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California

La familia de un estudiante de octavo grado se quejó de acoso días antes del asalto fatal, dice una denuncia legal

Juana Salcedo, guardian of Diego Stolz, weeps at a news conference
Los compañeros de clase de Landmark Middle School lloran mientras hablan de Diego Stolz, de 13 años, quien murió después de un aparente ataque de intimidación en el campus el 16 de septiembre.
(Gina Ferazzi / Los Angeles Times)

Una demanda legal dice que el estudiante de intermedia Diego Stolz fue golpeado en el campus, se quejó a los oficiales de la escuela de ser acosado, fue golpeado de nuevo y murió.

Un viernes a mediados de septiembre, un primo adulto de Diego Stolz lo acompañó a una reunión con el subdirector de Landmark Middle School en Moreno Valley.

El niño de octavo grado había sido blanco repetido de bullies. El día anterior, uno de ellos lo golpeó en el pecho y amenazó con que esperara más violencia.

Stolz estaba asustado.

La subdirectora, Kamilah O’Connor, le aseguró que los bullies serían suspendidos por tres días, a partir del lunes, y le dijo que podía tomar el resto del día escolar.

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Pero cuando el niño de 13 años regresó a clases después del fin de semana, aquellos que lo amenazaron todavía estaban allí.

Un distrito escolar de Inland Empire lanzó una investigación interna sobre el suicidio de una niña de 13 años que aparentemente fue víctima de repetidos actos de intimidación por parte de sus compañeros de clase, confirmaron las autoridades el lunes.

Lo confrontaron alrededor de la hora del almuerzo con un par de golpes que lo tiraron al suelo. El ataque fue capturado en video con un teléfono celular que fue publicado en Facebook.

Stolz nunca se despertó. Fue retirado del soporte vital nueve días después.

Esas son las acusaciones descritas en un reclamo legal presentado el lunes contra el Distrito Escolar Unificado de Moreno Valley en nombre de los tíos de Stolz, Juana y Felipe Salcedo. La pareja crió a Stolz como propio después de que sus padres murieron.

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“Están devastados”, dijo el abogado David M. Ring de Taylor & Ring, quien representa a la familia en la acción. “Perdieron a su hijo de 13 años sin ninguna razón. Fue totalmente evitable, y realmente están teniendo dificultades para comprenderlo”.

La presentación, que es un precursor de una demanda, enumera daños por $100 millones.

El hostigamiento comenzó cuando Stolz estaba en séptimo grado, dijo Ring. Ese año, sus compañeros robaron sus zapatos y otras prendas de vestir. Juana Salcedo se quejó ante la administración de la escuela varias veces e incluso recibió un panfleto contra el acoso escolar en respuesta, señaló Ring. Pero sentía que los administradores no tomaban en serio sus quejas.

Cuando el hostigamiento se reanudó con el inicio de este ciclo escolar, las quejas a los administradores también cayeron en oídos sordos, según el reclamo.

Después de que lo golpearon por primera vez en septiembre, Stolz buscó la ayuda de una profesora de ciencias. La maestra notificó a O’Connor y la instó a revisar las imágenes de vigilancia del incidente, pero los administradores no miraron las imágenes hasta después del asalto del 16 de septiembre que resultó en la muerte de Stolz, según el reclamo.

Algunas partes del mundo están teniendo un momento de “Estoy tan molesto y no voy a aguantar esto más” por encima de la corrupción y la desigualdad económica. Entonces, ¿qué van a hacer los gobiernos al respecto?

“Esencialmente, la subdirectora, lo ignoró", dijo Ring. “Ella hizo una promesa que no cumplió, y le costó la vida a este niño”.

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El reclamo afirma que O’Connor no ha regresado al campus de Landmark desde el 16 de septiembre, ni el distrito la ha puesto a disposición para una entrevista con el Departamento del Sheriff del Condado de Riverside, que se encarga de la investigación sobre la muerte de Stolz. Los abogados de la familia también creen que un informe del incidente que O’Connor preparó detallando los eventos del 12 de septiembre, cuando Stolz fue golpeado por primera vez, no ha sido entregado a los investigadores del sheriff.

El Distrito Escolar Unificado de Moreno Valley no respondió preguntas sobre el estado laboral de O’Connor o el informe del incidente del 12 de septiembre. Anahí Velasco, una portavoz del distrito escolar, dijo en un comunicado que los funcionarios del distrito “respetuosamente están en desacuerdo... que el distrito sea responsable de la muerte de Diego”, que no haría comentarios públicos sobre los detalles del litigio pendiente y que no puede revelar información sobre cuestiones disciplinarias por ley.

“Nuestras profundas condolencias están con la familia de Diego mientras compartimos su dolor por este trágico incidente”, dijo Velasco. “Este sigue siendo un caso criminal activo y el Distrito está cooperando plenamente con la policía”.

Dos niños, ambos de 13 años, han sido acusados ​​de homicidio involuntario en relación con la muerte de Stolz. Han negado las acusaciones y deben regresar a la corte el viernes para audiencias previas al juicio.

La tragedia sacudió a la comunidad a 10 millas al este de Riverside, lo que provocó una serie de vigilias y reuniones comunitarias donde los padres exigieron saber qué estaba haciendo la escuela para detener la ola de violencia en el campus.

En los días posteriores a la muerte de Stolz, los padres, ex alumnos y el personal describieron una escuela donde las peleas son frecuentes, y los administradores han hecho poco para abordar las quejas de intimidación.

Los datos proporcionados por el Departamento del Sheriff del Condado de Riverside en respuesta a una solicitud de información muestran que, entre el 1 de agosto de 2018 y el 23 de septiembre de 2019, los agentes respondieron a las llamadas de servicio en Landmark Middle School un total de 137 veces.

La mayoría de las llamadas no parecen ser serias: 39 fueron codificadas como llamadas no especificadas de una empresa o un dispositivo móvil, lo que generalmente denota colgadas, dijo el Departamento del Sheriff. Además, 17 llamadas informaron que se activó una alarma, 29 relacionadas con verificaciones de área y ocho fueron solicitudes de seguimiento o asistencia.

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Pero al menos 38 de las llamadas estaban relacionadas con acusaciones violentas o criminales, incluyendo asalto, agresión, amenazas, disturbios y violaciones del Código de Bienestar e Instituciones del estado.

Catorce llamadas resultaron en informes policiales. En algunos casos donde las acusaciones pueden haber sido lo suficientemente graves como para justificar un informe, los investigadores no prepararon uno porque los sospechosos huyeron antes de que llegaran los agentes, dijo el Departamento del Sheriff el mes pasado.

Dos llamadas separadas resultaron en informes policiales el 19 de marzo. La primera se produjo después de que los agentes fueron llamados al campus para obtener un informe de un tiroteo. Después de despejar los terrenos, detuvieron a un estudiante de 13 años bajo sospecha de hacer un informe falso de una emergencia.

Aproximadamente dos horas después, los agentes del alguacil respondieron nuevamente a la escuela para informar sobre un disturbio y dispararon bolas de pimienta para terminar una pelea en la que participaron unos 50 estudiantes. Un alumno de 14 años fue detenido bajo sospecha de agresión.

De las 12 llamadas restantes que resultaron en informes policiales, tres se referían a acusaciones de agresión, dos relacionadas con hurto menor, dos con circunstancias sospechosas, una de asalto, una alarma activada, una denuncia de amenazas criminales, un cargo de llamadas telefónicas molestas o acosadoras, y una violación del Código de Bienestar e Instituciones del estado.

Además de los incidentes reflejados en las llamadas, dos estudiantes de Landmark, de 12 y 13 años, fueron arrestados el 14 de octubre después de presuntamente agredir a otro estudiante durante el almuerzo. La enfermera de la escuela trató a la víctima por lesiones menores.

“Cuentan con un largo historial en el distrito escolar de algunas peleas realmente serias”, dijo Ring. “Han tenido muchos problemas a lo largo de los años, en especial recientemente, y mi información es que han hecho muy poco, si acaso, para tratar de frenar esa violencia”.

Con ese fin, además de los daños monetarios, el reclamo también busca una orden judicial que obligue a la escuela a promulgar y hacer cumplir protecciones adicionales para garantizar que ningún otro estudiante sea perjudicado a manos de bullies.

“Parte de esta demanda es hacerlos responsables y comenzar a implementar algunos procedimientos reales para prevenir el acoso”, dijo Ring. “Y para asegurar el hecho de que cuando reciban una queja de que un niño está siendo acosado, realmente tomen medidas y hagan algo al respecto para que otro menor no sea asesinado”.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.


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