No hay que buscarle sentido a todo lo que hace. Particularmente cuando se trata de los títulos de sus canciones, como sucede de nueva cuenta en su segundo álbum completo al mando de Las Cruxes, la banda de rock en español a la que le dio vida en Los Ángeles y que tiene ahora como sede principal a la ciudad de Omaha, en Nebraska.
Conocido desde hace varios años por su papel fundamental como guitarrista de Pastilla, una de las bandas más emblemáticas de la escena en el Sur de California, Yayo Trujillo decidió tomar distancia de las inevitables referencias una vez que dejó el grupo liderado por Víctor “Chicles” Monroy y decidió emprender un proyecto propio que, a estas alturas, cuenta con una trayectoria de una década, y que se presentará el próximo lunes 13 de julio en La Cita Bar (336 S Hill St, Los Ángeles, CA 90013).
Una de las decisiones que tomó en ese sentido fue crear música completamente distinta a la de la escuela britpop manejada por Pastilla, como lo demostró en el disco inaugural de Las Cruxes, que se metía en terrenos ruidosos y experimentales. La placa sucesora, que se llama como la banda y que lanzó el pasado mes de abril, muestra una faceta mucho más amable y accesible, sin abandonar la potencia guitarrera; pero lo que no ha cambiado es el deseo que tiene de romper a su paso todas las reglas que pueda.
“Nunca pienso tanto en las letras; las escribo, sí, pero no con la idea de que sean extraordinarias y me hagan ganar unos awards”, fue lo primero que nos dijo el músico mexicoamericano, quien pasa frecuentemente del español al inglés mientras se comunica. “Pasa lo mismo con los nombres; no significan nada y no tienen que ver con el contenido de la canción. Por ejemplo, acabo de hacer una que se llama ‘Mano en la cartera’, y no, no habla de un tipo que roba ni nada así”.
Sucedió también con “El Gran Rey Nada”, el sencillo principal de “Este vacío”, un EP que se lanzó en octubre del 2025 y que, de hecho, se grabó después del nuevo álbum, mientras nuestro entrevistado esperaba que se publicara finalmente la producción larga, distribuida por el sello de Conor Oberst, el emblemático artista de indie rock que lidera Bright Eyes.