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Tijuanense que enseña a leer gana el premio nacional de novela breve Amado Nervo 2021

Montserrat Rodríguez Ruelas ganadora del Premio Nacional de Novela Breve Amado Nervo 2021
Montserrat Rodríguez Ruelas ganadora del Premio Nacional de Novela Breve Amado Nervo 2021 por su obra Aunque es de noche.
(Yolanda Morales)

La también maestra de primaria cada día enseña a leer a niños y niñas convirtiéndose así en conductora de una de las mejores experiencias que puede vivir el ser humano: descubrir la lectura.

Montserrat Rodríguez Ruelas obtuvo el Premio Nacional de Novela Breve Amado Nervo 2021 por su obra Aunque es de noche. La novela está inspirada en el poema de San Juan de la Cruz Aunque es de noche, uno de los grandes poetas místicos de la literatura. La historia tiene como protagonista a Ulises, quien tiene en su mente llegar al mar y recordar a su madre fallecida.

El rector de la Universidad Autónoma de Nayarit, Jorge Ignacio Peña González llamó personalmente a la tijuanense para informarle que había ganado. El premio viene con una bolsa de 175 mil pesos (unos 8800 dólares) y un reconocimiento.

Sobre la obra ganadora, dice la autora que habla sobre el cantar del agua y de la esperanza. “Mi novela está inspirada en mi ciudad y la narradora es el agua de la canalización del Río Tijuana”.

Cuenta Rodríguez que el galardón la hizo reflexionar sobre las cosas que ha pasado. “Desde siempre me ha gustado leer, desde niña dije que quería ser escritora, mi primera decisión consciente fue tomar un taller de narrativa en el Ceart, a partir de ahí no dejé de escribir y de tallerear con amigos”.

Inspirada por Tijuana

La maestra de 29 años afirma que al escribir esta novela se enfrentó a serios autocuestionamientos hechos desde su posición, desde sus privilegios. “Muchas veces me preguntaba quiénes eran estos personajes y por qué me importaban tanto”.

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Esta novela la escribió con el apoyo del programa federal Jóvenes Creadores, Rodríguez dice que un año atrás ya estaba pensándola y batallando por encontrar una salida. “Definitivamente haber nacido en Tijuana, conocer la canalización, los problemas sociales, las deportaciones, las personas en situación de calle, están en el imaginario social, todo el tiempo estás alimentándote de experiencias que colateralmente te preocupan”.

La escritora habla del proceso creativo que vivió con la creación de la obra ahora galardonada.

“Al escribir esta novela me permití el ejercicio de la creatividad para pensar en la esperanza, en el agua como una fuente inagotable y en desear, aunque mi personaje no tiene una vida perfecta ni antes de estar en el canal, ni estando en el canal y seguramente ni después de salir del canal, tiene ciertos alicientes de los cuales se puede afianzar para continuar día con día, porque eso es la vida: el día a día”.

Tijuana como personaje

Narrar la forma de vida que ofrece esta importante ciudad fronteriza y todo lo que en el canal del Río Tijuana lleva refleja la complejidad social que se conforma, la identidad de una comunidad heterogénea.

Montserrat Rodríguez Ruelas ganadora del Premio Nacional de Novela Breve Amado Nervo 2021 por su obra Aunque es de noche.
Montserrat Rodríguez Ruelas ganadora del Premio Nacional de Novela Breve Amado Nervo 2021 por su obra Aunque es de noche.
(Yolanda Morales)

“Sí. Tijuana es un personaje porque en una parte de la novela, […] hablo mucho de las condiciones del pavimentado, de la planeación de las calles, cuestiones que vivimos, por ejemplo, el agua que tiene la estabilidad de correr dentro del canal porque es un ente libre, salvaje, digamos. Pero cuando es construido se mezcla con nosotros, porque también van los desechos de todas las personas que viven en la ciudad, no es un agua pura de río, es un agua que se combina con la ciudad. Aunque nunca digo que es Tijuana ahí está muy fuerte el símbolo”.

Docente y creadora

El desarrollo profesional de la escritora premiada se combina en un alto porcentaje con su desempeño como profesora, como formadora de las nuevas generaciones en una etapa crucial de su acercamiento con el lenguaje a través de la escritura y la lectura.

“Soy profesora de primaria, doy primer grado. Esto me permite estar en contacto con seres humanos que están viviendo otras experiencias y me enseñan todo el tiempo, en primer grado se trabaja la lecto-escritura, el proceso de alfabetización”.

Al tiempo que enseña a niños a leer y que aprecia el valor de tal actividad, Rodríguez sabe que escribir seguirá siendo parte inherente de sí misma.

“Es una pieza fundamental de mí, jamás dejaría de ser escritora porque me nutro todo el tiempo, en la novela hay un personaje de 17 años, pero también hay una niña de 7 u 8 años que está ahí para enseñarnos cosas”.

Morales es reportera independiente.


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