Anuncio

Aumenta financiamiento a países afectados por cambio climático; sin plan sobre combustibles fósiles

Delegados de Etiopía, país anfitrión de la COP32, posan para una foto
Delegados de Etiopía, país anfitrión de la COP32, posan para una foto en las conversaciones climáticas de Naciones Unidas, el sábado 22 de noviembre de 2025, en Belém, Brasil.
(Joshua A. Bickel / Associated Press)

Los delegados en las conversaciones climáticas de Naciones Unidas en Brasil alcanzaron un acuerdo moderado el sábado que prometió más financiación para que los países se adapten a la furia del clima extremo.

Sin embargo, el acuerdo general no incluye detalles explícitos para eliminar gradualmente los combustibles fósiles ni para fortalecer los planes inadecuados de reducción de emisiones de los países, algo que docenas de naciones exigieron.

Los anfitriones brasileños de la conferencia indicaron que eventualmente elaborarán una hoja de ruta para alejarse de los combustibles fósiles, trabajando con la línea dura de Colombia, pero no tendrá la misma fuerza que algo aprobado en la conferencia llamada COP30.

Anuncio

Colombia respondió con enojo al acuerdo tras su aprobación, citando la ausencia de indicaciones sobre combustibles fósiles.

El pacto, que fue aprobado luego que los negociadores superaran el plazo del viernes, se elaboró tras horas de reuniones nocturnas y matutinas en la oficina del presidente de la COP30, André Corrêa do Lago.

Do Lago dijo que las difíciles discusiones iniciadas en Belém continuarán bajo el liderazgo de Brasil hasta la próxima conferencia anual, “incluso si no se reflejan en este texto que acabamos de aprobar”.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, comentó que el acuerdo muestra “que las naciones aún pueden unirse para enfrentar los desafíos definitorios que ningún país puede resolver solo”. Pero agregó: “No puedo pretender que la COP30 haya entregado todo lo que se necesita. La brecha entre donde estamos y lo que la ciencia exige sigue siendo peligrosamente amplia”.

Acuerdo recibe mezcla de elogios tibios y quejas

Muchos dieron al acuerdo una tibia aprobación como lo mejor que se pudo lograr en tiempos difíciles, y otros se quejaron del paquete o del proceso que llevó a su aprobación.

“Dadas las circunstancias de la geopolítica actual, estamos bastante satisfechos con los límites del paquete que salió”, dijo la embajadora de Palau, Ilana Seid, quien presidió la coalición de pequeñas naciones insulares. “La alternativa es que no obtengamos una decisión y eso habría sido una peor alternativa”.

“Este acuerdo no es perfecto y está lejos de lo que la ciencia requiere”, sostuvo la expresidenta de Irlanda, Mary Robinson, una férrea defensora climática para el grupo de exmandatarios The Elders. “Pero en un momento en que el multilateralismo está siendo puesto a prueba, es significativo que los países continúen avanzando juntos”.

“Este año ha habido mucha atención en un país que retrocede”, subrayó el jefe de clima de la ONU, Simon Stiell, refiriéndose a la retirada de Estados Unidos del histórico acuerdo de París de 2015. “Pero en medio de los fuertes vientos políticos, 194 países se mantuvieron firmes en solidaridad, apoyando sólidamente la cooperación climática”.

Algunos países dijeron que obtuvieron lo suficiente del acuerdo.

“La COP30 no ha entregado todo lo que África pidió, pero ha movido la aguja”, indicó Jiwoh Abdulai, ministro de Medio Ambiente de Sierra Leona. Lo que realmente importa, dijo, es “qué tan rápido estas palabras se convierten en proyectos reales que protejan vidas y medios de subsistencia”.

Por su parte, el ministro de Energía del Reino Unido, Ed Miliband, consideró el acuerdo como “un paso importante hacia adelante”, pero aclaró que habría preferido que fuera “más ambicioso”.

“Estas son negociaciones difíciles, arduas, agotadoras y frustrantes”, añadió.

El rápido impulso final genera quejas

El acuerdo fue aprobado minutos después de una reunión plenaria abierta el sábado a todas las naciones presentes.

Luego que se aprobó el paquete principal —recibiendo los aplausos de muchos delegados—, delegados de naciones enojadas tomaron la palabra para quejarse de otras partes del paquete y de ser ignoradas cuando do Lago apresuraba el paso hacia la aprobación. Las objeciones fueron tan fuertes que do Lago detuvo temporalmente la sesión para intentar calmar las cosas.

La colombiana Daniela Durán González objetó secciones sobre ayudar a las naciones a reducir emisiones y alcanzar límites de temperatura mundial previamente acordados.

Un área que generalmente recibe menos atención se convirtió en un gran punto de contención. El acuerdo aprobado estableció 59 indicadores para que el mundo juzgue cómo las naciones se están adaptando al cambio climático. Antes de la conferencia de Belém, los expertos elaboraron 100 indicadores redactados con precisión, pero los negociadores cambiaron la redacción y redujeron el total.

La Unión Europea, varios países latinoamericanos y Canadá dijeron tener serios problemas con ello, calificándolo de poco claro e impracticable. Se quejaron de que intentaron objetar pero fueron ignorados.

Do Lago se disculpó.

Cómo se manejaron los problemas más importantes

Un puñado de temas importantes dominaron las conversaciones. Estos incluyeron la elaboración de una hoja de ruta para alejar al mundo de los combustibles fósiles, decir a los países que sus planes nacionales para reducir emisiones eran inadecuados, triplicar la ayuda financiera para que las naciones en desarrollo se adapten al clima extremo y reducir las restricciones climáticas al comercio.

“La COP30 nos dio algunos pequeños pasos en la dirección correcta, pero considerando la escala de la crisis climática, no ha estado a la altura de la ocasión”, lamentó Mohamed Adow, director de Power Shift Africa.

Detractores se quejaron de que no había mucho en el acuerdo.

“Si se despoja el texto del resultado se puede ver claramente: El emperador no tiene ropa”, dijo el exnegociador filipino Jasper Inventor, ahora en Greenpeace International.

Muchas naciones y defensores querían algo más fuerte porque el mundo no se acercará a limitar el calentamiento a 1,5 grados Celsius (2,7 grados Fahrenheit) desde mediados del siglo XIX, que fue el objetivo establecido por el acuerdo de París de 2015.

La ayuda financiera para adaptarse al cambio climático se triplicó a un objetivo de 120.000 millones de dólares al año, pero el objetivo se retrasó cinco años. Fue uno de varios temas difíciles que dominaron la etapa final de las conversaciones. Las naciones vulnerables han presionado a los países más ricos, responsables en gran medida del cambio climático, para que ayuden con dinero para reconstruir tras el clima extremo dañino y para adaptarse a más de ello en el futuro.

Retrasar el objetivo deja a “los países vulnerables sin apoyo para igualar las necesidades crecientes”, aseveró Adow.

Después que se aprobó el acuerdo principal, los ánimos se encendieron cuando la reunión abierta se prolongaba. El embajador de Rusia, Sergei Kononuchenko, reprendió a los delegados latinoamericanos que objetaban con frecuencia, diciendo que estaban “comportándose como niños que quieren tener todas las golosinas y no están preparados para compartirlas con todos”.

Una enojada Eliana Ester Saissac de Argentina le respondió, lo que provocó una ovación y aplausos.

Suscríbase al Kiosco Digital

Encuentre noticias sobre su comunidad, entretenimiento, eventos locales y todo lo que desea saber del mundo del deporte y de sus equipos preferidos.

Al continuar, acepta nuestros Términos de servicio y nuestra Política de privacidad.

Anuncio