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ANÁLISIS: Cuba, ¿qué hacer tras la salida de la dinastía Castro Ruz?

Fidel y Raúl Castro.
(Archivo.)

Se implantó la dinastía el 1ro de enero del 1959. El último de la dinastía directa abandonó el trono 62 años después, un 19 de abril del 2021. El hijo menor de un terrateniente gallego llevó en sus hombros el experimento revolucionario de su hermano Fidel Castro.

Revisando estadísticas, los Castro llegaron al poder de un país relativamente rico, quinto en el hemisferio en Producto Nacional Bruto per capita, tercero en expectativa de vida, segundo per capita en número de automóviles y teléfonos. Cuba era, sin embargo, un país políticamente frágil, en aquel entonces gobernado por el golpista Fulgencio Batista.

En 1933 el propio Batista había encabezado un primer putsch. Con la Enmienda Platt, abrogada en 1934, Estados Unidos impuso límites a la soberanía nacional. Cuba fue gobernada por John Brooke, Leonard Wood y William Howard Taft, este último de 1906 al 1909.

El capital estadounidense controlaba en 1959, 44 de los 161 ingenios azucareros, minas y la infraestructura eléctrica (American and Foreign Power) y telefónica (International Telephone and Telegraph). Se calculan las inversiones norteamericanas en la isla en mil millones de dólares.

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Tras desplazar a los líderes de la lucha contra Batista, intelectuales y abogados que el propio movimiento 26 de julio nombrara Primer Ministro y Presidente; José Miró Cardona (profesor y rector de la Facultad de Derecho) y Manuel Urrutia, Castro concentró el poder en su persona y su familia. La renuncia de ministros progresistas respondió a la falta de voluntad de crear e institucionalizar una sociedad civil, un sistema jurídico, constitución y la posibilidad de llamar a elecciones limpias y transparentes.

La dinastía Castro, Fidel, Raúl, Vilma Espín de Castro tomaron las riendas del poder con sus más cercanos. Apoyándose en el delirio que despertaba su liderazgo carismático, comenzaron fusilamientos sumarios sin procesos judiciales, se suspendió la prensa independiente y se organizó un sistema de policía secreta. Pronto el “Máximo Líder” contradijo sus declaraciones a la prensa internacional (Ed Sullivan, Edward R. Murrow y aquellas hechas durante su visita a EE.UU en abril del 1959) y en 1961 declaró su proceso como comunista y su alianza con la Unión Soviética.

A diferencia de las gestas independentistas contra España, los disidentes no intentaron un levantamiento nacional “criollo” sino que buscaron el apadrinamiento y adiestramiento norteamericano en la CIA. Crearon el precedente –rechazado por Martí y los que forjaran la independencia cubana- de buscar auxilio americano para los problemas internos de Cuba.

Fidel, hombre de contradicciones

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Diego Armando Maradona (Der.) y Fidel Castro.
(Foto: AFP)

Las contradicciones del patriarca se hicieron patentes al pedir asesoramiento a exmiembros de la hitleriana SS en 1962. Lo prueba documentos provenientes de archivos alemanes y publicados en Die Welt. Por cuestión de paradoja, Rafi Eitan, jefe del Mossad israelí, se hizo el inversionista más importante en la industria cítrica cubana.

Fidel Castro era un hombre de la modernidad, la modernidad latinoamericana. “El patriarca y fundador… José Arcadio Buendía, se obsesiona con los inventos…Planea un viaje para encontrar la tierra de los inventos”. (Gabriel García Márquez, Cien Años de Soledad). Fidel dio que envidiar a Buendía: intentó drenar la extensa Ciénaga de Zapata, creó un proyecto para rodear La Habana de cafetales sin condiciones microclimáticas, creó un costoso plan para la crianza de búfalos de agua, entronizó a Ubre Blanca, una vaca sagrada que guardaba con la cabeza bajo aire acondicionado, montó un plan de producción agropecuaria para reformar a los homosexuales, se dio a la tarea de cultivar los “plátanos microjet” y desarrolló un plan de túneles donde la población ensayaba a diario planes de refugio en lo que llamó la “Guerra de Todo el Pueblo”.

En un delirio generoso, el patriarca regaló una isla, Cayo Blanco, a Erich Honecker, líder de la República Democrática Alemana. Fue una época donde en Cuba vivían etarras, tupamaros, Robert Vesco, otros prófugos de la justicia y hasta un hijo de Sadam Huseín. Coincidían con músicos, actores, plutócratas. El Conde de Albemarle, vizconde Bury, descendiente del cruel Duque de Albemarle que ocupara militarmente a La Habana en el siglo XVIII vino a Cuba a casarse.

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Castro pudo superar momentos críticos antes de pasar el mando a su hermano Raúl: Bahía de Cochinos, la crisis de los misiles, el desastre de la “Zafra de los Diez Millones”, el éxodo de 100.000 personas por el puerto de Mariel, el “Período Especial” tras perder el apoyo del bloque soviético y el Caso Ochoa cuando el mundo descubrió que Cuba era punto de escala para el narcotráfico.

La retórica antiyanqui, magnetismo personal y la cultivada apariencia y discurso proféticos le ganaron la admiración de la intelectualidad mundial. No fue hasta el rechazo de Octavio Paz, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, el cineasta Néstor Almendros y luego Régis Debray, tras las depuraciones universitarias, el caso Padilla, la homofobia y la UMAP que tantos otros como Bernard-Henry Lévy, Pedro Almodóvar, Michel Onfray y Raphaël Enthoven dieron sus espaldas a Castro.

Tras un desfile fúnebre en un jeep militar que sufriera múltiples averías bajo un calor agobiante, Raúl Castro tomó el trono. Ted Henken, profesor en CUNY y visitante en la Sorbona de París nos dice “para Raúl y ‘los históricos’ la continuidad fue prioridad. Hemos de recordar que Raúl abrió las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, permitió que los cubanos pudieran quedarse en los hoteles anteriormente reservados para turistas, liberalizó el uso de teléfonos celulares y la red de internet”. Henken recién publica en castellano Cuba Empresarial con los halagos del economista Carmelo Mesa Lago.

Fue la revista Mother Jones la que investigó a fondo la reanudación de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Fue este un proceso novelesco con reuniones secretas, intercambio de espías, grupos de millonarios, los familiares de Alan Gross y la jerarquía católica.

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A pesar de que Alan Gross, encarcelado en Cuba por llevar ayuda a través de USAID a la comunidad hebrea de La Habana, ni AIPAC ni las otras organizaciones judías estadounidenses ejercieron presión con la administración Obama para liberar a un preso en condiciones frágiles de salud. En segundo lugar -y poco conocido- dos millonarios: Fred y Patty Ebrahimi contrataron a la firma de mercadeo Trimpa Group y a #CubaNow para poner en marcha un poderoso engranaje de mercadotecnia y relaciones públicas y así dar ímpetu al empeño, Akin Group, Engage Cuba y Stonegate Bank, cuyas tarjetas se pueden utilizar en Cuba, se sumaron al esfuerzo. Akin representaba a muchos agricultores que venden o buscan vender a la isla –aún si se habla de un bloqueo- a través de la empresa cubana ALIMPORT. La ley Helms-Burton no afecta las compras de alimentos, madera y medicinas que hace Cuba y que se pagan en efectivo. Los barcos salen rumbo a La Habana del puerto de Fort Lauderdale en la Florida.

Entre los otros que pusieron presión para restablecer las relaciones se encontraban la Brookings, la Fundación Ford, Andrés Fanjul y Republicanos de peso como Thomas Pickering, John Negroponte y Tom Donohue presidente de la Cámara de Comercio Estadounidense. Muchos ex republicanos como los millonarios Carlos Saladrigas y Mike Fernández descubrieron el partido Demócrata y viajaron a Cuba.

Fidel y el Che son figuras permanentes en Cuba.
(GREG BOS)

Saladrigas creó el Cuba Study Group y es solidario con el blog “23 y Flagler”. Manny Medina, Jorge Pérez, Paul Cejas, Carlos Gutiérrez, Secretario de Comercio de la Administración Bush y Andrés Fanjul todos viajaron en lo que llamaron un “spring break de millonarios en La Habana”.

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El New York Times, muy oportunamente, comenzó una labor de concientización en ambos idiomas para persuadir a sus lectores de las ventajas de abrir relaciones con Cuba. Durante meses, organizaciones como el Financial Times organizó seminarios sobre las formas de invertir en aquel país.

Raúl, ‘reformista frustrado’

Juan Juan Almeida, abogado, ahora periodista y analista político en la Florida vivió en casa de Raúl Castro como un hijo más. Partió luego a Moscú a instancia del propio Raúl y de su padre el Vicepresidente del Consejo de Estado Juan Almeida Bosque. Estudió en la Dzerzhinsky, la Academia del Servicio de Seguridad Soviético. Al publicar en España su libro Memorias de un guerrillero cubano desconocido (donde aparece en portada empuñando un rifle al lado de Raúl Castro), se integró a la disidencia sufriendo cárcel. Su familia salió al extranjero donde pudo llegar dos años después.

Juan Juan Almeida resume el conflicto de Raúl Castro desde dentro: “Raúl es un reformista frustrado. Se ilusionó con la perestroika. Quiso imponer la reestructuración de la perestroika, por supuesto, a su manera ortodoxa, pero sin glasnost. Cuba, a su entender necesitaba cambio de estructuras, pero no podía permitir la apertura a un revisionismo de la historia oficial, ni a cuestionar la narrativa de la revolución, ni los logros de la Unión Soviética ni el pensamiento leninista”.

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Almeida reconoce los cambios que cita el profesor Henken sobre todo el aumento del “cuentapropismo”, añade que se abolió la pena de muerte aunque “Raúl ‘quirurgizó’ la represión. A diferencia de la época de su hermano, no daba golpes o metía en prisión a todo el mundo; fue selectivo. Supo manejar la oposición maquiavélicamente. Los medios son culpables de crear gigantes; Raúl lo permitió. Desafortunadamente y para quitar credibilidad a los movimientos. Muchos que han sido magnificados por la prensa, no estuvieron a la altura requerida. Lo que ocurre es que a causa del protagonismo y la fragmentación no se ha creado una oposición sino muchos opositores”.

El reino de Raúl se benefició del generoso amparo venezolano, las inversiones en GAESA, que como apunta Almeida “no se requiere un genio de Harvard Business School para que sea lucrativa, el Estado paga salarios y los costos operativos que otra empresa tendría que afrontar”.

En diálogo y consultando materiales que nos envía Rafael Rojas, historiador del Colegio de México, se puede argumentar que Raúl y la cúpula geriátrica fueron indecisos ante el cambio. Raúl Castro en su momento reconoció que la reforma económica se había paralizado. Stephan Witkowski del Centro de Altos Estudios de América Latina (IHEAL por sus siglas en francés) en la Sorbona llama al intento de “desburocratizar” poco eficaz, observa la mentalidad obsoleta y la inercia con que se manejan las empresas estatales en Cuba. “No es de sorprenderse” añade Almeida: “Raúl es un hombre práctico y organizado, pero de poca formación, anclado en su manera de hacer las cosas: ‘ordeno y mando’”.

El turismo, que a partir de la visita de Barack Obama comenzó a llegar a la isla, fue una inyección de divisas, aunque antes de las medidas tomadas por Trump ya se veía un descenso en el número de visitas y las aerolíneas comenzaban a reducir el número de vuelos a Cuba.

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Con una máscara contra la propagación del nuevo coronavirus, una empleada doméstica
Con una mascarilla contra la propagación del nuevo coronavirus, una empleada doméstica va a limpiar las habitaciones del Hotel Comodoro en La Habana, Cuba, el jueves 11 de febrero de 2021. (AP Foto/Ramón Espinosa)
(ASSOCIATED PRESS)

Un factor que complicó las relaciones diplomáticas fue el trastorno neurológico, “Havana Syndrome”, investigado por la Universidad de Pennsylvania. Se cree que es producto de radiaciones dirigidas a los empleados del Departamento de Estado estacionados en la isla. Fuera de cualquier decisión del presidente, el peligro a los funcionarios de la Embajada hizo que se redujera el equipo allí destacado.

Juan Juan Almeida sonríe al escuchar a Raúl afirmar que “termina con la satisfacción del deber cumplido”. Entrega el país con un descenso de más del 11% del Producto Nacional Bruto, con inflación, consecuencia de una fusión de dos monedas, sin el apoyo de Venezuela y la crisis ocasionada por la pandemia.

Juan Juan ha estado al tanto que esta movida se viene preparando hace algunos años. Dice “Raúl es un cadáver político. Le consultarán al principio, pero le ocurrirá como a Fidel, irán cercenando los conductos al mando”. Añade, “pocos han analizado bien el cuadro de poder, pero la persona clave para observar es Álvaro López Miera, ministro de las Fuerzas Armadas. La famosa GAESA que dirige Rodríguez López Calleja depende completamente del MINFAR. Tengamos claro una cosa: Rodríguez López Calleja no es muy querido dentro del Buró Político, sobre todo por personas como Teresa Amarelle Boué. Todavía el General de Brigada depende del aval de su ex suegro Raúl”.

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Al terminar el VIII Congreso tratamos de comunicarnos con la Misión Cubana ante Naciones Unidas. Nuestros intentos telefónicos por correo electrónico y por fax quedaron sin respuesta.

Hablamos con el Senador Bob Menéndez, jefe del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, y nos dijo: “mientras el Gobierno de Cuba continúe una política de intercambio de sillas y funcionarios, el gobierno de Estados Unidos mantendrá firme su promesa de apoyar al pueblo cubano en su lucha por la libertad. Nuestra política está centrada en impulsar los derechos humanos y las libertades fundamentales”. Agregó el Demócrata: “Solo cuando se celebren elecciones libres y justas podrán al fin los cubanos comenzar la ardua tarea de reconstruir sus valores democráticos con el respeto para los derechos humanos, políticos y civiles”.

La tercera parte de la población cubana recibía remesas de familiares y amigos en el extranjero en una cifra comparable al salario medio de USD $264 al año. Antes de la gestión Trump, la cantidad que recibía Cuba en este renglón sobrepasaba $3.6 mil millones de dólares, porcentaje sustancial del Producto Nacional Bruto. Al limitarse esta entrada de divisas (cayeron un 54% en 2020), Caritas de la iglesia católica viene operando 11 centros diocesanos, 600 centros de ayudas parroquiales que reciben alimentos y medicinas de instituciones, laicos comprometidos, órdenes religiosas y grupos como los Caballeros de Malta.

La crisis y Díaz Canel

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Los cubanos tienen más de medio siglo viviendo en un rincón muy bello
Los cubanos tienen más de medio siglo viviendo en un rincón muy bello y vibrante, pero en un rincón desolado por el torbellino de la historia y por las crisis de hambre. La gran crisis de 1995.
(Getty)

Hablamos con Arturo López Levy, politólogo en la Universidad Holy Names en California. López Levy, primo de Luis Alberto Rodríguez López Calleja, es criticado de obviar una situación de represión contra disidentes y artistas en aras de priorizar las relaciones diplomáticas. El profesor integra la directiva del grupo de cabildeo CAFÉ “Cuban Americans for Engagement”.

López Levy hace distingos acertados entre el tipo de liderazgo Fidel, Raúl y Miguel Díaz Canel. Nos dice: “A nivel cultural, el seguidor de Fidel no lo hace necesariamente por sus posturas políticas ni por su rol institucional, Fidel era un líder carismático. Siguen al líder por quien es. No es así con Raúl cuyo liderazgo es fundacional. Raúl aparece en la fundación del partido y del MINFAR. Díaz Canel, sin embargo, viene a un mandato como cabeza de un sistema, por desempeño, como jefe de una institución que tiene reglas del juego establecidas. Si Fidel tenía mayor latitud al tomar decisiones, las reglas procesales tienen vigor y Díaz Canel tiene que ‘jugar’ con ellas”.

Hablando del primo Luis Alberto (sancionado por el gobierno estadounidense) y el rencor palpable dentro de la cúpula de poder dice: “muchos en el Buró Político están allí con el aval de Raúl”. Se refiere a lo que los observadores comentan que mantiene su posición por voluntad del exmandatario y exsuegro. Otros alegan que GAESA ha desviado fondos que benefician a figuras claves que aún mantienen altos cargos militares.

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El Gobierno cubano y Rodríguez López-Calleja se vieron implicados en los “Panama Papers” cuando en los documentos del bufete Mossack Fonseca se descubrieron oficios relacionándolo a 25 empresas secretas inscritas en Bahamas, Panamá y las Islas Vírgenes Británicas. Los “Panama Papers” involucran también a un hermano del general de brigada, un ciudadano cubano de nombre Guillermo Faustino Rodríguez López-Calleja.

Hablando del VIII Congreso del Partido y el retiro de Raúl con slogans como “firmeza ideológica”, el historiador Rafael Rojas apunta: “el Partido Comunista Cubano es incapaz de trazar una ruta a largo plazo… No encuentra la forma de adaptar el sistema político de la isla a las condiciones de la expansión del capitalismo y la democracia en la era global… Se resiste a una transición a la democracia, pero también es reacio a un avance a cualquier modelo autoritario del siglo XXI, sea el de China o Rusia. Su meta es de corto plazo: preservar el sistema y conservar el poder de la cúpula”.

Raúl deja también un problema que viene estudiando el profesor Alejandro de la Fuente, director del Instituto de Investigaciones Afro-Latinoamericanas de la Universidad de Harvard. Existe un problema racial que la revolución no ha solucionado. Coincide con quejas expresadas por disidentes como Manuel Cuesta Morúa. De la Fuente estudia datos del censo y otros índices que manifiestan la desigualdad en la calidad de la vivienda, el tipo de trabajos, representación en los medios de comunicación y hasta en el número de matriculados en la universidad.

Nos explica que, aunque exista una paridad salarial, es la población blanca la que tiene ingresos reales más altos por tener acceso a las remesas que llegan de familiares en Estados Unidos. Existen para el profesor estructuras de poder que excluyen el acceso y que reproducen la desigualdad en la distribución de bienes y oportunidades. Los espacios permitidos fuera de los sectores estatales son excluyentes para los afrodescendientes.

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La negritud en Cuba es una “fantasía exotizante” para los turistas y ecoturistas del primer mundo, pero incluso en el sector turístico existe racismo. Al manejar capital extranjero, Cuba no ha manifestado la voluntad de integrar a los afrodescendientes en las negociaciones o el manejo cubano de empresas mixtas.

Migrantes cubanos.
(Carolyn Cole/Los Angeles Times)

El profesor De la Fuente y Juan Juan Almeida analizan las cifras de afrodescendientes en el Buró Político: 2 de 14 y en el Secretariado, 1 de 6. De la Fuente agrega algo que se ha pasado por alto y ha empeorado: la mínima representación de la mujer en los cuadros de poder. Se ven 3 de 14 en el Buró Político. No hay mujeres en el Secretariado del Partido Comunista Cubano.

Existe un área de grave preocupación para las conciencias ecológicas. La Estrategia Nacional Ambiental no vino a aprobarse hasta 1997 y ha tenido un impacto limitado. El propio gobierno ha reconocido que la tierra a consecuencia de fertilizantes, pesticidas y residuos industriales muestra niveles peligrosos de azufre, plomo y arsénico. Apuntan también a la contaminación de los alimentos con toxinas. Reconocen una situación de “estrés hídrico”. Señalan la criptosporidiosis y la giardiasis, enfermedades causadas por el protozoo en aguas infectadas. Aguas albañales inundan con frecuencia el abastecimiento de agua a los barrios habaneros sin que el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos pueda hacer algo al respecto. El gobierno cubano ahora muestra preocupación por la pérdida de la diversidad biológica en las zonas de los archipiélagos por fragmentación y destrucción de hábitat y ecosistemas por cambio de uso, sobreexplotación de recursos, degradación y contaminación y, sobre todo, insuficientes mecanismos regulatorios.

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A medida que se atraiga capital extranjero puede existir una mejoría en la economía cubana. Para el profesor Richard Feinberg, afiliado a la Brookings, “existe liquidez para inversión extranjera y sobre todo a largo plazo si el clima resulta atractivo y existe una estructura para repatriar las ganancias. El gobierno cubano tiene que buscar el modo de eliminar cualquier apariencia de incertidumbre para el que busca una inversión directa. Se tiene que ir borrando cualquier vestigio de ortodoxia en busca de una cultura tecnócrata y de eficiencia”, señala a Manuel Moreno por la labor desempeñada en el área de turismo.

El profesor Henken es cauteloso porque observa a un sector privado no-gubernamental, sin indicios de pronta recuperación o aceleración en productividad. Añade que han tenido que combatir un cuadro donde los factores de producción y la infraestructura están “en crisis crónica, en estado disfuncional”.

Henken presta atención algo que otros analistas del “cuentapropismo” no mencionan: la conciencia reflexiva del cubano de hoy. “A través de la Red, tienen narrativas alternativas a los medios oficiales y están al tanto de lo que ocurre en otros puntos geográficos del país”. Por supuesto –y en esto está de acuerdo con la periodista Annie Bardach- puede salir de la Red otro San Isidro y movimientos contestatarios. Henken ve el Internet como aliado a la apertura.

Nos acercamos al profesor José Gabilondo, decano asociado de la Facultad de Leyes de la Florida International University. Gabilondo está por publicar “Socialismo 2.0 : Reconstruyendo la Economía Poscastro”.

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Gabilondo está de acuerdo con el profesor Feinberg en que una inversión en Cuba puede considerarla alguien interesado en formar relaciones a largo plazo. No nos aclaran los catedráticos cómo es que Cuba no aparece como mercado emergente en los sistemas analíticos de la banca privada seria. Feinberg sí menciona que Cuba se ha abierto a la posibilidad de proyectos empresariales con la diáspora.

Consultando al abogado Michael Rodríguez de Washington D.C., experto en arbitraje internacional, nos hace ver que hay en pie tratados bilaterales de inversión ideados para la protección de los dueños de capital. Existen otros que él llama “megatratados” a los cuales Cuba es signataria mediante los cuales se pueden traer disputas a foros jurídicos internacionales. Rodríguez es experto en litigio, arbitraje y resolución de disputas empresariales. Gabilondo explica que los laudos, válidos y efectivos, no ofrecen transparencia ni se pueden utilizar como precedente.

Gabilondo dice que una rama judicial independiente donde se puedan hacer cumplir los contratos es de vital importancia para atraer empresas extranjeras. La Tarea Ordenamiento (unificación de la moneda) es un primer paso y ha dado mayor facilidad a inversionistas no-cubanos en evaluar riesgos. Para el ex catedrático Antonio Vera-León, es el primer paso a la globalización posrauliana.

El miércoles, en un paso para reintegrar a Cuba a los mercados de capital, la CRF Limited de Londres, poseedora de notas de préstamos vencidos, en default desde la época de Fidel Castro, ha propuesto convertir la deuda en un préstamo de cupón cero sin pagos hasta el 2026. Esta oferta filtrada a la cadena Bloomberg fue dirigida al presidente Miguel Díaz Canel y a diplomáticos cubanos.

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La batalla de Cuba es una batalla contra el tiempo. “Recuerdo mi llegada a casa de Raúl Castro”, nos dice Juan Juan Almeida. “Tenía cinco años. Llevaba una mochilita al hombro. Al salir del elevador, un imponente reloj de salón, marcaba las horas de manera imponente también, retumbaba en campanadas. El reloj no tenía manecillas. Cuba es como el reloj de Raúl, anacrónica, se escuchan las campanadas, pero no tiene manecillas”.

*Justo J. Sánchez, analista cultural, se ha desempeñado como periodista en Nueva York y como profesor universitario en la Florida y en Italia.


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