy bien sus sentimientos y creo que eso también es uno de sus puntos fuertes”, declaró la madre sobre Gisele.
Alyssa es un poco más expresiva y emocional, lo cual se refleja en la celebración de sus goles.
En el campamento de Estados Unidos, Gisele busca mantenerse saludable y enfocarse en su propio camino.
“Es su tiempo para descubrir quién es, como jugadora, como persona, individualmente”, declaró Karen. “Gisele es una jugadora muy impactante y siento que, en general, las defensas no siempre reciben la misma atención que los demás, y solo espero que ella aproveche esta oportunidad para demostrar lo que vale”.
Tanto Alyssa como Gisele no solo comparten su velocidad y su peligrosidad al ingresar al área visitante, sino también su ética de trabajo. En mayo del año pasado, ellas se convirtieron en la primera pareja de hermanas en anotar un gol en la NWSL: Alyssa corrió por la banda y sirvió para Gisele, quien definió al fondo de las redes ante Washington. Fue un gol que festejó toda la familia Thompson y un premio a todo el trabajo que ambas hermanas han hecho en el fútbol.
“En mi opinión, es una de las mayores promesas del mundo”, dijo el entrenador del Angel City FC, Alexander Straus sobre Gisele.
Gisele también tiene un buen entorno fuera de la cancha, pues cuando quiere ser solamente una joven de 20 años, se enfoca en sus pasatiempos favoritos, como cocinar y compartir con amigos de Harvard-Westlake.
“Tengo amigos fuera del fútbol, así que me encanta ir a la playa. Tengo diferentes aficiones, como cocinar y hornear. Eso separa mi mentalidad futbolística de mi vida cotidiana y me permite conectar con mi familia. Creo que es muy importante mantener un equilibrio entre el fútbol y la vida normal”, explicó Gisele, quien en 2024 jugó en 15 cotejos y en 2025 estuvo en 23 partidos.
“Tenemos que mantenerla en forma para que siga en el campo y pueda jugar incluso más minutos que el año pasado. Desarrollar todos esos parámetros físicos también es muy importante, pero aún es muy joven, por lo que nunca le presionaríamos para que lo hiciera”, dijo Straus, entrenador que asumió el cargo en 2025.
En Angel City FC, Gisele también recibió mucha ayuda de la defensa retirada neozelandesa, Ali Riley, a quien considera parte de su familia. En Angel City FC también esperan tener una cultura y desarrollo de jugadoras en las que no sea necesario que emigren al fútbol europeo como Alyssa y otras más.
“Gisele puede hacer lo que quiera. Tiene el potencial para ser lo que quiera ser, una de las mejores del mundo. Creo que es la mejor en su posición, y por supuesto, siempre la pondré muy arriba, porque es mi jugadora”, dijo Straus. “Espero que se quede en Los Ángeles mucho tiempo todavía”.
Sus dos abuelos maternos son nacidos en Perú, mientras que sus abuelos paternos son de raíces filipinas y afroamericanas. Su abuelo, Ramiro Canani, llegó a Estados Unidos procedente de Tarma, Perú, a los 30 años.
Por lo pronto, Gisele espera contribuir con más convocatorias al equipo de Estados Unidos, en busca de la consistencia necesaria para acudir al Mundial Femenil de 2027 y a las Olimpiadas de 2028 en Los Ángeles.
“Es bueno para ella venir y estar expuesta a ese nivel y esa calidad, pero también es muy bueno para nosotros que ella traiga ese nivel a nuestro entorno”, dijo Straus.
Gisele, quien jugó en equipos del Sur de California como Total Futbol Academy, Real So Cal y Santa Clarita Blue Heat, también lanzó una advertencia: hay que prestarle atención a su hermana de 14 años, Zoe.
“Sinceramente, creo que ella será mejor que nosotros”, dijo Gisele sobre la hermanita mediocampista que juega en el equipo Tudela.
“Es evidente que nos admira a las dos, y espero que pueda ser mejor que nosotras y que podamos motivarla para que sea la mejor”, dijo Gisele sobre su hermanita, quien ya ha representado a EE.UU. en las categorías inferiores.
En una selección altamente competitiva, la tarea de ir a un Mundial Femenil o a unas Olimpiadas no será fácil para Gisele y Alyssa, pero, como han demostrado estas dos hermanas, los límites para cumplir sus sueños no existen para ellas.