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La familia de excursionistas encontrada muerta probablemente falleció por el calor y la deshidratación

A deputy walks next to a sheriff's truck
Un agente del sheriff del condado de Mariposa camina en una zona remota cerca de donde una familia y su perro fueron encontrados muertos el 18 de agosto.
(Craig Kohlruss / Fresno Bee)

Las autoridades dicen que una familia de tres personas encontrada muerta cerca de una zona conocida como Devil’s Gulch, en el norte de California, a mediados de agosto, probablemente murió de una enfermedad por calor.

Desde que los cuerpos de un bebé, sus padres y su perro fueron encontrados en una empinada ruta de senderismo, esta parte de Sierra Nevada se ha visto envuelta en el misterio de cómo murieron.

Una familia joven, aparentemente en forma y preparada, pereció en un sendero bien marcado a lo largo del ramal sur del río Merced, sin signos de violencia, ni de caída u otro accidente.

Incluso el perro murió.

Durante dos meses, no hubo respuestas, solo teorías, la principal de las cuales era la de las algas tóxicas.

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El jueves, Jeremy Briese, sheriff y forense del condado de Mariposa, dio la causa de la muerte: enfermedad relacionada con el calor y probable deshidratación.

Pero las preguntas sobre los últimos momentos de la familia y cómo llegaron a una situación tan desesperada, a menos de tres kilómetros de donde estaba aparcado su coche, puede que nunca tengan respuesta.

John Gerrish y Ellen Chung eran excursionistas experimentados que se habían trasladado recientemente a Mariposa desde San Francisco tras enamorarse de la zona.

El 14 de agosto, Gerrish utilizó una aplicación de teléfono para planificar una excursión en Devil’s Gulch, dijo Briese.

A la mañana siguiente, la familia empezó temprano. Su vehículo fue visto alrededor de las 7:45 a.m., dirigiéndose al inicio del sendero de Hite’s Cove, con una elevación de 3.800 pies.

Cuando empezaron la caminata, alrededor de las 8 de la mañana, la temperatura era de unos 75 grados.

Descendieron por el barranco, con su hija Miju en una mochila portabebés alrededor de uno de los hombros de sus padres y el perro Oski siguiéndoles.

A poco más de tres kilómetros, se desviaron hacia un sendero del Servicio Forestal de EE.UU que corre paralelo al ramal sur del río Merced, indicó Briese.

Ahora se encontraban a una altitud mucho más baja -1.930 pies- y la temperatura oscilaba entre los 92 y los 99 grados.

Cuando se encontraron con el Savage Lundy Trail, hacía aún más calor: 100 grados.

La familia había descendido unos 2.000 pies en unas 4.1 millas. Ahora, tenían que ascender lo que Briese denominó “una pendiente inclinada ".

Savage Lundy, aunque corto, es conocido por ser un reto difícil de superar. Su orientación sur-sureste lo expone a la luz solar constante, y está en la cicatriz de la quemadura dejada por el incendio de Ferguson de 2018, por lo que hay poca sombra, señaló Briese.

El calor se intensificó aún más, llegando a los 109 grados a media tarde.

Al parecer, la familia solo había traído un recipiente de agua para compartir entre ellos. En algún momento, el calor extremo y la empinada subida fueron demasiado.

Al día siguiente, el 16 de agosto, la niñera de la familia llegó, pero no había nadie en casa, comentó Briese.

Los amigos no pudieron contactar con Gerrish ni con Chung. Denunciaron la desaparición de la familia a las 11:00 de la noche.

Poco antes de las 2:00 de la madrugada del día siguiente, un agente del sheriff vio el vehículo de la familia en la entrada del sendero, dijo Briese.

A las 9:30 a.m. del 17 de agosto, los buscadores encontraron los cuerpos de Gerrish, Chung, Miju y Oski, a 1.6 millas de su coche.

La familia llevaba una bota de agua con capacidad para 85 onzas en una mochila, expresó Briese. No se encontraron otros recipientes de agua ni dispositivos de filtración.

Se descartó rápidamente la fuerza física y la violencia, al igual que el gas tóxico procedente de un pozo minero cerrado. Se eliminaron los relámpagos y los investigadores consideraron el suicidio y el consumo de drogas o alcohol antes de continuar.

La teoría de la floración de algas tóxicas persistió, y los investigadores tomaron muestras de agua después de que se detectaran altos niveles de algas.

Tras semanas de espera, los análisis toxicológicos y de otro tipo acabaron descartando las algas como causa de la muerte. Se encontraron toxinas en el agua del río, pero no había pruebas de que ninguno de los miembros de la familia la hubiera bebido.

El teléfono de Gerrish se ha enviado al FBI para su análisis, con la esperanza de que aporte más respuestas.

Para leer esta nota en inglés haga clic aquí


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