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El gobierno de Trump considera pedirle a los padres que hagan una elección en la frontera: detención o separación

El gobierno de Trump considera pedirle a los padres que hagan una elección en la frontera: detención o separación
El inmigrante guatemalteco Hermelindo Che Coc abraza a su hijo de 6 años, Jefferson Che Pop, en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles el 14 de julio, casi dos meses después de su separación en la frontera entre EEUU-México. (Marcus Yam / Los Angeles Times) (Los Angeles Times)

La Casa Blanca está considerando planes que podrían separar nuevamente a padres e hijos en la frontera entre EE.UU. y México, con la esperanza de revertir el gran número de familias que intentan cruzar ilegalmente a este país, según varios funcionarios del gobierno que tienen conocimiento directo de este esfuerzo.

Una opción que está en la mesa es que el gobierno detenga a las familias que buscan asilo por hasta 20 días, luego les daría a los padres una opción: permanecer en detención familiar con su hijo durante meses o años a medida que avanza su caso de inmigración, o permitir que sus hijos sean llevados a un refugio del gobierno para que otros familiares o tutores puedan solicitar la custodia.

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Esa opción, llamada "elección binaria", es una de las muchas que se están considerando en medio de la frustración del presidente por la seguridad de la frontera.

No ha podido cumplir su promesa de construir un muro fronterizo y poner fin a lo que él llama "captura y liberación", un proceso iniciado en administraciones pasadas en el que la mayoría de las familias detenidas son liberadas rápidamente para esperar audiencias de inmigración.

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La cantidad de familiares migrantes arrestados y acusados de cruzar ilegalmente la frontera aumentó un 38% en agosto y ahora se encuentra en niveles récord, según funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional.

Los altos funcionarios de la administración dicen que no planean reactivar las caóticas separaciones forzadas llevadas a cabo por la Administración Trump en mayo y junio, que generaron una enorme reacción política y provocaron la emisión de una orden judicial para reunir a las familias.

Pero se sienten obligados a hacer algo, y los funcionarios dicen que el asesor principal de la Casa Blanca, Stephen Miller, aboga por medidas duras porque cree que las separaciones de la pasada primavera funcionaron como un elemento disuasivo y eficaz para los cruces ilegales.

Al menos 2,500 niños fueron separados de sus padres durante un período de seis semanas. Los cruces de familias disminuyeron ligeramente en mayo, junio y julio, antes de volver a surgir en agosto, dicen los funcionarios. Se espera que los números de septiembre sean aún más altos.

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Mientras algunos dentro de la Casa Blanca y el DHS están preocupados por esta "óptica" y el retroceso político de nuevas separaciones, Miller y otros están decididos a actuar y ya se han reportado varias reuniones de alto nivel en la Casa Blanca en las últimas semanas sobre este tema, según varios funcionarios que han sido informados sobre las discusiones. La "opción binaria" se ve como una que podría probarse con bastante rapidez.

"Los profesionales del cumplimiento de la ley en el gobierno de EE.UU. están trabajando para analizar y evaluar las opciones que protegerían al pueblo estadounidense, evitarían las acciones horrendas del tráfico de niños y que los cárteles de la droga se viertan en nuestras comunidades", dijo Hogan Gidley, el secretario de Prensa de la Casa Blanca, en una declaración por correo electrónico.

Cualquier esfuerzo por expandir las detenciones familiares y reanudar las separaciones enfrentaría múltiples obstáculos logísticos y legales. Requeriría superar las fallas en la comunicación y el manejo de datos que plagaron el primer esfuerzo, cuando los agentes de la Patrulla Fronteriza, los agentes de Inmigración y Control de Aduanas y los trabajadores de casos del Departamento de Salud y Servicios Humanos lucharon por llevar un registro de los padres separados y los niños dispersos en Estados Unidos.

Los abogados también han planteado preguntas sobre la legalidad de dividir a las familias, incluso si los padres firman exenciones para permitirlo. Un informe del Servicio de Investigación del Congreso dijo en septiembre que liberar a las familias en Estados Unidos es "la única opción claramente viable según la ley actual".

Otro obstáculo: el gobierno carece de espacio de detención para un gran número de familias adicionales. ICE tiene tres "centros residenciales para familias" con una capacidad combinada de aproximadamente 3,000 padres e hijos.

Si a esto se le suma más de cuatro veces la cantidad de personas que llegan cada mes, no está claro dónde el gobierno mantendrá a todos los padres que opten por permanecer con sus hijos.

Pero Trump dijo en su orden ejecutiva del 20 de junio —que detiene las separaciones familiares— que busca mantener la política de su administración de tener a los padres e hijos juntos, "incluso detenidos". En las últimas semanas, los funcionarios federales han tomado medidas para ampliar su capacidad para hacerlo.

Los funcionarios propusieron nuevas reglas que les permitirían retirarse de un acuerdo de la corte federal de 1997, que prohíbe que ICE mantenga a los niños bajo custodia por más de 20 días.

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Las reglas darían a ICE una mayor flexibilidad para ampliar los centros de detención familiares y potencialmente mantener a los padres e hijos por más tiempo, aunque los abogados dicen que es probable que esto termine en los tribunales.

Los funcionarios también han impuesto cuotas a los jueces de inmigración y están buscando otras formas de acelerar el calendario en los tribunales para juzgar los casos más rápidamente.

Las autoridades federales que defienden las medidas más duras dicen que el aumento en el número de cruces familiares es un signo de la inoperancia del sistema de asilo.

La secretaria del DHS, Kirstjen Nielsen, ha fustigado a los traficantes por cobrarles a los migrantes miles de dólares por ingresarlos a los Estados Unidos, sabiendo que las "lagunas legales" obligarán a la administración a liberarlos en espera de una audiencia judicial. Los funcionarios federales dicen que las familias liberadas rara vez son deportadas.

Los defensores de los inmigrantes responden que los solicitantes de asilo están huyendo de la violencia y la pobreza aguda, principalmente en Centroamérica y merecen tener una audiencia completa ante un juez de inmigración.

"Actualmente hay una crisis en nuestra frontera sur cuando nos encontramos con un número creciente de adultos que ingresan ilegalmente al país con niños", dijo Katie Waldman, la portavoz del DHS. "El Departamento de Seguridad Nacional continuará haciendo cumplir la ley humanamente, y continuará examinando una gama de opciones para asegurar las fronteras de nuestra nación".

En el sur de Arizona, tantas familias han cruzado en los últimos 10 días que el gobierno los ha estado liberando en masa a refugios y organizaciones benéficas. La falta de boletos de autobús disponibles ha dejado a cientos de padres e hijos en Tucson, donde duermen en la Cruz Roja o en el gimnasio de una iglesia.

El 10 de ctubre, en una audiencia en el Senado, el senador John Kyl (R-Ariz.) le dijo a Nielsen que los migrantes estaban "inundando la comunidad" y que las autoridades "no tenían la capacidad de hacer nada al respecto".

Nielsen sostuvo que los legisladores deben darle al DHS más libertad para mantener a las familias con niños en detención hasta que sus casos puedan ser completamente resueltos, un proceso que puede llevar meses o años debido a la gran cantidad de atrasos judiciales.

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Los funcionarios del DHS han visto el mayor aumento este 2018 en las familias que llegan de Guatemala, donde los contrabandistas o coyotes les dicen a los migrantes que pueden evitar la detención y la deportación al traer a un niño, según los líderes de la comunidad en las áreas con las tasas más altas de emigración.

El 12 de octubre, Nielsen hizo un llamado a los líderes centroamericanos para disuadir a los posibles migrantes de hacer el viaje hacia el norte. Pidió un esfuerzo regional para combatir el contrabando y la violencia en la región y para "aumentar las penas para los traficantes".

"Creo que podemos hacer más para responsabilizarlos, especialmente a aquellos que trafican con niños", dijo en un discurso en la segunda Conferencia sobre Prosperidad y Seguridad en Centroamérica.

Más de 90,000 adultos con niños fueron capturados en la frontera suroeste el año fiscal pasado, que terminó el 30 de septiembre, superando el máximo anterior de 77,600 en 2016.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.

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