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La revolución producida por el trabajo remoto está cambiando e inquietando zonas turísticas como Lake Tahoe

Housing prices and construction in Truckee are on the rise as more people can work virtually
Los precios de la vivienda y la construcción en Truckee están aumentando a medida que más personas pueden trabajar virtualmente y quieren salir de las grandes ciudades y dirigirse a las montañas. Este desarrollo se encuentra en Donner Pass Road y Cold Stream Road.
(Carolyn Cole / Los Angeles Times)

Durante años, Ben Jarso no pudo mezclar trabajo y diversión. Trabajaba en Facebook en Silicon Valley y los fines de semana conducía casi cuatro horas hasta Lake Tahoe para ir a las pistas de esquí. Cuando las restricciones relacionadas con la pandemia le permitieron trabajar de forma remota, decidió fusionar sus pasiones.

Truckee, una ciudad en la costa norte del lago, fue una elección perfecta con casas listas para Wi-Fi y fácil acceso a su estación de esquí favorita. Comenzó a hacer ofertas para propiedades. Una y otra vez perdió. Resulta que demasiadas personas tuvieron la misma idea.

Finalmente consiguió una casa, pero tomó medidas rápidas. Se puso en contacto con el vendedor tan pronto como la casa de cuatro dormitorios apareció en su aplicación de bienes raíces, hizo la primera oferta y no aceptó ningún requisito de inspección. Su nuevo domicilio de $900.000 tiene una gran terraza de pino, dos chimeneas y cuenta con vistas al lago Donner.

“Creo que fue una gran oferta”, dijo Jarso, un gerente de productos de 31 años.

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Ben Jarso se mudó al norte del Área de la Bahía a Truckee, ya que el trabajo virtual es común en Facebook, su empleador.
(Carolyn Cole / Los Angeles Times)

El boom inmobiliario de Lake Tahoe es un ejemplo vívido de una tendencia que surgió la primavera pasada, cuando los trabajadores administrativos recibieron el mandato de comenzar a laborar de forma remota. Aquellos con el dinero y la nueva libertad para trabajar desde cualquier lugar se han dirigido a las montañas, la playa y las maravillas del desierto donde solían pasar los fines de semana.

Los mercados de vivienda están en auge en todo el país

“Puedes vivir de vacaciones”, comentó Rich La Rue, un corredor de bienes raíces en el área de Palm Springs. “Todas las cosas que te encanta hacer: senderismo, ciclismo, lo que sea. Una propiedad sale al mercado aquí y es un frenesí”.

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Caso en cuestión: el precio de venta promedio de una casa en la ciudad del desierto es ahora de $1 millón, un aumento del 30% en un año.

No es solo California. Las áreas con fácil acceso al aire libre han experimentado una demanda abrumadora y un aumento en los costos de la vivienda durante el último año. Los alquileres medios en Boise, Idaho, incrementaron un 23%, el aumento más alto del país. En Bend, Oregón, donde los lugareños se jactan de que puede ver no menos de tres picos montañosos desde la ciudad, la casa promedio ahora dura solo tres días en el mercado. Los destinos de la costa este como Cape Cod, Massachusetts, y Palm Beach, Florida, han visto un incremento en los compradores de Boston y la ciudad de Nueva York.

La firma inmobiliaria Redfin descubrió recientemente que la demanda de segundas residencias en todo el país casi cuadruplicó la de las viviendas primarias durante la pandemia, y que los precios de venta promedio de los domicilios en ciudades conocidas por la vida estacional excedieron con creces los aumentos de costos en otras áreas.

En Truckee es difícil pasar por alto la avalancha de trabajadores remotos en la ciudad de 16.000 habitantes. A lo largo de las cuadras de pintorescas galerías de arte y boutiques de ropa en el centro de la ciudad, un anuncio de escaparate de un agente de bienes raíces destaca el boom inmobiliario: las casas en algunos vecindarios se han disparado un 146% y se están vendiendo un 63% más rápido que el año pasado. Los lugareños se quejan del aumento del tráfico en las calles y en las pistas de esquí.

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En general, el precio medio de una vivienda en Truckee casi se ha duplicado a 2 millones de dólares durante el último año, y la cantidad de domicilios disponibles ha caído casi un 80% durante el mismo tiempo, dejando solo un par de docenas a la venta, dijo Mike Simonsen, director ejecutivo de bienes raíces y de la firma de análisis Altos Research.

La gente disfruta de una cena al aire libre en el centro de Truckee.
La gente disfruta de una cena al aire libre en el centro de Truckee. Es difícil pasar por alto la avalancha de trabajadores remotos en la ciudad de 16.000 habitantes.
(Carolyn Cole / Los Angeles Times)

La ola de compras de casas de Truckee también se ha visto impulsada por tasas de interés hipotecarias históricamente bajas durante la pandemia, lo que ha permitido a las personas agregar otra vivienda sin necesidad de vender la primera. La capacidad de trabajar desde cualquier lugar ha desdibujado la línea tradicional entre la casa principal y la de vacaciones, dijo Simonsen, y los analistas denominaron la tendencia como “hogares coprimarios”.

Simonsen debería saberlo. Su familia compró una casa en Truckee en 2015 y durante la pandemia dividieron equitativamente el tiempo entre esa propiedad y su casa en San Francisco.

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“Hemos tenido más contacto con nuestros amigos de San Francisco en Truckee que nunca antes en la ciudad”, señaló. “Fue sorprendente la cantidad de personas que había aquí”.

Los datos lo confirman. Truckee experimentó el mayor aumento porcentual, en cualquier parte del país, de familias que se reubicaron desde San Francisco durante el apogeo de la pandemia, según un análisis del San Francisco Chronicle de los datos de cambio de dirección del Servicio Postal de Estados Unidos. En lugar de batallar con el tráfico de los viernes por la noche desde San Francisco a Truckee, los trabajadores en tecnología recién llegados ahora se jactan de esquiar y andar en bicicleta de montaña toda la semana y luego viajar de regreso a la ciudad para una elegante cena de fin de semana.

Housing prices in Truckee are on the rise
La racha de compra de viviendas de Truckee también se ha visto impulsada por tasas de interés hipotecarias históricamente bajas durante la pandemia, lo que ha permitido a las personas adquirir otra casa sin necesidad de vender la primera.
(Carolyn Cole / Los Angeles Times)

Para Jarso, quien vivía en un apartamento de una habitación en el elegante vecindario de Pacific Heights de San Francisco antes de mudarse, el atractivo no eran solo las montañas, sino estar lejos de la ciudad. Durante el último año, entraron y robaron en su auto y en el de su novia. Y todo el entretenimiento, los restaurantes y las atracciones culturales que hacen vibrante a San Francisco no están disponibles.

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“Parte del atractivo de vivir en la ciudad es esta gran ganga”, señaló Jarso. “Vas a pagar una renta exorbitante, pero vas a tener proximidad a todas estas cosas. Cuando eso ya no existe, el quid pro quo no tiene sentido”.

Un letrero de “se vende” colocado en Gray's Crossing, un nuevo desarrollo de viviendas de lujo en Truckee.
(Carolyn Cole / Los Angeles Times)

Aún más incentivo fue el precio. A pesar del aumento de los costos, pudo conseguir una casa mucho más grande por su dinero en Truckee que en la mayoría de las zonas del Área de la Bahía.

La misma combinación de fatiga urbana, costos más bajos y la posibilidad de más espacio, tanto en el interior como en el exterior, llevó a Catherine Joubert y su pareja a dejar su estrecho apartamento en Hollywood y comprar una casa en La Quinta, una comunidad turística de Coachella Valley cerca de Palm Springs, el verano pasado.

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Automovilistas pasan por el letrero histórico mirando hacia Bridge St. en el centro de Truckee.
Automovilistas pasan por el letrero histórico mirando hacia Bridge St. en el centro de Truckee.
(Carolyn Cole / Los Angeles Times)

La pareja ya conocía la zona porque son devotos del festival de música de Coachella. La primavera pasada, Joubert perdió todo su trabajo como estilista personal y la productora de medios de su socio comenzó a trabajar de forma remota. Al principio, planearon alquilar un lugar en Coachella por solo un mes, pero rápidamente decidieron que querían comprar, en parte debido a los seis loros que tienen como mascotas.

Antes de la pandemia, era factible meter a todos en un apartamento de 800 pies cuadrados. Pero cuando la pareja comenzó a recibir llamadas de trabajo en casa, dijo Joubert, los loros comenzaron a graznar incontrolablemente y el ruido se volvió ineludible.

“Ocupan mucho espacio con sus grandes jaulas”, señaló Joubert.

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La solución fue una casa de tres habitaciones de $330.000 que actualizaron con una nueva piscina y spa. Ahora, tienen suficiente espacio para una oficina y una habitación completa para sus loros.

“Cuando necesitamos nuestra loca dosis de ciudad, simplemente conducimos hasta Los Ángeles”, dijo Joubert. “Entonces nos largamos”.

La compra de vivienda entre los foráneos es tan fuerte (Joubert tiene nuevos vecinos que se mudaron desde Nueva York y el Área de la Bahía) que la casa de la pareja se tasó recientemente en $100.000 más de lo que pagaron hace menos de un año. Pero se quedarán incluso después de que la pandemia disminuya. Su pareja ha asegurado la posibilidad de trabajar desde casa de forma indefinida. Y Joubert planea convertirse en agente de bienes raíces en el área.

Danielle Danetra recently moved to Truckee from Santa Cruz.
Danielle Danetra se mudó recientemente a Truckee desde Santa Cruz. Una inquilina por ahora, puede trabajar desde casa en software y está feliz de haber hecho la mudanza.
(Carolyn Cole / Los Angeles Times)

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De vuelta en Truckee, los miembros de la comunidad están lidiando con los recién llegados. El pueblo enfrentó una escasez de viviendas disponibles para docentes, enfermeras, trabajadores de servicios y seguridad pública incluso antes de la pandemia. Los funcionarios electos han trabajado durante años para acelerar la construcción de apartamentos para familias de ingresos bajos y moderados en toda la ciudad, muchos de los cuales están ahora en construcción.

Pero nada podría haberlos preparado para la repentina afluencia de residentes, dijo Anna Klovstad, alcaldesa de Truckee.

“No se pueden construir viviendas de la noche a la mañana”, señaló Klovstad. “Todavía son muy pocas y ya es demasiado tarde”.

La ubicación de la ciudad también presenta problemas particulares cuando los trabajadores tienen que vivir fuera de la zona. Una escuela privada, por ejemplo, tiene que cerrar cuando las nevadas obstruyen la Interestatal 80 porque sus maestros no pueden viajar a Truckee desde Reno, 30 millas al este.

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La hostilidad hacia la afluencia de residentes durante el último año a veces se ha desbordado. Klovstad dijo que recibió varios correos electrónicos de electores que exigían que la ciudad cerrara las salidas a Truckee en la I-80 para evitar que las personas pudieran acceder a la comunidad.

Klovstad señaló que a menudo recuerda a los residentes que casi todos también emigraron de otro lugar. Si bien algunas de las transgresiones de la cultura de la ciudad son molestas, dijo, otros problemas son mucho más urgentes.

“No nos gusta que nos toquen la bocina del automóvil. No es algo que hacemos”, subrayó. “Pero es un nivel completamente diferente que te echen de tu casa porque no puedes permitirte vivir aquí”.

Elizabeth Stinson, sitting with one of her clients’ dogs, Roo, is a longtime renter in the Tahoe area.
Elizabeth Stinson, sentada con uno de los perros de sus clientes, Roo, alquila desde hace mucho tiempo en el área de Tahoe. Stinson tiene varios trabajos mientras estudia para convertirse en maestra. Ella dice que los alquileres continúan aumentando en el área y que espera poder quedarse.
(Carolyn Cole / Los Angeles Times)

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Elizabeth Stinson ahora se enfrenta a esa realidad. Se mudó al área de Tahoe en 2009, donde tuvo cuatro trabajos en hotelería antes de convertirse en gerente de restaurante. Hace dos años, dejó su empleo de tiempo completo para estudiar y convertirse en docente. Estaba pagando las cuentas con tres trabajos de camarera, hasta que los perdió todos el mismo día que surgió la pandemia la primavera pasada.

Stinson no pudo pagar su alquiler de $1.500 al mes e inmediatamente recibió un aviso de desalojo de su arrendador. Pudo quedarse unos meses, pero finalmente se mudó con un amigo a Truckee. Ha sido imposible, comentó, encontrar otro lugar.

“Nuestros amigos se están enfrentando entre sí, compitiendo por la vivienda”, expuso Stinson, de 41 años. “Para cuando te enteras de un lugar, los propietarios tienen como 65 correos electrónicos al respecto. Tienes que contarles toda la historia de tu vida y luego ni siquiera responden. Es tan humillante”.

“Our friends are turning on each other competing for housing,” said Elizabeth Stinson.
“Nuestros amigos se están enfrentando entre sí, compitiendo por una vivienda”, expuso Elizabeth Stinson, de 41 años. “Para cuando te enteras de un lugar, los propietarios tienen como 65 correos electrónicos al respecto”.
(Carolyn Cole / Los Angeles Times)

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A medida que la pandemia disminuye, un factor clave para determinar si el auge en Truckee y otras ciudades de vacaciones se volverá más permanente depende de los empleadores. Una encuesta reciente de Zillow a más de 100 economistas y expertos en bienes raíces encontró que el 95% cree que persistirá una mayor preferencia entre los empleados por alguna forma de trabajo remoto, lo que llevará a las personas a pasar más tiempo en destinos al aire libre.

Con Facebook permitiendo que los trabajadores permanezcan a distancia indefinidamente, Jarson planea permanecer en Truckee por tiempo completo. A sus amigos también les gustaría.

“Es asombroso cuántos amigos dicen ahora, ‘Ben, ha pasado un tiempo desde la última vez que hablamos’”, dijo riendo. “'¿Qué tal si nos vemos en tu casa de Tahoe?’”.

Si quiere leer este artículo en inglés, haga clic aquí.


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