En otras circunstancias, “Michael”, un ‘biopic’ celebratorio y, en más de un sentido, impresionante, hubiera sido un motivo de celebración mucho mayor para todos los que, en algún momento de nuestras vidas, admiramos profundamente a uno de los artistas más icónicos de la historia contemporánea.
Pero la realidad es que el legado de Michael Jackson quedó seriamente empañado por una serie de acusaciones y demandas que lo catalogaban como un abusador sexual de niños y que, a pesar de no haber tenido consecuencias legales, dejaron un sabor particularmente amargo en quienes lo adoraban, lo que se vio reforzado con el lanzamiento del estremecedor documental “Leaving Neverland” (2019), que contenía descripciones demasiado detalladas de supuestos actos suyos como para ser simplemente ignoradas.
Sin embargo, para muchos otros, el hecho de que Jackson fuera absuelto por la justicia en uno de los casos más sonados, y de que el otro se resolviera por una suma millonaria fuera de los tribunales, zanjó la discusión a su favor. A fin de cuentas, estamos hablando de una estrella cuya enorme fortuna podía convertirse en una tentación demasiado fuerte para quien quisiera aprovecharse de él, con el incentivo que se trataba de un ser humano particularmente excéntrico que reconoció públicamente que dormía con menores -lo que, claro está, era ya suficientemente preocupante-.
Todo parece indicar que los creadores de “Michael”, la película que fue hecha con el respaldo de la familia Jackson y la supervisión de la misma, no habían optado inicialmente por eliminar la existencia de estas acusaciones en la pantalla grande. Pero ahora, con la cinta ya disponible, está más claro que nunca que, por diferentes motivos, terminaron ignorándolas en esta entrega, aunque hay fuertes indicios de que las retomarán en una secuela que, aparentemente, ha sido seriamente considerada.