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Tour de Francia para etapa por granizo

Un empleado municipal usa una excavadora para despejar un camino de la 19na etapa del Tour de Francia, un trano de 126,5 kilómetros de Saint Jean De Maurienne a Tignes, el viernes, 26 de julio del 2019. la etapa fue acortada por las condiciones peligrosas en el camino y el colombiano Egan Bernal se apoderó de la camiseta amarilla.
(Thibault Camus/AP)

Bernal tomó el control con un poderoso ataque en el duro ascenso a Col de l’Iseran

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El colombiano Egan Bernal se apoderó el viernes de la camiseta amarilla del Tour de Francia en circunstancias excepcionales, cuando los organizadores tomaron la rara decisión de frenar la 19na etapa a causa de una granizada en los Alpes.

Dos días antes del fin de la carrera en París, Bernal tomó el control con un poderoso ataque en el duro ascenso a Col de l’Iseran, el punto más elevado del Tour, con 2.770 metros, arrebatándole la camiseta al francés Julien Alaphilippe.

En el valle, una repentina granizada hizo los caminos demasiado peligrosos, lo que llevó a los organizadores a parar la etapa. El director del Tour Christian Prudhomme anunció inmediatamente que los tiempos serían registrados en la cima de la montaña, donde Bernal, de 22 años, estaba 2,7 segundos delante del francés Alaphilippe, suficiente para borrar la ventaja del francés.

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El escalador colombiano del equipo Ineos estaba 1:30 detrás del francés al comenzar la etapa, pero ahora está en una posición ideal para convertirse en el primer colombiano en ganar el máximo evento del ciclismo.

La repentina tormenta tornó el verano casi en invierno en materia de minutos, con una capa blanca cubriendo las que habían sido praderas verdes. La suspensión, en momentos en que los ciclistas estaban disparados cuesta abajo a través de curvas pronunciadas, creó un caos en la carrera.

Imágenes televisivas mostraron una limpiadora tratando de despejar el camino, en medio de torrentes de agua y hielo, mientras los ciclistas aceleraban hacia esa sección de la etapa.

Quedó claro muy pronto que el camino era impasable en bicicleta y os organizadores decidieron la suspensión, por la seguridad de los participantes.

No fue la primera vez que el clima alpino interrumpe el Tour. En la carrera de 1996, la que había sido planeada como una etapa de 190 kilómetros de Val d’Isère a Sestrières fue acortada a apenas 46 kilómetros debido a la nieve, dejando fuera los ascensos a lseran y Galibier.

El viernes, los oscuros nubarrones que arrojaron granizo y dejaron charcos gigantes en la base del paso Iseran, en Val d’Isere, podían verse acechando cuando Bernal rebasó la cima.

La suspensión sacudió un Tour que ha sido el más emotivo en décadas. Aunque Bernal sonreía al subirse a un coche de Ineos, otros favoritos, incluyendo Alaphilippe, estaban claramente decepcionados de hoy. El francés hizo un gesto de desdeño con la mano y pedaleó en lazos a través del camino. El colombiano Rigoberto Urán se veía furioso.

Pero Marc Madiot, el jefe del equipo Groupama-FDJ, aplaudió la decisión.

“La seguridad es lo más importante y la decisión de parar la etapa me parece la única razonable”, dijo. “Imagine que la carrera hubiese continuado y un ciclista se hubiese caído a una barranca”.

Alaphilippe, que tuvo la camiseta amarilla por 14 días, dijo que esperaba perder la ventaja en la carrera.

“Lo di todo, no me arrepiento de nada”, dijo. “Le sido vencido por un ciclista más fuerte que yo”.

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