Un desamparado de Los Ángeles ayudó a crear un clásico de Daft Punk. Entonces, ¿por qué no ha visto ni un centavo?

Eddie Johns sits with a crutch at his side.
Eddie Johns, cuyo tema ‘More Spell on You’ fue ‘sampleado’ en ‘One More Time’ de Daft Punk, posa en su vivienda de apoyo en Pico-Union.
(Brian van der Brug / Los Angeles Times)
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La noche del 26 de enero de 2014, Thomas Bangalter y Guy-Manuel de Homem-Christo de Daft Punk saltaron al escenario del Staples Center para aceptar el Grammy al álbum del año.

Aunque los rostros del dúo electrónico francés estaban ocultos tras unas máscaras robóticas blancas y doradas, no pudieron ocultar su euforia mientras devolvían los vítores de Jay-Z, Taylor Swift y Kendrick Lamar. Su álbum “Random Access Memories” y su exitoso sencillo “Get Lucky” fueron la culminación de una carrera de música inmaculadamente producida, interpretada a escala de estrella del pop.

Mientras tanto, en algún lugar de Los Ángeles, lejos de las limusinas y del Staples Center, Eddie Johns se acostó para pasar la noche.

Johns no recuerda exactamente en qué lugar de Los Ángeles vivía por aquel entonces, pero casi seguro que era en algún lugar sombrío. El cantante de origen liberiano, que ahora tiene 70 años, ha luchado contra la falta de hogar durante más de una década; hace 10 años sufrió un derrame cerebral que le dejó incapacitado para trabajar y le obligó a vivir en la calle o en albergues.

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Pharrell Williams, Daft Punk duo and Nile Rodgers onstage at the Grammys in 2014.
Pharrell Williams, desde la izquierda, Thomas Bangalter y Guy-Manuel de Homem-Christo de Daft Punk y Nile Rodgers aceptan el premio Grammy al disco del año en 2014.
(Los Angeles Times)

Cuatro décadas antes, ayudó a poner a Daft Punk en el camino hacia esos Grammys.

En 1979, cuando tenía 28 años, Johns publicó un álbum, “More Spell on You”, con un tema discotequero de gran popularidad que grabó en París y lanzó en Europa. La letra suplicante de Johns sobre un amor desesperado - “Voy a hechizarte, porque es lo único que se puede hacer/para que nunca te escapes"- estaba acompañada de una producción alegre y animada. No le valió al cantante mucha atención en su momento. Pero cuando Daft Punk grabó su álbum de 2001 “Discovery”, el dúo la encontró y escuchó algo que le gustaba.

Recortaron las secciones de vientos de la pista y como indica la banda, las reorganizaron en nuevos ganchos para el tema “One More Time”. Esa canción se convirtió en el mayor éxito de Daft Punk hasta la fecha y en su primer sencillo de un millón de ventas. El dúo pasó de ser un respetado acto de música de club a uno de los grupos electrónicos más populares del mundo. Pitchfork calificó “One More Time” como la quinta mejor canción de la década de 2000, y Rolling Stone dijo que “Discovery” era uno de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, en cualquier género.

Johns dice que no ha visto ni un céntimo por esto.

La salud mental, los miedos y la responsabilidad social de los famosos son los elementos principales del documental de J Balvin “The Boy From Medellín”, que se estrena este viernes y en el que, según dijo hoy el artista, “todas las reglas de privacidad fueron violadas”.

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“A veces ayudo a Eddie a usar la computadora, y me enseñó parte de su música”, dijo Alyssa Cash, que desde septiembre es la administradora de casos de Johns en la organización benéfica de apoyo a la vivienda PATH. Después de que Daft Punk anunciara su retiro en febrero, en medio de todos los elogios por sus logros, ella quiso que se recordara también la parte de Johns.

“Me enseñó la portada de su álbum, y cuando encontré este video en el que se hablaba de cómo había sido sampleado por Daft Punk, fue como si se me encendiera una bombilla. ‘Ese es Eddie, esta es su canción’”.

“Solo espero poder obtener algo de crédito, ¿sabes?” dijo Johns a The Times (no figura como compositor en “One More Time”). Quiere que su familia y el mundo sepan que, independientemente de lo que le ocurra, su música era importante: “Me gustaría tener algo que darle a mi hija”.

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Un representante de Daft Punk confirmó que, durante años, han pagado derechos para licenciar oficialmente el sampleo de la canción de Johns. “‘One More Time’ contiene extractos de la grabación ‘More Spell on You’”, dijo el representante. “Daft Life Ltd. está pagando derechos dos veces al año al productor y propietario de ‘More Spell on You’. ... Según el acuerdo, es obligación del productor de ‘More Spell on You’ pagar (parte de dichas) retribuciones semestrales a Eddie Johns”.

Los derechos de “More Spell on You” -lanzado por primera vez en Francia con el sello Président- fueron adquiridos por un sello y una editorial franceses, GM Musipro, que reedita rock y pop francés de época. Es donde Daft Punk paga sus derechos de autor por el permiso para samplear “More Spell”. El fundador de la firma, Georges Mary, confirmó por teléfono y correo electrónico que su empresa sí recibe esos pagos de Daft Punk, pero no especificó una cantidad.

“No hemos tenido noticias de [Johns] desde el día en que adquirimos en 1995 un catálogo de otro sello en el que aparecía este título”, escribió Mary. “Hemos intentado investigar sobre él, pero sin ningún resultado. Por nuestra parte, vamos a estudiar su expediente y hacer las cuentas en su haber. Nos pondremos en contacto con él inmediatamente sobre este tema, al mismo tiempo que le informaremos de sus derechos”.

“Mientras tanto, le pedimos que le transmita nuestra solidaridad”, añadió Mary.

De las pistas de baile de París a los refugios de Los Ángeles

En el patio trasero del complejo de PATH en Pico-Union, Johns camina lentamente, apoyándose en su bastón. Todavía tiene un destello de sus días de discoteca elegante, detrás de las gafas de sol oscuras y una corbata de rayas brillantes. Después de la apoplejía, habla en voz muy baja, pero todavía con el sabor cosmopolita de su juventud en África Occidental y en Francia.

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Vive solo en un apartamento de una habitación, con muebles sencillos apilados con libros de la biblioteca de PATH. “Es muy cómodo aquí", dice Johns, aliviado de estar en un lugar estable.

Johns creció con siete hermanos en Liberia. Su padre trabajaba como contador para una empresa estadounidense y su madre era enfermera. “Siempre estaba cantando o tarareando mientras hacía las tareas domésticas”, relató. Descubrió que tenía un don para cantar, y se enamoró de artistas de rock y soul estadounidenses como Aretha Franklin, Johnnie Taylor, Jimi Hendrix y Eddie Floyd.

Se trasladó a París en 1977 para grabar discos, aunque a veces le costaba ganar dinero y vivió episodios de indigencia. La primera canción que recuerda haber grabado profesionalmente fue una versión de “I Put a Spell on You” de Screamin Jay Hawkins, que salió bajo el sello discográfico Polydor en 1978. La arregló el compositor francés Gérard Salesses, que trabajó con Grace Jones. “La grabé en un suspiro”, recuerda Johns. “Pensé: ‘Mi madre se va a sorprender mucho’. Solo quería que se sintiera orgullosa y quizá conseguir algo de dinero”.

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Tocó en algunos clubes de Europa. Johns volvió al año siguiente con un álbum de versiones y originales, incluyendo “More Spell on You”. En él se mostraba la voz suplicante y apenas rasgada de Johns, con unos destellos distintivos que se inspiraban en contemporáneos estadounidenses como Chic y Sister Sledge.

Jean-Paul Missey, que grabó y mezcló “More Spell on You”, era entonces el ingeniero del estudio Grande Armée de París. Dice que solo recuerda de lejos a Johns y sus sesiones, pero que le encantaba grabar en el París de la época, tan proclive a la música disco. “Rara vez sabía a qué hora me iba a dormir”, dijo en un correo electrónico. “Fue una época gratificante para la música y una gran etapa para mí".

Sus técnicas favoritas ayudaron a definir el sonido de Johns: “Bajo rítmico, acompañamientos de cuerda, metales y un coro para terminar las voces”, como él mismo dijo. “Era una época en la que el sonidista participaba en la realización de un álbum”, lo que probablemente atrajo a los famosos y meticulosos Daft Punk.

Los ritmos “four-on-the-floor” eran entonces populares entre los rockeros, pero artistas de África occidental como Fela Kuti y Manu Dibango se habían convertido en estrellas internacionales, y Johns vio la oportunidad de triunfar. Admite que no sabía cómo desenvolverse en el negocio discográfico. “Estaba tan metido en todo que no me protegí legalmente”, destaca.

En 1980 publicó otro álbum, “París Métro”, un disco suave y lleno de sintetizadores. Pero cuando su carrera musical se estancó, no sabía muy bien a qué atenerse. Como tantos otros, llegó a California con la esperanza de empezar de nuevo.

“Me gustaba más ‘More Spell on You’”

Se puede ir a YouTube y ver cómo los productores aficionados dividen en pedazos “More Spell on You” en una reproducción de “One More Time”. En tiempo real, cortan, ecualizan y repiten las notas para recrear el regio ritmo de la canción. Daft Punk y el cantante estadounidense Romanthony compusieron una nueva melodía vocal, pero los trozos de “More Spell” son la firma sonora del tema.

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El sampling es tan antiguo como el hip-hop y forma el ADN de gran parte de la música de baile. En los años 70, los grupos de soul y R&B estadounidenses elevaron sus tempos hasta convertirlos en música disco, y los productores europeos transformaron los sintetizadores en música de club. Los DJs y productores que tocaban en clubes gay negros y latinos de Chicago y Detroit fusionaron ambos géneros para crear el house y el techno. A finales de los 90, Daft Punk volvió a esas raíces para buscar material.

Tim Lawrence, historiador de la música de baile y profesor de estudios culturales en la Universidad del Este de Londres, dijo que la época de finales de los 70 de la música disco y el funk “resultó ser posiblemente la más rica para los productores de música de baile contemporánea, que regularmente quieren inyectar un nivel de habilidad instrumental o distintivo sónico en sus grabaciones electrónicas”.

“Los temas de Daft Punk no suenan como si hubieran sido grabados durante los años 70", continuó. “Pero a Daft Punk le atrae desde hace tiempo la calidez orgánica de los sonidos analógicos. Ofrecen algo que la grabación digital no puede brindar. Ayudan a las nuevas grabaciones a atravesar las barreras del tiempo”.

Daft Punk fue, loablemente, abierto sobre este proceso. El dúo mencionó a decenas de pioneros como Jeff Mills, Louis Vega, Joey Beltram y DJ Deeon en su sencillo de 1997 “Teachers”.

Pero una persona a la que no dieron crédito fue Eddie Johns. Entre los compositores registrados en “Discovery”, Daft Punk acredita material sampleado de George Duke (en “Digital Love”), Edwin Birdsong (en “Harder, Better, Faster, Stronger”) y Barry Manilow (en “Superheroes”), y cada uno gana una parte de los ingresos generados por esas canciones. Pero el nombre de Johns sigue sin aparecer en los créditos del álbum.

“Mi hija me habló de Daft Punk”, al descubrir “One More Time” después de su lanzamiento, afirmó Johns. “Pero no presté atención a lo que me dijo en ese momento porque ya no me dedicaba a la música. Pero una vez, me encontraba en la biblioteca de Pasadena, estaba escuchando una canción de mi álbum, y encontré un video de los ingenieros hablando de cómo Daft Punk transformó ‘More Spell on You’, y la forma en que habían cambiado el sonido”.

¿Le gustó lo que hicieron con ella? “Ehhh...”, dijo Johns, sonriendo. “Me gustaba más ‘More Spell on You’”.

“Discovery” fue certificado como disco de oro por la Recording Industry Assn. of America, lo que significa que vendió al menos 500.000 copias en Estados Unidos, y vendió millones más en toda Europa. Mientras que los pagos de los servicios de streaming como Spotify y Apple Music se dividen entre los sellos, los artistas, los editores y los compositores, con cientos de millones de streams y millones de álbumes físicos y digitales vendidos, incluso un trozo de “One More Time” probablemente sea una cantidad significativa.

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“Dependería de la división de los ingresos, pero es una cantidad sustancial que estos servicios están pagando”, dijo Erin Jacobson, una abogada de Beverly Hills especializada en la propiedad intelectual de la industria musical. Ella no trabaja con las partes implicadas aquí, pero se ocupa de casos similares.

“Por lo general, una canción con esa cantidad de streams estaría ganando entre seis y siete cifras solo por streams”, estimó.

Cuando un artista popular samplea a otro más desconocido, puede ser difícil que este último cobre. Incluso para los artistas que samplean de buena fe y están dispuestos a pagar, puede ser difícil saber a quién entregar el cheque.

“Los artistas más pequeños son más vulnerables a las infracciones, pero es un problema común que no se pueda encontrar al propietario de los derechos, o que la compañía discográfica haya quebrado, o que no esté claro quién es el propietario de los derechos”, expone Jacobson. “Esto dificulta la tarea de los artistas que quieren hacer un sampleo. Muchos artistas se arriesgarán y lo utilizarán, y simplemente se ocuparán de ello una vez que alguien lo reconozca”.

Si se compensa de forma justa, una aparición en un éxito como “One More Time” puede cambiar la vida. Para un artista como Johns, que ha sufrido mucho en las calles de Los Ángeles, podría significar la diferencia entre la falta de hogar o la seguridad.

Johns llegó por primera vez a Estados Unidos para estar con su hermana en Nueva York, después de que su carrera musical se acabara antes de lo que esperaba. Odiaba el frío y se vino a Los Ángeles hace unos 18 años. Al principio tenía su propio apartamento aquí y se mantenía por sí mismo, pero después de su derrame cerebral, le resultó imposible seguir trabajando. Recorrió los albergues para indigentes de Boyle Heights y Long Beach hasta que llegó al complejo Pico-Union de PATH en 2019.

Llegó al oeste con su hija a cuestas, pero “no quería exponerla a esta vida”, dijo Johns. “Fue una época muy dura. La vida del refugio me destrozó".

La esposa de Johns recogió a su hija y la devolvió a Francia, donde todavía vive. Johns comentó que no ha visto a su hija en muchos años - “Intento localizarla, pero está muy ocupada”, dijo, con los ojos un poco abatidos.

Sabe que tiene suerte de haber encontrado una vivienda en medio de la crisis de los sin techo de la ciudad. Su vida en Los Ángeles es tranquila y pasa los días leyendo sus pasajes bíblicos favoritos y “escribiendo canciones de vez en cuando”, relató. Es una gran mejora con respecto a las angustias de no tener donde vivir.

“Me siento bendecido por seguir aquí", manifestó.

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Eddie Johns in a white shirt and colorful tie, with a crutch.
“Ojalá me hubieran pagado”, dice Eddie Johns. “Habría estado en mejor estado de ánimo”.
(Brian van der Brug / Los Angeles Times)

La situación de Johns llega en un momento de oro para la edición musical. El streaming ha impulsado la industria de la música grabada y ha hecho que las canciones más antiguas sean más accesibles para los fans, por lo que el valor proyectado de los derechos de autor de las canciones se ha disparado. Las superestrellas Bob Dylan y Paul Simon vendieron recientemente los derechos de sus canciones a los gigantes editoriales Universal Music Publishing Group y Sony Music Publishing, respectivamente, por cientos de millones de dólares. Mientras tanto, el fondo Hipgnosis Songs Fund, con sede en Reino Unido, ha encabezado el grupo de empresas hasta ahora menos conocidas que han gastado miles de millones en la compra de los catálogos de composiciones de todo el mundo, desde los Red Hot Chili Peppers hasta Carole Bayer Sager.

Para el hip-hop y el EDM en particular, el sampling ha complicado durante mucho tiempo la idea de quién es el dueño de una canción. Al principio, los artistas de hip-hop lo utilizaban para extraer libremente la música y crear nuevos temas con poco presupuesto. Pero después de que el cantautor irlandés Gilbert O’Sullivan demandara al rapero Biz Markie en 1991 por utilizar un fragmento de su éxito “Alone Again (Naturally)”, el cálculo cambió a favor de la parte sampleada en lugar del artista. Hoy en día, solo los artistas bien financiados pueden permitirse el lujo de samplear material destacado.

La raza, como siempre, complica las formas en que los artistas toman o acreditan ideas musicales. Es una historia tan antigua como el vodevil y Elvis, hasta Led Zeppelin, Vanilla Ice, “Vogue” de Madonna y Diplo. La música de baile europea es inseparable de los actos negros que las superestrellas blancas suelen samplear (como Avicii, que utilizó la voz de Etta James en “Le7els”, que dio el pistoletazo de salida al boom de la EDM en la década de 2010).

“La cuestión de la propiedad musical es espinosa”, dice Lawrence. “El proceso de búsqueda y selección de sampleos requiere conocimientos y habilidades musicales. Si el sample se paga, se puede decir que el músico está pagando tanto el homenaje como los derechos de autor. Pero cuando un artista privilegiado utiliza material de otro artista, es justo que ese material se pague”.

Jacobson está de acuerdo: “Hay que respetar los derechos de los creadores, y todo el mundo debería participar en esos ingresos”, manifestó. “Especialmente en una situación en la que la música ya se está utilizando”.

Pero determinar lo que, exactamente, se le debe a Johns dos décadas después será complicado.

Cuando un artista samplea un disco, necesita el permiso de los propietarios de la grabación maestra (normalmente un sello discográfico) y de los propietarios de la composición (normalmente el escritor o su editorial). Las licencias de sampleo se negocian individualmente y las tarifas varían mucho.

La canción “More Spell on You” está registrada en la agencia editorial francesa SACEM, que administra los pagos de derechos de autor. Johns figura como autor e intérprete principal de “More Spell”, mientras que Salesses figura como compositor. (La SACEM no devolvió las solicitudes de comentarios).

Los ingresos de “One More Time” se subdividirían entre los distintos sellos, las editoriales y los artistas, en función de sus acuerdos. “Todavía no sabemos qué parte le corresponde a Eddie”, dijo Jacobson. “Pero sí parece que Eddie debería tener algo de crédito en la parte de la composición y el master. Ahora depende de todas las partes remediarlo”.

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Missey, el ingeniero de mezclas de Johns espera que este vea por fin su parte del disco que hicieron. “Creo que el beneficio que se obtenga debería beneficiar también a los primeros creadores, que asumieron los riesgos iniciales”, dijo.

Daft Punk se retiró tras una carrera de estadios con entradas agotadas y discos ganadores de Grammy. Johns nunca esperó nada parecido para él. Solo quiere lo que siempre buscó en la música: cualquier cantidad de dinero que le corresponda y el respeto que buscó por su trabajo en aquel entonces.

“Siempre me pregunté si la canción era un éxito o no”, dijo. “Seguí con mi vida en otra dirección. Pero me hubiera gustado que me pagaran. Habría estado en un mejor estado de ánimo. Mi madre se habría alegrado mucho. Siempre quise impresionarla”.

Anousha Sakoui contribuyó con información adicional a esta historia.

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