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Cruz Reynoso, primer juez latino de la Corte Suprema de California, fallece a los 90 años

California Supreme Court Justice Cruz Reynoso
El juez retirado de la Corte Suprema de California, Cruz Reynoso, en 2012.
(Rich Pedroncelli / Associated Press)

Cruz Reynoso, un hijo de trabajadores migrantes que laboró en el campo cuando era niño y se convirtió en el primer juez latino de la Corte Suprema estatal en la historia de California, falleció.

Reynoso murió el 7 de mayo en un centro de atención para ancianos en Oroville, según su hijo, Len Reid Reynoso. Se desconoce la causa de la muerte. El exjuez tenía 90 años.

En una carrera legal que abarcó más de medio siglo y lo llevó, de su primer trabajo en El Centro, a Sacramento, el hombre de familia ayudó a dar forma y proteger el primer programa estatal de asistencia legal financiado con fondos federales en el país y guió a los jóvenes, estudiantes provenientes de minorías, hacia la ley.

Como uno de los primeros directores de Asistencia Legal Rural de California (CRLA, por sus siglas en inglés), Reynoso dirigió los esfuerzos de la organización para garantizar el acceso de los trabajadores agrícolas a las instalaciones de saneamiento en los campos y para prohibir el uso del pesticida cancerígeno DDT.

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“Muchas de las demandas que presentó CRLA durante su tiempo cambiaron fundamentalmente la ley de este país”, dijo Robert Gnaizda, en una entrevista que concedió al Times antes de su muerte en 2020, quien trabajó con Reynoso en CRLA y cofundó el Greenlining Institute. “Si quieres hablar sobre héroes latinos, y hay varios, diría que Cruz está en la parte superior de la lista”.

Pero Reynoso, hijo de inmigrantes mexicanos, fue probablemente más conocido por el capítulo más breve de su carrera: su controvertida entrada y salida del tribunal superior de California.

Cuando el entonces gobernador, Edmund G. Brown Jr., nombró a Reynoso para la Corte Suprema del estado en 1981, dijo que no eligió a su nominado para el alto cargo debido a su herencia latina.

Brown reconoció en ese momento que “no ignoraba la necesidad de que el gobierno representara la diversidad de nuestro estado”. Pero llamó a Reynoso “el candidato más destacado que pude nominar”. El exgobernador lo describió como “un hombre de intelecto sobresaliente, desempeño judicial superior, alta integridad y cualidades personales poco comunes”.

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No todo el mundo estuvo de acuerdo. Aunque los grupos liberales y latinos elogiaron la selección de Reynoso, las organizaciones de orden público, los conservadores y George Deukmejian, quien entonces era el fiscal general del estado, atacaron al candidato de Brown.

Durante el proceso de confirmación de Reynoso, el juez de apelaciones retirado, George E. Paras, de Sacramento, se opuso a la nominación, llamándolo “un mexicano profesional” que favorecía a las minorías y los pobres y cuya lentitud en el procesamiento de los casos “obstaculizaba” la corte.

Pero Reynoso fue confirmado por la Comisión de Nombramientos Judiciales, y durante sus cinco años en la Corte Suprema del estado se ganó el respeto por su compasión. Escribió la opinión de la corte en un caso que dio a los propietarios el derecho de sentar precedentes para demandar a los aeropuertos por el ruido de los aviones que constituía una “molestia continua”.

Y escribió la opinión de la corte en un caso que dictaminó que los acusados que no hablan inglés deben contar con intérpretes en cada fase del proceso penal. Los residentes del estado “requieren que todas las personas juzgadas en un tribunal de California comprendan lo que está sucediendo con ellos”, escribió. “¿Quién lo haría de otra manera?”.

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Reynoso había negado acaloradamente durante el proceso de confirmación que favorecería a los pobres, las minorías o los acusados de delitos. Y, durante el interrogatorio de Deukmejian, aseguró que haría cumplir la pena de muerte.

La corte fue dirigida por la jueza presidenta Rose Elizabeth Bird y fue acusada por los críticos de eludir el castigo máximo.

“Seguiré la ley”, comentó Reynoso en ese momento. “Y si su pregunta es: '¿Trataré de evitar la pena de muerte?’, la respuesta es absolutamente no”.

Pero la corte de Bird revirtió 64 de 68 casos capitales que revisó, y opositores enojados de la jueza presidenta lanzaron una campaña para expulsarla de la corte. En 1986, ella, Reynoso y el juez Joseph Grodin fueron rechazados por los votantes; sus contrincantes los habían superado casi 2 a 1 durante la acalorada campaña.

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Kevin Johnson, decano de la Facultad de Derecho de UC Davis, dijo que Reynoso era un “ferviente partidario de un poder judicial independiente” y no creía que los magistrados debían realizar campañas políticas y recaudar fondos.

“Él podría haber dicho, ‘Soy diferente de Rose Bird. Mire mis opiniones’, para tratar de prevalecer distanciándose”, recordó Johnson. “Se negó a involucrarse en el proceso político. Algunas personas dijeron que cometió un error”.

“Para él era importante mantener su integridad y su fe en un poder judicial independiente”, subrayó Johnson. “Sacrificó su carrera en la Corte Suprema de California por ese principio fundamental”.

Reynoso tenía una extensión de 30 acres en la ciudad agrícola de Herald, en el condado de Sacramento. ReidReynoso recuerda la fiesta de la noche de las elecciones en el Valle Central como un sello distintivo del espíritu amable de su padre.

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“La noche que perdió, dijo: ‘Bueno, sé que perdimos, pero miren los millones de personas que votaron por mí'”, recordó ReidReynoso. “‘Cuán agradecido estoy de tener tanta gente que se preocupa por lo que estamos tratando de hacer, que tienen un tribunal ético y un poder judicial libre’”.

Reynoso volvió a ejercer y enseñar derecho, primero en UCLA y luego en UC Davis. Los derechos civiles seguían siendo su principal objetivo y trabajó duro para diversificar su profesión.

En un documental de 2010 sobre su vida y trabajo realizado por la abogada y cineasta Abby Ginzberg, Reynoso habló sobre por qué es importante que todas las perspectivas estén representadas en el sistema de justicia estadounidense. Y se refirió a la jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos, Sonia Sotomayor, quien fue criticada durante sus propias audiencias de confirmación por un discurso que pronunció en UC Berkeley en 2001.

“Espero que una mujer latina sabia con la riqueza de sus experiencias, llegue a una conclusión mejor que un hombre blanco que no ha vivido esa vida”, señaló Sotomayor en ese momento.

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El hombre que la presentó a la audiencia ese día fue Reynoso. En el documental “Cruz Reynoso: Sembrando las semillas de la justicia”, explicó sus comentarios:

“Para mí, era perfectamente lógico que una jueza latina sabia que pudo haber tenido experiencias diferentes a otras personas tuviera algo que agregar a la corte. Esa es la forma en que los jueces aprenden unos de otros. Yo era la única persona en la Corte Suprema que alguna vez laboró como trabajador agrícola”.

Nacido en Brea el 2 de mayo de 1931, Reynoso era uno de 11 hijos y pasaba los veranos con su familia trabajando en los campos del Valle de San Joaquín. Le comentó a Ginzberg que su madre soñaba que dejaría la escuela a los 16 años y trabajaría en los campos de naranjos.

“Ella decía: ‘Mira lo perezosos que resultaron ser mis hijos mayores’”, relata Reynoso. “‘En lugar de estar trabajando, todavía están leyendo libros’”.

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Reynoso obtuvo un título de asociado de Fullerton College en 1951 y una licenciatura de Pomona College en 1953. Después de dos años en el Ejército, ingresó en la Facultad de Derecho Boalt Hall de UC Berkeley y se graduó en 1958.

Reynoso se desempeñó como vicepresidente de la Comisión de Derechos Civiles de Estados Unidos; uno de los temas que la comisión abordó durante su mandato fue la privación del derecho al sufragio de los votantes minoritarios en Florida durante las elecciones presidenciales de 2000. Fue galardonado con la Medalla Presidencial de la Libertad ese mismo año.

Aunque ha sido descrito como “un Thurgood Marshall latino”, Reynoso es recordado con mayor frecuencia por su amabilidad y su manera de tratar a todas las personas.

“Si la palabra ‘humildad’ en el diccionario tuviera una imagen al lado”, comentó José R. Padilla, director ejecutivo de Asistencia Legal Rural de California, “sería Cruz Reynoso”.

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Los redactores del Times, Gustavo Arellano y Leila Miller, contribuyeron a este artículo.

Si quiere leer este artículo en inglés, haga clic aquí.


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