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El qué y porque desde Washington: Los demócratas desunidos y sin mensaje

Si los demócratas no lo hacen que se preparen para perder otra vez en el 2022.
Si los demócratas no hacen cambios que se preparen para perder otra vez en 2022. Y digo otra vez, porque ya perdieron asientos en el Congreso en 2020, y ya le serrucharon el piso al presidente Joe Biden, el líder natural de su partido.
(ASSOCIATED PRESS)

Hay que decirlo desde el principio… Muchas gracias, Nancy Pelosi, muchas gracias, Charles Schumer. Adiós… y ¡hasta nunca!

Si los demócratas no hacen cambios que se preparen para perder otra vez en 2022. Y digo otra vez, porque ya perdieron asientos en el Congreso en 2020, y ya le serrucharon el piso al presidente Joe Biden, el líder natural de su partido.

Con pena le digo que va a estar difícil que las cosas mejoren, porque los demócratas tendrían que encontrar un nuevo liderazgo, con gente que no haya sido preparada por los mismos “líderes” que le están fallando en este momento a los millones de estadounidenses, que después del fiasco de Trump, pensaron que ya hoy tendríamos un gobierno saneado, razonable y contemporáneo.

Siempre estuvo claro que Donald Trump, supuestamente queriendo cambiar las cosas, primero regó con gasolina a todo en Washington y acto seguido le prendió un cerillo. La casa así, totalmente en llamas, llegó a las elecciones de noviembre, con urgente necesidad de un bombero que no solo supiera como apagar el incendio, sino que supiera cómo reconstruir la casa, y cómo hacer a un lado a los inconscientes que aceptaron y consintieron durante 4 años la irracionalidad de Trump como su guía.

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El mejor bombero a la vista era Joe Biden por su vasta experiencia en Washington, por su cantidad de amigos en el Congreso, porque era el único en ese momento capaz de reconstruir todo y dejarlo nuevo otra vez.

¿Y, qué pas´ó? que el presidente puso todos sus huevos en una misma canasta y después de 10 meses sigue sin un programa activo de gobierno, mientras los demócratas felices se pelean entre sí. Lo peor es que Pelosi y Schumer, cuyo trabajo es meter a todos los demócratas del Congreso en razón, son simplemente incapaces de hacer esa labor.

¿En qué resulta todo eso?

En que con crisis, tras crisis, mucha gente ya se decepcionó de Joe Biden:

Por Afganistán.

La crisis migratoria en la frontera con México.

La variante Delta, y la imposibilidad de detenerla.

Los miles de haitianos metiéndose a la fuerza.

Dos enormes proyectos de infraestructura física y de infraestructura humana paralizados.

Y ahora con los anaqueles vacíos en las tiendas.

Y con la gasolina por los cielos.

Usted se tiene que preguntar ¿Por qué Schumer y Pelosi están dejando a su presidente ahogarse solo?

Las encuestas con las que terminamos la semana, aún decepcionantes, muestran que hay tiempo para remendar las cosas y quizá hasta para evitar otra derrota electoral demócrata dentro de 12 meses. Hoy es necesario sacar del hoyo al presidente antes de que todo el país termine en el hoyo con él.

Los politólogos se dan cuenta que parte del fracaso del proyecto de gobierno de Biden se debe a la falta de un mensaje claro de los demócratas. Y no es cuestión de inventar el hilo negro.

Los demócratas ya descubrieron con Obamacare que en la forma de decir las cosas está el éxito o el fracaso. La reforma de salud del Presidente Barack Obama era rechazada cuando se hablaba de ella… pero cuando se partía en mensajes, a la gente le gustaba lo que oía. Podrían aborrecer el Obamacare, pero amaban que los hijos pudieran quedarse en el plan de salud de los padres hasta los 26 años… Odiaban el concepto de medicina socializada, pero les encantaba la idea de que ya no existiera el pretexto de las condiciones preexistentes.

Fue hasta la semana pasada y continuando hasta el fin de octubre, que varios anuncios en televisión pagados por el partido demócrata están resaltando partes de lo que el paquete de infraestructura humana representa para la gente, por ejemplo, con cuidado infantil para madres que trabajan, atención dental, óptica y auditiva para la gente de la tercera edad y créditos en los impuestos para las familias con niños.

Si esos mensajes funcionan, porque los demócratas desde el Capitolio en Washington insisten solo en presentar ese proyecto como un armatoste que de tres y medio billones de dólares, fue reducido a dos billones de dólares y que siendo tan endemoniadamente caro, llevará a Estados Unidos a su eventual ruina.

Por eso mucha gente en el país se está dando cuenta de que hay una urgente necesidad de nuevos líderes demócratas en el Congreso.

Con todo esto, la elección a la gubernatura de Virginia se convirtió ya en una prueba de fuego para los demócratas. El problema es que el candidato republicano podría ganar ahí y esa derrota sería vista como una derrota de Joe Biden.

En tiempos de crisis es necesario buscar otras alternativas de liderazgo, y las alternativas en la Cámara de Representantes en realidad no lo son porque desgraciadamente el tiempo requiere de nueva energía, y tanto el líder de la mayoría, Steny Hoyer, como su alterno el “Whip” James Clyburn, tienen ya más de una década en esos puestos, y con la dolorosa verdad de no haber obtenido nunca muchas plumas que poner de trofeo en sus sombreros.

La joven congresista por Nueva York Alejandra Ocasio Cortés (AOC) tiene meses diciendo que los líderes actuales del partido demócrata han concentrado el poder en el liderazgo con una…”falta de preparación real en la próxima generación de líderes”.

AOC, que ganó fácilmente la reelección en noviembre a pesar de un intento bien financiado de destituirla, no se está ofreciendo para ser la solución, no, ella rechaza la posibilidad de postularse para el puesto en el corto plazo… Pero por meses viene dando la voz de alarma de que su partido se está hundiendo, en un momento crítico en que la visión extrema de Trump puede ser el monstruo de muchas cabezas asomándose otra vez en 2022.

Lo peor es que hoy, en 2021, con una presidencia agobiada, por una pandemia que gracias a Trump y sus secuaces se convirtió en un conflicto de ignorancia y partidismo político contra la salud pública, el principal problema de Estados Unidos sigue siendo… Su desunión.

Mientras usted lee esto, nadie tiene una solución a la profunda falta de confianza entre los dos partidos políticos que gobiernan al país. Y así hoy, es cada vez más difícil saber, si la polarización en el Congreso refleja la división del país o si la polarización y la división en la nación están reflejadas en el Congreso. Las cosas necesitan mejorar y para eso hay que cambiar de generales en el partido demócrata.

* Por casi tres décadas el periodista Armando Guzmán se ha ganado el reconocimiento en México y Estados Unidos por su cobertura en Washington. Puede seguirlo en los diferentes medios y plataformas, como radio, televisión, prensa escrita e Internet.


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