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Sicarios se vuelven rivales y desatan masacre dentro del penal del Topo Chico

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De ser sicarios de los Zetas, Jesús Iván Hernández Cantú, “El Credo”, y Juan Pedro Saldívar Farías, “El Z-27”, se volvieron rivales dentro del Penal del Topo Chico.

Ambos se decían líderes y al disputar el control del penal desencadenaron un enfrentamiento que dejó a 49 reos masacrados y 12 heridos, según revelaron fuentes policiacas.

En la riña, ambos cabecillas de los Zetas fueron reportados entre los reos que sobrevivieron al riña campal.

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Una fuente señaló que Jesús o Jorge Iván Hernández Cantú, está preso en el Penal del Topo Chico desde noviembre del 2012.

En tanto que Saldívar Farías, hace dos meses fue transferido de una prisión de Tamaulipas al mismo penal.

Desde la llegada de “El Z-27” al reclusorio, dijo el informante, éste trató de apoderarse del control del penal, que presuntamente tenía “El Credo”.

De acuerdo con archivos periodísticos, Hernández Cantú fue detenido por elementos Antisecuestros de la Procuraduría de Justicia estatal, junto con otros 23 presuntos delincuentes en noviembre del 2012.

A la banda se le implicó en 48 ejecuciones y al menos dos secuestros, en los que exigieron rescate por sus víctimas.

En esa ocasión las autoridades estatales señalaron que al menos siete de los detenidos, habían pertenecido a los Zetas y luego al Cártel del Golfo.

“El Credo” sólo fue señalado como un sicario más de ese grupo.

Aunque en esa ocasión se dijo que era del CDG, quedó internado en el Penal del Topo Chico, donde sólo son internados integrantes de los Zetas, de acuerdo con fuentes policiacas.

En los últimos meses “El Credo” era señalado como líder de los Zetas en ese penal.

Sobre Saldívar Farías, “El Z-27”, se dijo que presuntamente estuvo implicado en la ejecución del turista estadounidense, David Michael Hartley, asesinado el 30 de septiembre del 2010 en la Presa Falcón, en Nueva Ciudad Guerrero, Tamaulipas.

Junto con su hermano José Manuel Saldívar Farías, “El Z-31”, y unos cómplices, según se informó, asesinaron a Hartley al intentar despojarlo de su moto acuática.

El 12 de octubre del mismo año los hermanos presuntamente también habrían ejecutado y decapitado al comandante Rolando Armando Flores Villegas, de la Policía Ministerial de Ciudad Mier, quien investigaba la muerte del estadounidense.

Su hermano, “El Z-31”, fue señalado como el comandante de los Zetas en la región norte de México, en los estados Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León, así como de Zapata, Texas, fue detenido en marzo del 2015.

No se precisó cuándo y ni en dónde fue detenido “El Z-27”.

Sólo se mencionó que hace dos meses fue transferido de una prisión de Tamaulipas a el Penal del Topo Chico.

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