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EEUU

El sindicato de maestros y el LAUSD llegan a un acuerdo provisional para poner fin a la huelga

acuerdo

Maestros protestan pidiendo mejoras salariales al Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles.

Los maestros de Los Ángeles están listos para poner fin a su primera huelga en 30 años después de que los líderes sindicales llegaran a un acuerdo tentativo con el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles. el 22 de enero.

Se espera que la Junta de Educación ratifique el acuerdo, el cual debe ser aprobado oficialmente por United Teachers Los Angeles a través del voto de sus miembros.

Los líderes sindicales han dicho que no pondrán fin a la huelga hasta que sus miembros ratifiquen el contrato, pero también han dicho que tienen un sistema en funcionamiento que podría permitir a los miembros votar en cuestión de horas. Esto significa que es posible que los profesores vuelvan a trabajar el miércoles 23.

A pesar de todo, las escuelas abrieron el martes, administradas por el escaso personal de administradores y empleados que no están en huelga, tal como lo estuvieron la semana pasada. Más de dos tercios de los estudiantes no asistieron a las escuelas durante la primera semana de la huelga.

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Los detalles clave finales de un acuerdo tentativo se resolvieron durante una sesión de negociación que duró toda la noche y que terminó a las 6:15 a.m.

Menos de una hora más tarde, los maestros celebraron otro mitin en un complejo escolar a poca distancia de la sede del distrito.

El sindicato había planeado que los miembros marcharan a la sede del distrito después de una manifestación a las 10:30 a.m. en el Ayuntamiento, pero canceló la marcha después de que se llegara a un acuerdo.

El pacto tentativo fue anunciado en una conferencia de prensa a las 9:30 a.m. en el Ayuntamiento por el superintendente Austin Beutner de las escuelas de Los Ángeles, el presidente del sindicato Alex Caputo-Pearl y el alcalde de Los Ángeles Eric Garcetti, quien actuó como mediador en las negociaciones finales.

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Desde el principio, la huelga se centró en cuestiones más importantes que los aumentos salariales.

Caputo-Pearl la enmarcó como una lucha por el futuro —incluso por la supervivencia— de la educación pública tradicional. Beutner calificó las negociaciones como una cuestión de lo que el segundo sistema escolar más grande de la nación podría permitirse hacer con recursos limitados.

Si el sindicato obtuvo ventajas en esa batalla es cuestionable, pero sus líderes llevarán a sus miembros un acuerdo que, según ellos, mejorará las condiciones de trabajo de los maestros y las condiciones de aprendizaje de los estudiantes.

En su última oferta antes de la huelga, el distrito propuso reducciones en el tamaño de las clases que no estuvieron a la altura de los cambios dramáticos que el sindicato quería y dijo que proporcionaría una enfermera cinco días a la semana en las escuelas primarias y una bibliotecaria de tiempo completo para todas las escuelas medias y secundarias. El distrito también ofreció agregar un consejero académico en las escuelas secundarias, aunque la proporción de estudiantes por consejero seguiría siendo alta.

La unión criticó esta propuesta porque el distrito no se comprometió a mantener estas posiciones por más de un año.

Los funcionarios del distrito dijeron que las demandas del sindicato eran mucho más de lo que el segundo sistema escolar más grande del país podía permitirse.

El sindicato ha presentado una larga propuesta que aborda una amplia gama de cuestiones importantes para sus diversos miembros, incluidos los maestros de todos los grados y los que enseñan educación temprana, educación de adultos, educación bilingüe y niños con discapacidades.

Aunque los aumentos les ayudarán a todos, algunos de los puntos de la extensa lista original de demandas del sindicato desaparecieron de la mesa incluso antes de la huelga.

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El sindicato podría haber resistido más tiempo, y algunos se imaginaban una huelga más larga. Pero el apoyo público, que ha sido fuerte, podría haberse erosionado si el movimiento se prolongaba.

Debido a que las negociaciones duraron casi dos años, gran parte del nuevo acuerdo cubre un período que ya ha pasado. El acuerdo, si se aprueba, expirará a finales de junio de 2020, lo que significa que pronto será el momento de negociar de nuevo.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.


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