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Los CDC ampliaron la lista de quiénes están en mayor riesgo por el COVID-19

Oxygen equipment is set up for a COVID-19 patient
A un paciente con COVID-19 recién internado le colocan equipos de oxígeno en un hospital de Texas. Los CDC actualizaron su lista de qué pacientes tienen más probabilidades de experimentar síntomas graves.
(Carolyn Cole / Los Angeles Times)

Cuanto mayor es uno, más alto es el riesgo de tener un caso severo de COVID-19, dice el CDC al expandir su lista de condiciones de salud subyacentes riesgosas.

Cuanto mayor sea, su riesgo de sufrir un caso grave de COVID-19 es más alto, según las nuevas directrices de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

La agencia había advertido previamente que las personas mayores de 65 años eran especialmente vulnerables a experimentar síntomas graves si se infectaban con el coronavirus, y sigue siendo cierto. Pero los datos más recientes de todo Estados Unidos muestran que los adultos más jóvenes también están en riesgo y no deben asumir que se salvarán de experimentar un caso grave de la enfermedad.

“Los CDC ahora advierten que entre los adultos, el riesgo aumenta de manera constante a medida que envejecen, y no son sólo los mayores de 65 años los que tienen un mayor peligro de enfermedad grave”, advirtió la agencia el jueves. “La edad es un factor de riesgo independiente para los casos graves”.

Los datos publicados la semana pasada en el Informe semanal de morbilidad y mortalidad de los CDC revelaron que la edad promedio de los estadounidenses con casos confirmados de coronavirus era de 48 años. Eso significa que la mitad de los infectados eran mayores de 48 y la otra mitad, más jóvenes.

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De hecho, entre más de 1.3 millones de casos reportados hasta el 30 de mayo, la incidencia fue mayor entre las personas de 40 y 50 años que entre los sexagenarios y septuagenarios. Específicamente, hubo 541.6 casos por 100.000 individuos de 40 a 49 años y 550.5 cada 100.000 personas de 50 a 59 años, en comparación con 478.4 casos por cada 100.000 sujetos de 60 a 69 años y 464.2 cada 100.000 personas de 70 a 79 años.

La incidencia más grande se observó en los estadounidenses de mayor edad, con 902 casos por cada 100.000 octogenarios en adelante, según el informe.

Entre los que se infectan con el coronavirus, el riesgo de morir por COVID-19 aumenta considerablemente con la edad, según muestran los últimos datos. Aunque la tasa de mortalidad general para esos 1.3 millones de casos fue de 5.4%, para los estadounidenses menores de 50 años fue de 1% o menos. Sin embargo, la tasa resultó en 2.4% para aquellos en sus 50 años, 6.7% para sexagenarios, 16.6% para septuagenarios y 28.7% para octogenarios y mayores.

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El riesgo de ser hospitalizado por COVID-19 fue ligeramente mayor para las personas de 70 años (34.1% de los infectados) que para los que habían cumplido 80 (32.5%). Del mismo modo, el riesgo de ser admitido en una unidad de cuidados intensivos fue mayor para los sexagenarios (4.1%) y septuagenarios (5.6%) que para los individuos de 80 años o más (3.6%).

La nueva declaración de los CDC también actualizó la lista de afecciones de salud subyacentes que están asociadas con un mayor riesgo de COVID-19 de gravedad. La más común es la obesidad (definida como tener un índice de masa corporal de 30 o más. Puede consultar el suyo en línea), que afecta al 42.5% de los adultos en EE.UU.

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More than 130 labs around the world are working to develop a COVID-19 vaccine. But what would it take to vaccinate everyone by early next year?

Según la nueva guía de los CDC, el 14% de los adultos estadounidenses que tienen enfermedad renal crónica también son más vulnerables a experimentar un caso grave de COVID-19, al igual que el 12% de los adultos estadounidenses con diabetes tipo 2.

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Otras afecciones médicas que aumentan el riesgo serio incluyen afecciones cardíacas graves, como enfermedad coronaria e insuficiencia cardíaca; enfermedad pulmonar obstructiva crónica; anemia de células falciformes y la ingesta de medicamentos inmunodepresores después de un trasplante.

Existe “evidencia consistente” en estudios médicos confiables de que cada una de estas condiciones está asociada con un mayor riesgo de desarrollar un caso grave de COVID-19. Si se combinan, el riesgo es aún mayor. “Mientras más afecciones médicas subyacentes tengan las personas, más grande es su riesgo”, remarcaron los CDC.

La agencia también actualizó su lista de condiciones que podrían agregarse a la lista, a medida que los investigadores aprenden más sobre el COVID-19. Éstas incluyen:

• Asma moderada o grave

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• Enfermedad cerebrovascular, que afecta los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro

• Fibrosis quística

• Hipertensión

• Estar inmunocomprometido como resultado de un trasplante de médula ósea, infección por VIH u otra razón además de un trasplante de órgano

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• Demencia y otras afecciones neurológicas

• Enfermedad del hígado

• Embarazo

• Fibrosis pulmonar

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• Tabaquismo

• Talasemia, un trastorno que reduce la cantidad de oxígeno transportado por los glóbulos rojos

  • Diabetes tipo 1

Formados en el extranjero, los médicos cubanos tratan a sus colegas emigrantes en la frontera con Estados Unidos, que está efectivamente cerrada durante el brote de coronavirus.

Investigadores de los CDC y otras entidades vigilan de cerca a los pacientes con COVID-19 para conocer más sobre la enfermedad que ha matado a más de 491.000 personas en todo el mundo desde que surgió, a fines del año pasado en China. Estados Unidos ha sufrido alrededor de 125.000 decesos por COVID-19, más que cualquier otro país, según el Centro de Ciencia e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins.

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A medida que aumenta el número de pacientes con COVID-19, también lo hace la lista de síntomas reconocidos. Los más comunes son tos, fiebre, dolor muscular, dolor de cabeza y dificultad para respirar.

Incluso los más jóvenes y saludables pueden convertirse en objetivos del coronavirus. Para reducir el riesgo de infección, los CDC recuerdan lavarse las manos con frecuencia, desinfectar los artículos y las superficies que toquen muchas personas, usar una máscara u otra cubierta facial si está en público y practicar el distanciamiento social.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.


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