FOTOS: Lomachenko noqueó, se coronó y va por Orlando Salido

Share

El ucraniano Vasyl Lomachenko fulminó al boricua Román ‘Rocky’ Martínez, le quitó la corona Superpluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y pidió la revancha con el mexicano que le apuntó su única derrota en el profesionalismo.

En la pelea estelar celebrada el sábado en el Madison Square Garden de Manhattan, el ex campeón olímpico se impuso con letal combinación en el quinto asalto.

“Quiero la revancha con (el mexicano) Orlando Salido para complacer a mis fanáticos. Peleo con Salido cuando sea”, dijo tras la victoria Lomachenko, cuya única derrota profesional vino ante el púgil azteca.

Salido estaba presente en la función y aceptó el reto del ucraniano.

“Le dedico esta victoria al mejor hombre en haberse puesto los guantes: Muhammad Ali”, agregó Vasyl.

En la víspera del desfile por el Día de Puerto Rico, el bicampeón olímpico fue amo y señor. Propinó tremendos zurdazos y estremeció al boricua con cuatro golpes seguidos, incluido un certero uppercut en el quinto round.

Inmediatamente después, el ucraniano lanzó un derechazo que derribó a Martínez, quien permaneció un largo rato tendido en la lona.

Lomachenko, de 129 libras (58,5 kilogramos) no arruinó de todo la festividad. Momentos antes, el ascendente boricua Félix Verdejo noqueó en cinco asaltos al mexicano Juan José Martínez en esta misma función realizada en el teatro del Madison Square Garden, ante 4.545 espectadores.

Despreocupado por su papel de aguafiestas, Lomachenko festejó con un salto mortal sobre el cuadrilátero, luego de colocar en 6-1 su foja como profesional, con cuatro nocauts.

Lomachenko conquistó el oro en Beijing 2008 y Londres 2012, y lleva tatuajes en los brazos para conmemorar esos logros. Hace dos años, derrotó a Gary Russell para conseguir el cetro pluma de la OMB.

A sus 28 años, Lomachenko tardó en llegar al profesionalismo. Pero ha lucido dominante.

El ‘Rocky’, de 33 años, cayó a una foja de 29-3-2. Ha ostentado dos veces el cinturón de la OMB.

“No pude ni ver sus manos”, reconoció Martínez.