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El qué y porque desde Washington: ¿Está Putin en peligro de un golpe de Estado?

Un sacerdote reza junto a las ruinas de un centro comercial destruido tras un bombardeo, en Kiev,
Un sacerdote reza junto a las ruinas de un centro comercial destruido tras un bombardeo, en Kiev, Ucrania, el lunes 21 de marzo de 2022.
(Efrem Lukatsky / Associated Press)

Vladimir Putin invadió a Ucrania para evitar que se volviera parte de la Alianza Atlántica. Y ahora el resultado de este cálculo fatal es que Rusia no ha podido capturar una sola ciudad importante en Ucrania. Ha visto como los ucranianos civiles, le matan a miles de sus soldados. Sigue viendo como su economía está agonizando en sus últimas horas. Ha perdido a casi una docena de sus generales más importantes. Y ahora, Finlandia, con la frontera más extensa de tierra con Rusia se está haciendo miembro de la OTAN, y después le seguirá Suecia.

¿Qué pensaría usted si fuera uno de los más encumbrados jerarcas rusos? Exacto. En occidente ese directorio estaría pidiendo su cabeza, pero Rusia tiene una estructura de poder distinta. Los rusos no piensan igual que los occidentales.

En 2016, Putin creó la Guardia Nacional Rusa, también llamada Rosgvardiya, como una entidad separada del ejército. Bajo el mando de Viktor Zolotov un matón leal a Putin, que realiza tareas de seguridad interna, desde la seguridad fronteriza hasta el delicado contraterrorismo, todo en conjunto con los servicios de inteligencia de Rusia.

Estos servicios se dividen en cuatro ramas federales. Tres de estos, el FSB, el GRU y el SVR, tienen sus propias fuerzas de operaciones especiales de élite. El cuarto, los Servicios Federales de Protección, que es el equivalente del Servicio Secreto de Estados Unidos que en Rusia tiene una variación; un enorme rango de 20,000 oficiales elite que responden y cuidan a Putin y que están dispuestos a dar su vida por la del líder ruso.

Los Servicios Federales de Protección funcionan como una especie de Guardia Pretoriana y fue creada por Putin, para librarlo no tanto de asesinos, sino de golpes de estado, especialmente de los otros servicios de seguridad y de espionaje.

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Una cosa más, Putin guardó en su estructura de poder del estado, algo muy similar al que tuvo la Unión Soviética para evitar golpes de estado; un andamiaje en el que los que están encima y debajo de los más poderosos en el gobierno, caen si el de arriba se viene abajo. El resultado es que los de abajo sostienen a los de más arriba, y los de arriba se sostienen para no derrumbar a los de abajo.

El resultado es una estructura de poder y protección para Putin. Esto se debe a que en Rusia el ejército regular, no es la fuerza interna más poderosa de las facciones armadas rusas, y por lo tanto, a diferencia de otros países, no domina el panorama de la seguridad interna del poder político del presidente.

Por eso, cualquier complot exitoso probablemente requeriría una coordinación compleja entre miembros de diferentes agencias que podrían o no conocerse bien entre sí, y eso hace muy difícil que los miembros de un posible complot contra el presidente puedan confiar en los demás. El diseño de esta protección fue para que ningún enemigo del presidente puede usar a las fuerzas internas de seguridad, sin ser descubierto por quienes convencidos y sin vacilar felices darían su vida por su líder nacional. ¿Sabe quién lo diseño?, el hoy presidente cuando era coronel de inteligencia.

Rusia es un gobierno conocido por estar lleno de informantes potenciales y eso, mis amigos, es un poderoso desincentivo contra un golpe de estado.

Putin esta hecho de hielo

Comparando notas sobre Rusia y Vladimir Putin me encontré los recuentos de dos diplomáticos, uno que se encontró con el hombre fuerte de Rusia mientras formaba parte de la comitiva del presidente mexicano Vicente Fox en junio del 2005 en su visita a Moscú. En persona, me contó mi amigo, Putin no es imponente, pero lo que si te pega de inmediato es su enorme frialdad, y la forma en la que con los ojos helados te examina de arriba abajo. Su preparación de militar de inteligencia te salta a la vista.

Mi amigo estadounidense tiene una narrativa muy similar, también la frialdad, también el escudriñó, pero con una diferencia grande. En el caso de Estados Unidos, Putin fue más asertivo que en el caso de México. Y mis notas encierran una cita directa del líder ruso a la comitiva americana. “… Ustedes americanos, podrían hacer las cosas más fáciles si solo escucharan. A Rusia no la han querido escuchar, y ese es un error”.

Vladimir Putin viene de las filas del espionaje soviético, y su ascenso al poder es una de las historias que más han sido revisadas y analizadas en occidente, ¿Qué hizo este oficial de inteligencia, para comerle el cerebro a Boris Yeltsin? Para convencerlo de entregarle el poder instalándolo primero como primer ministro, para solo semanas después al renunciar, dejar en manos de un oficial de inteligencia de 47 años, el total control de un país que en ese momento estaba devaluado, pero que militarmente seguía siendo una potencia mundial.

Putin nunca ha escondido que aborrece lo que le ocurrió a Rusia y que odia también la idea de que Occidente haya tenido que en varias ocasiones ayudar a Rusia. Los soviéticos tenían un complejo de inferioridad ante los occidentales, y Putin da señales de haber heredado el problemita.

A Putin hay algo que lo hace distinto de los que lo rodean. Y que aún hoy, se sienten soviéticos, como su incondicional Alexander Lukashenko, el férreo líder de Bielorrusia. El presidente ruso nunca ha sido marxista, y como es un estudioso de occidente, lo que Putin si absorbió es como ser estratégico. Eso le explica que cuando Rusia más lo necesitaba, el reinstauró el himno nacional que nació en la era de Stalin. Obviamente Putin sabía que eso enaltecería el maltrecho y desgastado orgullo ruso.

Putin vio y vivió el desastre de la economía planificada centralizada. Lo vio en Rusia y los vio en Alemania Oriental, en donde fue agente de la KGB entre 1985 y 1990. El comunismo soviético no es algo que le atraiga. En cambio el autoritarismo, y el control de la vida de todos en Rusia si lo motiva a levantarse de la cama todos los días.

Algo más que Putin aprendió es que no solo los estados comunistas son fuertes. Putin creo su propia versión en su primer manifiesto político para su “campaña presidencial” del año 2000. El mismo escribió todo acerca de cómo revertir los esfuerzos occidentales para transferir y adueñarse de todo el poder del estado. “Para los rusos, un Estado fuerte no es una anomalía contra la que hay luchar”. Muy por el contrario, escribió Putin, “Es la fuente y garante del orden, el iniciador y el principal motor de cualquier cambio”.

La gran excepción

Rusia nunca ha sido derrotada, ni Napoleón ni Hitler pudieron lograrlo, pero hoy las cosas son muy distintas. Cada minuto de cada hora de cada día, la economía rusa debido a las sanciones occidentales se apaga un poco más. Llegará el día en que la flama se apague. Y a pesar de que la narrativa de hoy dentro de Rusia es que Putin es el protector de los rusos, la gente se va a dar cuenta de la enorme derrota que están por sufrir. Eso si pudiese cambiar los escenarios… y cuando no haya nada que comer… Un golpe de estado se convierte en una posibilidad en la Gran Madre Rusia.

* Por casi tres décadas el periodista Armando Guzmán se ha ganado el reconocimiento en México y Estados Unidos por su cobertura en Washington. Puede seguirlo en los diferentes medios y plataformas, como radio, televisión, prensa escrita e internet.


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