Anuncio
Share

Lista para seguir el ejemplo de Australia, la UE quiere que Google y Facebook paguen por las noticias

A sign on a Google building at their campus in Mountain View, Calif.
Los legisladores de la UE que supervisan la nueva regulación digital en Europa quieren obligar a las grandes empresas tecnológicas a pagar por las noticias.
(Jeff Chiu / Associated Press)

La iniciativa de los legisladores fortalecería la posición de los editores contra Google y Facebook, y sería un duro golpe para Google.

Los legisladores de la Unión Europea (UE) que supervisan la nueva regulación digital en Europa quieren obligar a las grandes empresas tecnológicas a pagar por las noticias, haciéndose eco de un movimiento similar en Australia y fortaleciendo la posición de los editores contra Google y Facebook.

La iniciativa de los miembros del parlamento europeo sería un duro golpe para Google, que amenazó con abandonar Australia en protesta por el plan de una nueva ley que obligaría a la compañía a pagar por las noticias.

Facebook también advirtió que evitará que los usuarios en Australia compartan noticias si la legislación se aprueba en su formato actual.

Los miembros del parlamento europeo que trabajan en dos proyectos de regulaciones digitales europeas históricas, la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés) y la Ley de Mercados Digitales (DMA), declararon al Financial Times que las leyes podrían modificarse a medida que pasan por el parlamento de la UE para incluir aspectos de las reformas australianas.

Estas incluyen la opción de arbitraje vinculante para los acuerdos de licencia, y exigir a las empresas de tecnología que informen a los editores sobre los cambios en la clasificación de las noticias en sus sitios.

Anuncio

La Generación Z ha abrazado los “deportes cerebrales”, pero como la pandemia marcó a la mayoría de los ortografistas y atletas matemáticos, los contendientes del Braille Challenge encontraron la manera.

Alex Saliba, un eurodiputado maltés que dirigió el primer informe del parlamento sobre el DSA, afirmó que el enfoque australiano de Google y Facebook había logrado abordar “los agudos desequilibrios en el poder de negociación” con los editores. “Con su posición dominante en el mercado de búsquedas, redes sociales y publicidad, las grandes plataformas digitales crean desequilibrios de poder y se benefician significativamente del contenido noticioso”, señaló. “Creo que es justo que devuelvan una cantidad apropiada”.

Google y Facebook intensificaron sus esfuerzos para llegar a acuerdos de licencia para noticias en Europa desde que la UE revisó sus leyes de derechos de autor, en 2019. Los cambios otorgan a los editores el derecho a una compensación por fragmentos de contenido que aparecen en las plataformas en línea.

Pero algunos miembros del parlamento europeo piensan que el régimen sigue siendo demasiado débil. Andrus Ansip, un eurodiputado estonio y ex comisionado que ayudó a elaborar la directiva de derechos de autor, anticipó que está abierto a más cambios. “La idea de la directiva de derechos de autor era crear una posición negociadora más sólida para los editores de noticias”, indicó.

“Ahora sabemos que el mismo proceso está ocurriendo en Australia. No quiero reabrir la directiva de derechos de autor, pero tendremos que [mirar la Ley de Servicios Digitales, DSA] si necesitamos aportar más claridad”.

Ansip, eurodiputado del grupo liberal Renew, es vicepresidente de la comisión que se ocupa de las principales piezas de legislación digital. “Nunca aceptaremos esta situación cuando alguien esté usando contenido... y los autores no sean remunerados en absoluto”, agregó.

Si bien aumenta el apoyo a las medidas similares a las tomadas en Australia, los miembros del parlamento europeo están más divididos sobre la mejor manera de introducir tales reformas y si es mejor esperar a que el impacto de la revisión de los derechos de autor sea claro. En el sistema de la UE, los parlamentarios europeos ejercen mayor influencia en las propuestas de enmienda de la comisión, que deben acordarse con los estados miembros para convertirse en ley.

Koji ofrece plantillas personalizables para interfaces de venta, recaudación de fondos y juegos que pueden publicarse fácilmente en las redes sociales.

Arba Kokalari, un eurodiputado sueco de centro derecha que, como ponente alternativo, es responsable de guiar la DSA a través del parlamento, señaló como “problemático” considerar una nueva legislación “antes incluso de ver cómo se implementará la nueva directiva de derechos de autor”.

Pero agregó que medidas como el derecho de los editores a saber cuándo las empresas de tecnología ajustaron sus algoritmos, afectando la clasificación de las noticias, “es algo que debemos abordar en la DSA”.

Google llegó recientemente a acuerdos de licencia en Francia, en parte porque un tribunal intervino para exigirle que negocie con los editores de noticias. Stéphanie Yon-Courtin, eurodiputada del grupo Renew y ex asesora de la autoridad francesa de competencia, señaló que las amenazas del grupo estadounidense de retirarse de Australia y las recientes negociaciones en Europa demostraban que aún existe la necesidad de “abordar los desequilibrios”.

“Es hora de obligar a las plataformas en línea a participar en negociaciones justas para remunerar el contenido de noticias que obtienen de los medios de prensa, y asesorarlos sobre cambios de algoritmo que afectarían la clasificación del contenido”, indicó.

Para Google, que se comprometió a a gastar mil millones de dólares en todo el mundo en licenciar noticias durante los próximos tres años, la directiva de derechos de autor de la UE “apunta a lograr el equilibrio adecuado” entre editores y plataformas. “La gente confía en Google para encontrar información relevante y confiable de una variedad de sitios web, y esto ayuda a los editores al enviarles tráfico valioso a sus sitios”, expuso Google. “Estamos dispuestos a pagar para seguir apoyando el periodismo y lo estamos haciendo en todo el mundo”.

Facebook se negó a comentar.

Javier Espinoza reportó desde Bruselas y Alex Barker desde Londres.

© The Financial Times Ltd. 2021. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas comerciales de Financial Times Ltd. Está prohibida su redistribución, copia y modificación alguna.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.


Anuncio