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Menos de 1 de cada 4 trabajadores ha vuelto a la oficina, mientras negocios buscan una reapertura más amplia

A man walks with disinfectant while cleaning a common area at Hudson Pacific Properties in Los Angeles.
Saúl Mendoza camina con desinfectante mientras limpia un área común en Hudson Pacific Properties, un propietario de oficinas en Los Ángeles. Las flechas pegadas con cinta adhesiva en el piso guían el tráfico peatonal en un solo sentido para protegerse contra la propagación del coronavirus.
(Mel Melcon / Los Angeles Times)

La gente había comenzado a llegar a la oficina nuevamente en mayor número, pero huyó a casa cuando el reciente aumento del coronavirus sacudió la región, según muestran datos actualizados.

Aún así, los empleadores y los propietarios están apostando a que los trabajadores querrán regresar a medida que aumenten las vacunas y disminuyan los temores del virus, a pesar de que la demanda para alquilar un espacio en los edificios de oficinas de Los Ángeles sigue disminuyendo.

“Según las estadísticas, no es tan alentador”, señaló el corredor Todd Doney de la empresa de servicios inmobiliarios CBRE. “Ciertamente tenemos trabajo por delante para superar esto. Pero cuando el gobernador anunció que no habría más restricciones por COVID el 15 de junio, eso fue la luz al final del túnel para mí”.

Un promedio del 24% de los empleados en 10 ciudades importantes de Estados Unidos regresaron a la oficina el 7 de abril, casi un punto porcentual menos que la semana anterior, según Kastle Systems, que proporciona sistemas de entrada con tarjeta de acceso utilizados por muchas empresas y rastrea patrones de deslizamientos de tarjetas de trabajadores.

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En Los Ángeles, el promedio de los 148 edificios de Kastle fue del 22.1% y, al igual que la media nacional, sufrió una caída significativa durante el aumento invernal de COVID, pero había incrementado nuevamente antes del último resurgimiento del virus. Aunque por debajo del promedio de Estados Unidos. Las oficinas del condado estaban más llenas que otras cinco ciudades rastreadas por Kastle, incluidas San José con un 16.7% y San Francisco con un 13.4%.

Mientras los empleados regresaban a algunas oficinas, otros lugares de trabajo apagaban las luces y entregaban las llaves.

El espacio total de oficinas no alquilado en Los Ángeles alcanzó el 17.2% en el primer trimestre, el nivel de vacantes más alto desde principios de 2012, informó CBRE. Eso reflejó una pérdida neta de 1.6 millones de pies cuadrados de espacio arrendado, casi igualando la peor pérdida trimestral durante la Gran Recesión.

Las firmas de contratos de arrendamiento para oficinas han disminuido durante aproximadamente un año, ya que las empresas enviaron empleados a casa para trabajar o los despidieron ante una fuerte recesión económica impulsada por el virus. Muchas redujeron el espacio de sus oficinas a medida que sus contratos se renovaron, mientras que otros pusieron su espacio no utilizado en el mercado para subarrendar.

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Los arrendatarios que buscaban obtener algo de dinero para oficinas que no estaban usando tenían 7.3 millones de pies disponibles para subarrendar en el primer trimestre, aproximadamente el 15% del espacio total disponible para alquiler, un porcentaje alto para los estándares históricos.

El número de contratos de arrendamiento que se firmaron siguió siendo bajo, ya que los arrendatarios evitaron decisiones a largo plazo a favor de renovaciones a corto plazo cuando expiraban sus contratos.

A pesar de los vientos económicos en contra, la tasa de demanda promedio subió ligeramente a $3.90 por pie cuadrado por mes en el primer trimestre, lo que refleja la disponibilidad de espacio de mayor calidad y la renuencia de los propietarios a bajar sus tarifas. En cambio, los dueños ofrecieron incentivos para firmar contratos de arrendamiento, como meses de alquiler gratuito o bonificaciones generosas para construir sus oficinas.

Uber, Google, Facebook y Microsoft se encuentran entre las empresas que han reabierto oficinas o están a punto de hacerlo, según informes de los medios. Y encuestas recientes han demostrado que muchas compañías y sus trabajadores están ansiosos, o al menos dispuestos, por volver a la oficina.

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Una encuesta de febrero encargada por la compañía de software Eden Workplace encontró que el 85% del personal de oficina está ansioso por volver al trabajo, y muchos de ellos dicen que extrañan socializar con sus colegas. Una encuesta a clientes realizada en febrero por el proveedor de datos de marketing, ZoomInfo, encontró que más de la mitad planea estar de regreso en la oficina en junio, con las empresas de TI a la cabeza.

La preocupación de los propietarios es cuánto espacio creen que necesitan los arrendatarios para seguir adelante y si todavía quieren trabajar en los centros de las ciudades, a los que muchos solo pueden llegar en viajes largos.

Es un hecho entre los observadores de la industria que el trabajo remoto se ha normalizado hasta el punto de que las empresas de cuello blanco comúnmente permitirán que sus empleados trabajen desde casa unos días a la semana en el futuro. Es posible que algunos ya no tengan que ir a la oficina.

Ese es un cambio sustancial en el mundo de las oficinas con respecto a las recesiones anteriores, que también produjeron recortes drásticos en el arrendamiento de espacios a medida que las empresas se hundían o contrataban su personal. La recuperación de esta recesión se verá diferente a medida que las compañías reevalúen sus necesidades.

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Una gran incógnita es cómo las empresas configurarán su espacio de oficina en un mundo pospandémico.

¿Las compañías necesitarán menos espacio si las personas trabajan en casa a veces, o deben tener un escritorio dedicado esperando a cada trabajador para cuando ingrese? ¿Seguirán los empleados sentados uno cerca del otro como lo han estado en muchas oficinas en los últimos años, o deben tener más espacio para moverse y sentirse a salvo de los virus?

“La mayoría de nuestros arrendatarios están realizando algunos cambios en la distribución física de sus oficinas”, señaló el propietario Bert Dezzutti, pero los impactos a largo plazo de esos cambios en la ocupación del edificio “aún no se han resuelto”.

Los horarios de trabajo flexibles “llegaron para quedarse”, indicó Dezzutti, jefe de operaciones del sur de California para Brookfield Properties, el propietario de oficinas dominante en el centro de Los Ángeles. Sin embargo, muchos jefes siguen interesados en preservar el espacio de sus oficinas.

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Una encuesta reciente de la consultora KPMG encontró que solo el 17% de los directores ejecutivos buscan reducir el tamaño de su espacio de oficina como resultado de la pandemia, una fuerte caída desde agosto, cuando el 69% dijo que planeaba disminuir sus oficinas.

Sin embargo, antes de regresar a los espacios de trabajo, a la mayoría de los directores ejecutivos les gustaría ver vacunada a más del 50% de la población general. Quieren especialmente que sus propios empleados reciban inoculaciones para prevenir el COVID: el 90% de los jefes dijeron que están considerando pedirles a los empleados que les informen cuando hayan sido vacunados, lo que puede orientar las decisiones sobre cuándo las empresas regresan a sus oficinas.

Durante los últimos seis meses, más o menos, los arrendatarios de los rascacielos de Brookfield han estado habitando entre el 12% y el 16% de su espacio, indicó Dezzutti. Él espera que ese número aumente ahora que los funcionarios locales han duplicado la población permitida dentro de oficinas para negocios no esenciales al 50%, como parte de la reducción de las restricciones de COVID.

Doney predijo que muchas empresas reducirán el tamaño de sus oficinas en el futuro, a medida que el trabajo remoto se convierta en algo común, pero que volverán a laborar juntos en su mayor parte.

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“A medida que una mayor cantidad de personas se vacunen y se sientan más cómodas, harán más cosas, incluso ir a la oficina”, dijo. “Las reuniones de Zoom son fabulosas, pero a veces esa magia ocurre en persona antes de que comience una reunión, o después de que finalice”.

La gente volverá a la oficina durante el verano, comentó, pero el retorno será sustancial después del Día del Trabajo, cuando la población en edad laboral esté mayormente vacunada y los niños regresen a la escuela.

El presidente de Kastle Systems, Mark Ein, también espera un renacimiento otoñal de la asistencia a la oficina.

“Va a ver un aumento de cierta magnitud a partir del comienzo del verano”, indicó Ein. Luego, “salvo que ocurra algo imprevisto, debería haber un gran incremento en el otoño, cuando prácticamente todos estén vacunados”.

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Las ciudades donde los trabajadores viajan más en automóvil que en transporte público tienden a tener la mayor cantidad de personas en la oficina en estos días, señaló Ein. Las oficinas en Houston y Dallas son las más llenas del país, con cerca del 40% de habitantes.

Tener sus vacunas de COVID será obligatorio para muchos, dijo.

“Habrá muchas empresas que decidirán que solo quieren que regresen a la oficina las personas que estén inoculadas”, comentó Ein.

Los seres humanos no han sido cambiados fundamentalmente por el coronavirus, señaló Dezzutti, y nuevamente buscarán la compañía de los demás en las metrópolis ocupadas.

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“En la historia, no ha habido una pandemia, una plaga o un desastre natural que haya acabado con la ciudad”, señaló. “Nuestra necesidad de vivir y trabajar en conglomerados urbanos, así como con la concentración de personas y actividad económica que se produce allí, es demasiado fuerte”.

Si quiere leer este artículo en inglés, haga clic aquí.


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