‘¿Qué nos falta por ganar?’: los campeones del mundo le preguntan a De la Fuente, mientras Scaloni se va llorando
De la Fuente ya había coronado a esta generación de futbolistas de España con la Eurocopa 2024, la Liga de Naciones de la UEFA 2022-23, el Campeonato de Europa Sub-21 de 2019, el Europeo Sub-19 de 2015 y el oro en los Juegos Mediterráneos de 2018.
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EAST RUTHERFORD, Nueva Jersey — Después de que España conquistó el Mundial el domingo al vencer 1-0 a la campeona defensora Argentina y recibir el trofeo de las manos de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Gianni Infantino, presidente de la FIFA, varios jugadores se acercaron a Luis de la Fuente con una pregunta: “Mister, ¿qué nos falta por ganar?”.
Era una pregunta válida. De la Fuente ya había coronado a esta generación de futbolistas con la Eurocopa 2024, la Liga de Naciones de la UEFA 2022-23, el Campeonato de Europa Sub-21 de 2019, el Europeo Sub-19 de 2015 y el oro en los Juegos Mediterráneos de 2018.
“Pues el próximo partido, en septiembre”, respondió De la Fuente tras el gran logro del domingo en East Rutherford, en la final del Mundial.
Al final de cuentas, sus jugadores desafiaron no solo el calor, sino también la grandeza de Lionel Messi y de una ofensiva argentina a la que no le permitieron rematar ni un solo tiro en tiempo regular, con Emiliano “Dibu” Martínez como su gran figura bajo los tres postes.
“Creo que teníamos controlado el partido, pero en una final contra Argentina, en cualquier momento, un despiste te puede costar un gol. Hemos mantenido la tensión y la concentración hasta el último minuto”, dijo De la Fuente tras ganar con un gol de Ferran Torres al minuto 106 de tiempo extra, en una gran jugada y asistencia de Nico Williams que se originó en un centro de Pedro Porro por la banda derecha.
“Hoy estábamos decididos, convencidos de que era nuestra final y queríamos ganarla, sabiendo que había que minimizar las virtudes del rival, que son muchas, y potenciar las nuestras. Creo que ha sido un partido casi redondo. De no haber sido por el portero rival, habríamos conseguido más goles”, indicó.
El entrenador se dijo satisfecho con el equipo que formó y se consideró un privilegiado.
“Cuando uno llega hasta aquí, piensa en todo lo que hemos recorrido, y eso le da importancia al proceso. Seguramente hoy no estaríamos aquí, no habríamos conseguido nada, sin todo ese camino que hemos hecho con estos jugadores”, dijo De la Fuente, de 65 años.
El técnico que llevó a España a su segundo título mundial ha trabajado principalmente con divisiones inferiores y tenía poca experiencia previa al frente de un equipo de mayores, aunque estaba muy familiarizado con muchos de sus campeones del mundo.
“Tenemos esa materia prima de futbolistas tan maravillosos del fútbol español, y sobre todo esa forma que tienen de competir. Todo eso es lo que nos ha traído hasta aquí. Esto viene de muchos años atrás, y creo que ese es el verdadero valor que tiene este grupo de jugadores, que es impresionante”.
De la Fuente destacó el trabajo del goleador de 19 años, Lamine Yamal, de quien dijo que ha priorizado el juego colectivo por encima del individual, pese a haber anotado un solo gol en el torneo. También se mostró feliz por Torres, quien ha luchado mucho para llegar hasta donde está hoy.
“La vida es justa con la gente que trabaja, que se esfuerza, que se cae y se levanta y sigue luchando. Al final, la vida siempre te devuelve algo, y Ferran está feliz de haber sido hoy el goleador del partido”, dijo De la Fuente.
“Hemos demostrado que este equipo está formado por buenas personas, gente solidaria, con valores y principios que anteponen el bien común al bien particular”, dijo De la Fuente, quien reveló que habló con Lionel Scaloni, el entrenador argentino que salió llorando el domingo de la sala de prensa tras no lograr el bicampeonato con Argentina.
“Nos hemos abrazado, nos hemos dado las gracias… Lamento su estado, lo entiendo, pero tiene que estar muy feliz, muy orgulloso de la trayectoria que lleva la selección argentina. Ha batido todos los récords y todavía tiene un grandísimo recorrido. Es joven, de hecho más joven que yo; a mí me queda menos fútbol que a él. Así que hoy creo que merecíamos ganar”, señaló.
Por su parte, Scaloni tras el partido en el estadio de Nueva Jersey dijo que sus jugadores “dieron todo lo que tenían que dar”, aunque lamentó que no fue suficiente.
“Cuando se gana, no todo es bueno, y cuando se pierde, no todo es malo”, expresó el campeón del mundo en 2022.
El equipo argentino se fue desgastando físicamente tras sufrir lesiones desde el primer tiempo, además de la expulsión en la segunda mitad de Enzo Fernández. El conjunto argentino no tuvo un solo tiro a gol en tiempo regular.
“Tratamos hasta el final, con toda la fuerza que nos quedaba”, dijo el técnico argentino. “Tuvimos varias cosas negativas: las lesiones nos obligaron a cambiar jugadores en la defensa. Los chicos dieron lo mejor de sí, pero contra un equipo así es difícil”.
Scaloni dijo que esperaba repetir lo que su equipo había logrado en los últimos dos procesos mundialistas, un campeonato y un subcampeonato.
“Es muy difícil; duele no haber podido competir hoy en el sentido futbolístico, pero no hay mucho de qué reclamar”, dijo Scaloni, de 48 años.
El entrenador también destacó la trayectoria de Lionel Messi, goleador del equipo y uno de los mejores artilleros del Mundial pese a sus 39 años.
“Es algo increíble. Iba a jugar hasta donde él quisiera. Espero que la gente esté orgullosa de su equipo, de él. Es el mejor futbolista que haya pisado una cancha”, expresó Scaloni, quien no pudo contener las lágrimas al resumir su etapa con Argentina.
“Yo ya lloré todo lo que tenía que llorar en el vestuario, pero estoy aquí para agradecer a este grupo, porque han sido unos guerreros”, expresó Scaloni.
“No sé si se va a poder hacer algo tan grande como esto. En mi vida pensé que todos los chicos y el cuerpo técnico llegarían a este lugar. Para seguir, hace falta la voluntad de muchos, volver a resetearse”, dijo Scaloni.
“Lo intentamos. Me duele en el alma, lo siento”, declaró el técnico, para luego salir de la sala de prensa ante los aplausos de los medios argentinos e internacionales.