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L.A. recibe un poco de lluvia y se esperan nuevas tormentas

Una familia visita a un ser querido en el cementerio Forest Lawn en una nublada mañana de sábado en Covina.
(Irfan Khan / Los Angeles Times)

Algunas partes de Los Ángeles recibieron lluvia durante la noche, con más en camino el lunes. El norte de California se prepara para empaparse y una fuerte nevada.

Partes de Los Ángeles recibieron lluvia durante la noche, pero hay más lluvia pronosticada para el lunes.

Las escasas precipitaciones son parte de un patrón meteorológico que se espera que traiga condiciones peligrosas más al norte a partir del domingo, con pronósticos que advierten que el lado occidental de la Sierra Nevada podría ver una lluvia excesiva que cause inundaciones y flujos de escombros en áreas que se incendiaron recientemente.

En el condado de Los Ángeles, las Montañas de San Gabriel encabezaron la lista con una escasa lluvia de 0.12 pulgadas medida en la presa de San Gabriel, dijo David Sweet, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional en Oxnard. Muchas zonas costeras, incluida la playa estatal de Leo Carrillo, recibieron un poco de precipitación, mientras que el valle de San Gabriel y el centro de Los Ángeles recibieron menos lluvia.

Se espera que el sistema de tormenta sea seguido por un río atmosférico que probablemente alcanzará su punto máximo en Los Ángeles alrededor del mediodía del lunes y podría arrojar entre media pulgada y una pulgada de lluvia en el centro de Los Ángeles, expuso Sweet. El río atmosférico, una corriente concentrada de vapor de agua que circula en los niveles medio y bajo de la atmósfera, podría dar lugar a inundaciones localizadas, y las carreteras podrían estar resbaladizas debido a la presencia de residuos de petróleo, señaló.

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Las montañas del condado de Los Ángeles podrían recibir hasta 1½ pulgadas de lluvia y probablemente experimentarán fuertes vientos, dijo Sweet.

Las temperaturas estarán entre cinco y 10 grados por debajo de lo normal durante el domingo, con máximas de entre 60 y 70 grados en las zonas más cálidas del valle y de la costa interior, informó el servicio meteorológico. Se prevé que las condiciones se enfríen aún más el lunes, cuando se espera que esas zonas del valle y de la costa alcancen solo los 50 y 60 grados, antes de volver a calentarse de forma constante hasta el final de la semana.

Las lluvias otoñales suponen un alivio después de que California registró el verano más caluroso de su historia y el año hidrológico más seco en casi un siglo, condiciones que contribuyeron a avivar una larga y activa temporada de incendios forestales.

“Es muy agradable ver que ocurre algo normal”, dijo Sweet.

Las cuadrillas han utilizado quemas controladas, láminas protectoras y otras medidas de protección para vigilar el Parque Nacional de Sequoia.

Al mismo tiempo, se espera que el río atmosférico traiga lluvias más intensas y nieve en las montañas al norte de California a partir del domingo, aumentando los temores de inundaciones repentinas y aludes de lodo en las zonas que se incendiaron recientemente. Más de un pie de lluvia podría caer en la Sierra Nevada, con hasta 3 pies de nieve en las zonas más altas, dijeron los pronósticos.

Se espera que la tormenta comience con temperaturas más cálidas, con la lluvia más fuerte en el norte de California el domingo y grandes niveles de nieve entre los 8.500 y 10.000 pies, expuso Eric Kurth, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional en Sacramento. Esto podría causar inundaciones, así como flujos de ceniza y escombros en áreas que han visto graves incendios forestales en los últimos años.

El Servicio Meteorológico Nacional emitió una advertencia de inundaciones repentinas para las áreas de 13 incendios que ardieron entre 2018 y este año, que suman más de 2.2 millones de acres solo en la zona de pronóstico de Sacramento.

El mayor riesgo se proyecta para la región del incendio de Caldor a lo largo del corredor de la autopista 50 y el incendio de Dixie a lo largo de la autopista 70, donde se esperan las lluvias más intensas, según el servicio meteorológico.

La acumulación media de lluvia y nieve en todo el estado sumó solo 11.87 pulgadas durante el año hidrológico 2021, que abarcó desde el 1 de octubre de 2020 hasta el 30 de septiembre.

“Estamos muy preocupados por lo fuerte que podría ser la lluvia”, dijo Kurth.

Aquellos que viven cerca de las áreas quemadas recientemente deben estar en alerta por las órdenes de evacuación, subrayó.

Los expertos dicen que el riesgo es particularmente alto porque prácticamente no hubo un período de transición entre lo que ha sido una severa temporada de incendios y las intensas precipitaciones. Los científicos prevén que estos cambios tan drásticos sean más comunes a medida que el cambio climático caliente el planeta, dando lugar a períodos de sequía más largos y calurosos y a ráfagas de precipitaciones más esporádicas e intensas.

Se espera que el sistema de tormentas haga descender las temperaturas a última hora del domingo, y para el lunes la cota de nieve podría descender hasta los 1.500 pies, causando problemas en los pasos y dificultando los desplazamientos, dijo Kurth. Se prevé que la nieve siga cayendo hasta el martes, con vientos fuertes que podrían derribar ramas de árboles y comprometer la visibilidad.

Se pronostica que las máximas se sitúen entre los 40 y los 50 grados en la Sierra el domingo, para luego descender hasta los 40 y los 30 grados en las zonas más elevadas el lunes y el martes, según el servicio meteorológico.

Aunque se espera que la cadena de tormentas finalice la severa temporada de incendios en el norte de California, no será suficiente para acabar con la sequía, dijo Kurth.

“Llevamos dos años en un período muy seco, así que creo que es justo decir que no saldremos de la sequía con una sola tormenta, ni siquiera con una con tanta agua como ésta”, subrayó.

Aun así, dijo, es el comienzo más húmedo de un otoño desde 2016.

Para leer esta nota en inglés haga clic aquí


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