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A pesar de las garantías, algunos todavía no se sienten seguros quitándose los cubrebocas

Visitors, some wearing masks, walk past a mural by artist Hijack while visiting the Third Street Promenade.
Los visitantes, algunos con cubrebocas, pasan junto a un mural del artista callejero Hijack mientras visitan Third Street Promenade el viernes, un día después de que los CDC relajaron el uso de cubrebocas, en Santa Mónica.
(Genaro Molina / Los Angeles Times)

En Azteca Tortillería en el este de Los Ángeles, un tablero da la bienvenida a los clientes con una advertencia: “¡Sin cubrebocas, no hay servicio!”.

La dueña del restaurante, Samantha Hernández, tuvo que echar a la gente enojada durante el último año por negarse a usar uno. Pero en los últimos meses, la mayoría de los clientes cumplieron sin muchas quejas.

El anuncio del jueves de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) que sugería que las personas vacunadas ya no necesitaban usar cubrebocas en interiores la sorprendió y la puso en un aprieto incómodo.

“¿Se supone que debo empezar a pedir a la gente tarjetas de vacunación ahora?”, preguntó. “No tiene sentido. Ni siquiera tenemos al 50% de la población inoculada”.

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La guía de los CDC tomó por sorpresa a muchos en California, desde funcionarios de salud locales y estatales, hasta propietarios de negocios y trabajadores de primera línea. La opinión estuvo en gran parte dividida: algunos dijeron que la medida se sentía prematura y podría dañar a los trabajadores. Otros comentaron que ya era hora, con el estado y muchas otras regiones del país experimentando el número más bajo de casos diarios de coronavirus en un año.

El Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, le dijo a MSNBC que los CDC tomaron la decisión correcta.

“Usted está muy seguro y esa es la razón por la que los CDC hicieron esa recomendación, porque quedó muy claro que la tasa de infección ha disminuido”.

Fauci subrayó que la cantidad de personas que se infectan después de vacunarse es un “porcentaje muy pequeño”.

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Pero la recomendación tomó por sorpresa a los funcionarios de California y muchos expresaron dudas de que el estado esté listo para adoptar esta nueva directriz de uso de cubrebocas.

El gobernador Gavin Newsom dijo que las nuevas pautas de los CDC “han creado una nueva ansiedad para muchos: que puede ser demasiado pronto. Así que estamos considerando todo eso”.

Bárbara Ferrer, directora de salud pública de Los Ángeles, tampoco estaba lista para implementar el nuevo enfoque de inmediato.

“Todavía tenemos millones de personas que no están vacunadas, que ni siquiera han recibido una dosis”, explicó Ferrer el jueves. “Y todos los días, las cifras pueden ser pequeñas, pero a diario hay individuos que se infectan”.

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Muchos expertos en salud, aunque no cuestionaron la ciencia detrás de la medida de los CDC, querían ver que el número de casos se mantuviera bajo un poco más, antes de relajar las reglas de los cubrebocas.

“Me sorprende que lo hayan sugerido tan pronto”, confesó el Dr. John Swartzberg, profesor clínico emérito de la división de enfermedades infecciosas de la Escuela de Salud Pública de UC Berkeley. “Me hubiera gustado tener otro mes para observar que los números continuaban bajando”.

Swartzberg informó que prefería una opinión presentada a principios de esta semana por Newsom, quien propuso dos ideas diferentes sobre cómo relajar los mandatos de cubrebocas en California. Su segunda idea, mencionada el miércoles, sugirió eliminar las directrices del uso de esta protección al aire libre el próximo mes, pero quizá retenerlas para interiores por un poco más de tiempo.

“En lugar de dar pasos gigantes, como creo que dieron los CDC, opino que deberíamos dar pequeños pasos hacia el mismo objetivo”, señaló Swartzberg. “Al final llegaremos allí. Pero pienso que sería con mayor seguridad si somos más cautelosos”.

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El anuncio federal generó dudas sobre si habría algún tipo de observación de cumplimiento. ¿Revisarían los supermercados las tarjetas de vacunación para ver quién podría entrar sin cubrebocas? ¿Las leyes de privacidad de la salud incluso les permitirían verificar eso?

“No imagino supermercados revisando si está vacunado. Simplemente no sucederá”, comentó Swartzberg.

El sindicato United Food and Commercial Workers, que representa a 1.3 millones de trabajadores esenciales minoristas y de alimentos, criticó el anuncio.

“Si bien todos compartimos el deseo de volver a la normalidad sin cubrebocas, la guía de los CDC de hoy es confusa y no considera cómo afectará a los trabajadores esenciales que enfrentan una exposición frecuente a personas que no están vacunadas y se niegan a usar mascarilla”, explicó el presidente internacional del sindicato, Marc Perrone, en un comunicado. “Los trabajadores esenciales todavía se ven obligados a jugar a la policía de los cubrebocas con los compradores. ¿Se supone que ahora se convertirán en la policía de la inoculación?”.

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Las tiendas de comestibles podrían optar por simplemente mantener una política de no dar servicio si no portan cubrebocas.

Muchas empresas ya han anunciado que no han cambiado sus reglas en cuanto a esta protección, incluidas Home Depot, Target, Macy’s, Starbucks y Kroger, que opera Ralphs y Food 4 Less.

Costco y Walmart informaron que eliminarían el mandato de los cubrebocas en los estados donde está aceptada esta medida.

Trader Joe’s también mencionó que permitiría a los compradores completamente vacunados estar sin cubrebocas dentro de sus tiendas.

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“No requerimos prueba de vacunación, ya que confiamos en que nuestros clientes seguirán las pautas de los CDC”, explicó la portavoz de la compañía, Kenya Friend-Daniel, en un correo electrónico.

No está claro si Trader Joe’s implementará esa política en California, donde las reglas que requieren el uso de la protección permanecen vigentes. La compañía no respondió a una solicitud de comentarios.

Al menos una ubicación de Trader Joe’s en Los Ángeles publicó la política relajada de uso de cubrebocas de la compañía el viernes.

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De unos 50 compradores en la ubicación de Trader Joe’s al sur de Pasadena alrededor de las 3:15 p.m., el viernes, dos no llevaban mascarilla. Ninguno de los administradores quiso hacer comentarios a un periodista.
“Esto es irresponsable y demasiado pronto”, dijo Ana Mejía, de 67 años, residente de Highland Park y compradora enmascarada y vacunada que pasó por un ramo de tulipanes y broccolini. “Muchas personas están haciendo todo lo posible para detener esta enfermedad mediante el uso de mascarillas y el distanciamiento social, y no hemos terminado”.

Mejía ya recibió dos dosis de la vacuna Moderna y se preocupa por las personas vulnerables.

“Todavía hay personas que intentan vacunarse, individuos que son vulnerables, y ahora habrá gente que no se ha vacunado entrando a las tiendas sin cubrebocas”, dijo Mejía a través de su mascarilla quirúrgica azul. “Hay muchos mentirosos”.

En un Smart & Final en Alhambra, el comprador Benny Fong, de 60 años, llegó enmascarado y completamente vacunado para una venta de sandías sin semillas y se mostró ambivalente sobre la política.

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Comentó que ponerse una mascarilla no le molestaba, pero agregó: “Creo que debería cambiar pronto”.

“Sería bueno dejar de usarlas y no tengo miedo”, manifestó Fong. “La gente está recibiendo sus vacunas y a nadie le gusta usar una máscara”.

De compras en la misma tienda, Brenda Carlos, de 32 años, residente de San Gabriel, dijo que temía que renunciar a las mascarillas hiciera que el virus volviera a aumentar.

"¿Cómo sabemos si la persona que ingresa a la tienda sin cubierta facial está vacunada o no?” preguntó. “Parece una forma fácil de propagar el virus”.

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Carlos dijo que ya está vacunada pero que tiene amigos inmunodeprimidos que no pueden vacunarse y que le preocupa su seguridad.

“Hay personas que no tienen síntomas que son portadoras del virus y pueden transmitirlo”, subrayó. “Si no usan mascarilla y no son honestos, esto podría ser peligroso”.

Según un análisis del Times, la mitad de los residentes de los condados de California y Los Ángeles aún no han recibido ninguna dosis de la vacuna COVID-19, y algunos condados están muy por debajo de la tasa estatal.

El condado de San Bernardino, por ejemplo, tiene solo el 37% de sus residentes al menos parcialmente vacunados, y el condado de Riverside únicamente el 40%. En el Valle de San Joaquín, el condado de Kern tiene nada más el 34% de su población al menos parcialmente vacunada; en el condado de Kings, es solo el 27%.

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El CDC recomienda que las personas no vacunadas sigan usando cubierta facial, pero eso se basa en que actúen de buena fe.

“Es solo que, desde el punto de vista de la implementación, no confiamos demasiado en eso”, dijo la epidemióloga de UC San Francisco, la Dra. Kirsten Bibbins-Domingo.

Dijo que las nuevas pautas podrían representar una amenaza para las personas que desean la vacuna pero no han podido obtenerla por una serie de razones.

Por ejemplo, una encuesta de la Kaiser Family Foundation muestra que los adultos latinos no vacunados tienen el doble de probabilidades que los adultos blancos no inoculados de decir que quieren una vacuna COVID-19 lo antes posible. Pero muchos adultos latinos, particularmente aquellos que son pobres, no tienen seguro y posiblemente indocumentados, expresan su preocupación por faltar al trabajo debido a los efectos secundarios de la vacuna, por su costo (a pesar de que las vacunas son gratuitas), por hallar un lugar de vacunación en el que puedan confiar y por encontrar transporte al sitio.

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“Esas son barreras fáciles de superar mediante esfuerzos concertados para poner las vacunas de inmediato en sus lugares de trabajo”, dijo Bibbins-Domingo.

Otros expertos pensaron que la medida fue una buena decisión, que motivó aún más a las personas a vacunarse.

“Sé que muchos en Twitter están diciendo que los no vacunados simplemente dirán que fueron ofendidos. Algunos lo harán, pero muchos no querrán, ahora verán la vacunación como algo con más valor y la buscarán”, tuiteó el Dr. Scott Gottlieb, ex comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU.

Algunos expertos, que han instado a los CDC a actuar más rápido para levantar las pautas de las mascarillas, se sorprendieron de lo rápido que actuaron los funcionarios federales el jueves.

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La Dra. Mónica Gandhi, especialista en enfermedades infecciosas de la UC San Francisco, dijo que la guía para levantar la orden del uso de mascarilla a las personas completamente vacunadas proporcionará un incentivo para aquellos que pueden haber pospuesto la vacunación.

“La gente necesita incentivos ahora”, manifestó Gandhi. “Creo que esto ayudará a las personas que están indecisas a ir a vacunarse”.

La Dra. Rochelle Walensky, directora de los CDC, ha reconocido que se necesitan más detalles sobre cómo los requisitos más flexibles del uso de mascarilla en interiores funcionarían de manera realista en entornos específicos donde no está claro quién está vacunado o no.

“Este fue un primer paso en nuestra guía. Y lo que realmente tenemos que hacer ahora es analizar nuestras orientaciones individuales para cada uno de estos entornos específicos, por ejemplo, en un entorno de escuelas o guarderías o en el lugar de trabajo: ¿es esto lo apropiado?”, explicó Walensky, el viernes, en el programa “Good Morning America” de ABC.

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Además, en términos prácticos, tendría sentido que diferentes estados y condados emitan órdenes distintas a las pautas nacionales, destacó Walensky.

“Muchas de esas decisiones tendrán que suceder a nivel jurisdiccional”, manifestó Walensky.

Las redactoras del Times, Lila Seidman y Karen Kaplan, contribuyeron a este informe.


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