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Los expertos tienen un plan para prevenir muertes por cáncer sin inventar ningún tratamiento nuevo

Los expertos tienen un plan para prevenir muertes por cáncer sin inventar ningún tratamiento nuevo
Una mujer con cáncer de mama se trata con el medicamento de quimioterapia paclitaxel. Un nuevo análisis concluye que si todos los estadounidenses tuvieran las mismas tasas de mortalidad por cáncer que sus compatriotas mejor educados, el total de fallecimientos por esa causa disminuiría en un 22% (Richard Lautens / Toronto Star). (Los Angeles Times)

Los expertos en cáncer del país dicen que es posible eliminar más de una de cada cinco muertes por esa enfermedad en EE.UU., incluso si los investigadores nunca inventan otra prueba o tratamiento.

Para que dicho plan funcione, cada estadounidense debería aprovechar al máximo la mejor atención médica que el país tiene para ofrecer. Si lo hicieran, la tasa de mortalidad por cáncer disminuiría un 22%, según investigadores de la American Cancer Society.

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Eso se traduciría en al menos 134,000 vidas salvadas solo en 2018, según calcularon los epidemiólogos del grupo, para un informe publicado este 24 de julio en CA: A Cancer Journal for Clinicians.

Los investigadores de la American Cancer Society creen que esto es cierto porque ya pueden ver que ocurre entre los estadounidenses más afortunados: aquellos con títulos universitarios. Todo lo que tenemos que hacer, indican los autores del estudio, es asegurarnos de que el resto del país cuente con el mismo acceso a la atención preventiva de alta calidad, los exámenes de detección y los tratamientos de quienes se encuentran en lo alto de la pirámide socioeconómica.

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Puede parecer una quimera, pero hay evidencia de que ello ya ocurre gracias a la Ley de Protección al Paciente y de Cuidado de Salud Asequible.

La ley, más conocida como ACA (por sus siglas en inglés) u Obamacare, mejoró el acceso de los estadounidenses a la atención médica en los estados que optaron por expandir sus programas de Medicaid.

Como resultado, los casos de cáncer de mama, pulmón, colorrectal y pancreático, así como los melanomas, se diagnosticaron antes en estos estados, según un estudio anterior en el Journal of Clinical Oncology. La evaluación temprana generalmente conduce a un tratamiento más precoz y mejores resultados, incluido un menor riesgo de muerte.

En EE.UU., una buena atención médica a menudo comienza con un buen seguro de salud, y la ley ACA también generó un impulso.

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En los estados que ampliaron Medicaid, la proporción de adultos que carecían de seguro de salud cuando se les diagnosticó por primera vez el cáncer, disminuyó del 9.6% en 2011 al 3.6% en 2014. Mientras tanto, en los estados que no ampliaron Medicaid, la proporción disminuyó solo ligeramente, del 14.7% en 2011 al 13.3% en 2014.

ACA también permitió que los hijos pudieran permanecer en la póliza de seguro de salud de sus padres hasta los 26 años de edad, una disposición que aumentó la cobertura entre los jóvenes de 19 a 25 años en un 7%. Ello trajo aparejado un cambio en los diagnósticos de cáncer y hallazgos en una etapa temprana, reportaron los investigadores en el Journal of the National Cancer Institute.

Si todos los estadounidenses recibieran la misma atención médica que aquellos con educación universitaria, los beneficios serían de gran alcance. Eso se debe a que las personas que tienen menos educación corren un mayor riesgo de morir de cáncer, una vinculación que se sostiene de costa a costa y entre personas de todos los grupos raciales y étnicos.

Esto es especialmente cierto para cánceres que pueden frustrarse mediante iniciativas de prevención (como no fumar, hacer ejercicio regularmente y mantener un peso saludable), las imágenes de alta calidad y los tratamientos efectivos.

Por ejemplo, los epidemiólogos de la American Cancer Society determinaron que el 59% de los cánceres de pulmón y bronquios podrían evitarse en todo el país si todos recibieran la misma atención que quienes asistieron a la universidad. Ese hecho por sí solo prevendría 54,090 muertes al año.

Brindar la atención de la más alta calidad a todos los estadounidenses también eliminaría el 32% de decesos por cáncer colorrectal, lo cual salvaría 8,952 vidas por año, y el 50% de los cánceres de hígado y vías biliares, que equivale a salvar 8,433 vidas por año (las excepciones a esta tendencia son los tumores cerebrales y otros cánceres del sistema nervioso, que tienen un mal pronóstico bajo casi cualquier circunstancia).

"Existen amplias oportunidades para reducir el peso del cáncer hoy en día, en ausencia de nuevas tecnologías o tratamientos, mediante la expansión de la actual atención basada en la evidencia a todos los estadounidenses", concluyeron los autores.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.

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