El cantautor guatemalteco no desilusionó al contar sus historias y cantar sus clásicos ante un lleno en Inglewood durante su gira “Lo que El Seco No Dijo”.
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Bajo el concepto de su gira “Lo que El Seco No Dijo”, el cantautor guatemalteco Ricardo Arjona convirtió el Intuit Dome, casa de los Clippers de Los Ángeles, en un cabaret íntimo donde el recuerdo, la emoción y la crítica social se unieron en el escenario.
Como ha sucedido durante su gira por todo Estados Unidos, no quedó una sola butaca vacía en el inmueble de Inglewood. El público, desde seguidores que conocían todos los versos de las canciones hasta quienes veían a Arjona por primera vez, coreó cada tema. Aun con el paso del tiempo, un concierto de Arjona, sigue siendo mucho más que música en vivo. Es conversación, reflexión, risas y nostalgia.
La velada abrió con la imagen de una calle parisina iluminada por el letrero “Cabaret Seco”. Una bailarina saltó al escenario antes de que el guatemalteco apareciera entre sombras para arrancar la noche interpretando “Gritas”, “Morir por Vivir” y “El Problema”. A sus recién cumplidos 62 años, Arjona conserva intacta la voz, acompañado por una energía que desafía cualquier calendario.
Entre canción y canción, Arjona hizo lo que mejor sabe hacer: contar historias.
El originario de Jocotenango recordó a su abuelo, emigrante español que llegó a Guatemala, y a su padre, maestro de Tecpán, Chimaltenango. Luego relató cómo sus padres se conocieron y fueron su mayor influencia.
“En ese tiempo solo teníamos dos ‘influencers’; los llamábamos mamá y papá”, dijo Arjona, provocando risas y aplausos. Luego habló de los hijos, de la sobreprotección, de la vida real.
Al referirse a los hijos, señaló: “Ellos aún no saben vivir; para eso usted los trajo al mundo. Dígales cómo son las cosas del mundo”.
Arjona explicó durante el concierto que creció en un barrio modesto de Guatemala. Como hijo de maestro, explicó que mientras jugaba básquetbol, tuvo interacción con varias personas de distintos círculos sociales y experimentó mucho rechazo.
“No entendí cómo podían rechazarme por donde vivía… pero nunca viví con rencor”, dijo antes de dar paso a “El que Olvida”, de su álbum Circo Soledad.
Otra gran explosión colectiva llegó con “Acompáñame a Estar Solo” y “Si El Norte Fuera El Sur”. Más tarde, bromeó sobre quienes le exigen canciones viejas pero luego piden las nuevas, antes de enlazar un medley con “Dime Que No” y “Cómo Duele”.
Uno de los momentos más intensos llegó cuando interpretó “Te Conozco”, “Historia de Taxi” y “Tarde”. Durante “Historia de Taxi”, Arjona estuvo sentado en una banca junto a una bailarina dentro de un taxi escenográfico. Arjona hizo vibrar el Intuit Dome, que tiene capacidad para más de 18,000 espectadores en conciertos.
En el segundo escenario, en medio del público, interpretó “Desnuda” y “A Ti”, rodeado de banderas de Latinoamérica, con especial protagonismo de Guatemala, y camisetas de la selección chapina.
El cierre fue una celebración total. Con “Señora de las Cuatro Décadas”, invitó a una fan al escenario con una pancarta que decía “Señora de las Cinco Décadas”.
También remató el concierto con “Fuiste Tú” y “Minutos”, en un momento en el que la nostalgia se convirtió en un coro multitudinario. Y para despedirse, apareció con la camiseta de los Clippers, recorriendo el escenario mientras cantaba “Mujeres” y proyectaba fotografías de los asistentes tomadas durante la gira. Fue un gesto muy agradable para el equipo de la NBA y a sus seguidores angelinos.
Producido por Metamorfosis, Zamora Live y Fenix Entertainment, el tour continuará por ciudades californianas como San José (5 de marzo), Palm Desert (11 de marzo), San Diego (12 de marzo) y Anaheim (15 de marzo), además de fechas en Puerto Rico, Argentina, Chile, Perú, Colombia, Ecuador y Costa Rica.