Carlos Rivera invoca los espíritus de los más grandes de la música latina

Carlos Rivera
(Alicia Civita)
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Un ramo de rosas blancas y una vela redonda encendida flotando en agua parecían ser los únicos acompañantes de Carlos Rivera, cuando apareció esta semana en el Auditorio Nacional de México. Sin embargo, no estaba solo. Le acompañaban algunos de los más grandes artistas de la música latina. Todos, los vivos y los muertos, recibieron allí los más grandes aplausos. Por eso escogió ese icónico recinto para invocarlos y dejarse abrazar por ellos.

“Los he sentido conmigo”, dijo Rivera durante una emotiva entrevista con Los Ángeles Times. “Y qué lugar mejor que ese para sentir que me están acompañando”.

Si les hubiese preguntado, muchos de esos artistas le habrían dicho que no hacía falta ir al Auditorio Nacional para sentir su presencia. Ya le habían dado su venia cuando ellos y sus representantes, en el caso de los que ya no están, aceptaron participar en “Leyendas”, su nuevo disco.

Se trata de una producción marcada por momentos que parecían predestinados o tocados por magia. Esa misma magia que se escucha en las 14 canciones en las que el artista mexicano entrelaza su voz con las de Raphael, Camilo Sesto, Rocío Durcal, José Luis Perales, Luis Alberto Aute, las cubanas Gloria Estefan y Omara Portuondo, los venezolanos Franco de Vita y José Luis Rodríguez “El Puma”, la argentina Mercedes Sosa, el brasileño Roberto Carlos y los mexicanos José José, Armando Manzanero y Juan Gabriel.

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El cantante mexicano Carlos Rivera le rinde tributo a sus ídolos.
(Agencia Reforma)

Una de esas circunstancias fue su trabajo con El Puma. “Le pedí que cantáramos ´Agarrense de las manos´, porque me lleva a la primera vez que me subí a un escenario. Tenía yo ocho años y estaba en una fiesta escolar con mi mamá y me dijeron si quería cantar. Después de idas y venidas para superar la pena (vergüenza) decidí que sí y le pedí a mi mamá que fuera al carro a buscar el cassette que nos encantaba. Era ese tema, era ́Agarrense de las manos´. Cuando le conté la anécdota al Puma se emocionó tanto, que sabía que en este disco tenía que incluirla”, relató Rivera.

Y justamente esa canción fue la que Rivera compartió con el artista venezolano en los Latin American Music Awards, su última presentación en vivo hasta la fecha de esta publicación. “Ya la habíamos grabado para el disco y fue increíble que justamente me invitaran a cantarla con él en el escenario. Como esa pasaron muchas otras cosas con este disco”.

Y es que Carlos Rivera es uno de esos artistas que ama tanto lo que hace que siempre que puede ofrece un sí cuando otro colega le invita a cantar con él. Un paseo por YouTube lo muestra en el escenario con una estrella tras otra. ¿Quién le iba a decir que no ahora? Más cuando su intención era lanzar una red de agradecimiento que los volviera a poner en el foco del público de hoy.

Los que no están
Siete de los artistas incluídos en “Leyendas” ya habían fallecido cuando se decidieron las canciones del proyecto, “pero se me hizo imperativo incluirlos”. En un disco para celebrar a las grandes leyendas de la música en español no podían faltar temas como “Algo de mí” de Camilo Sesto, “Amor eterno” de Rocío Durcal y “La belleza” de Luis Alberto Aute.

En el caso de José José y Juan Gabriel, Rivera se decantó por sus canciones favoritas, aunque no son las más populares. “Amor, amor”, fue la escogida del Príncipe de la canción. En el caso del Divo de Juárez es todo un regalo oír cómo se entrelaza su voz con la de Carlos Rivera en “Yo no sé qué me pasó”.

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“Me dolió una vez más la muerte de Juan Gabriel. Solo tuve una oportunidad de cantar con él, de hecho solo estuve con él ese día y sé que hubiese disfrutado este disco”, afirmó al recordar la noche en la que El Divo de Juárez lo presentó como “el gran rey” de la música y le llenó el oído de todo el “orgullo que tenía como mexicano de que hubiese triunfado con la obra de teatro del ´Rey León´en España”.

El dueto de “Algo de mí”, lo grabó en 2018 con Camilo Sesto en vida. Iba a ser incluído en el último disco del artista español “Camilo Sinfónico”, pero por razones que desconoce quedó fuera. Ahora, lo tiene él en “Leyendas” y lo considera “un gran tesoro”.

Su contacto íntimo con La Dúrcal, quien falleció en 2006 a consecuencia de cáncer uterino, fue vía su hija Shaila Dúrcal, quien lo recibió con uno de los vestidos más icónicos de su madre y el piano donde ensayaba y componía. “Fue muy generosa y el momento fue más que especial. Inolvidable de verdad. Sentí que había una magia ahí presente”.

Después de la dulzura del momento en Madrid vino la parte más amarga de la conversación: La muerte de Armando Manzanero y es que la colaboración con Rivera probablemente es la última grabación profesional del icónico cantautor mexicano.

“Cuando le dije que quería grabar ´'Todavía’ quedó encantado, pero se sorprendió, porque imagínate la gran cantidad de canciones legendarias que hizo el maestro, pero esa se ha quedado conmigo y es una de las menos conocidas. La escogí por eso, porque parte de mi agradecimiento consiste en darle luz a temas que en su momento no despertaron mucho entusiasmo”, señaló.

La grabó poco antes de morir en su estudio y para Rivera ha sido dura la experiencia. “Este disco me ha hecho llorar de alegría, pero también de mucha tristeza. Cuando pensamos en grabar los videos y me acuerdo que ya no podré hacer uno con él me hace mal”, indicó el artista. Manzanero no llegó a oir el dueto terminado, pero varias veces expresó su admiración por él.

“En este negocio del arte, en este negocio de la cantada, de la composición todo el mundo tiene su tiempo, todo mundo tiene una gran época y yo creo que la gran época de Carlos Rivera está en este tiempo.”, dijo el cantautor en 2019, un año antes de morir a consecuencia del covid-19.

El cantante colombiano se quita ‘la camisa negra’ para vestirse con trajes ajenos que le quedan a la medida, mientras los dueños lo aplauden y lo admiran por el semejante atrevimiento de su nueva producción de covers

Desde el corazón
“Nunca me plantee el concepto de grabar grandes éxitos. Esto fue un trabajo del corazón. Todas las canciones significan algo para mí”, manifestó trasladándose a los recuerdos de su infancia y las primeras notas que entonó en el asiento trasero del auto de su madre. En sus descubrimientos de adolescencia, en la fascinación que llegó un poco más tarde por la trova y la música cubana.

Así llegó a “Lágrimas negras” con Portuondo y a “Himno de mi corazón “ con Mercedes Sosa, además de Aute. Antes se había conectado con la obra de Franco de Vita, a quien describe como “mi segundo papá y mi padrino profesional”. Rivera no se imagina su carrera sin el apoyo del cantautor italo-venezolano. “Él me llevaba a todas partes al inicio de mi carrera para que abriera sus conciertos. Hicimos una amistad muy especial. Creo que se conmovió con mis dudas, con mi inseguridad. Fue una fuerza muy importante y lo sigue siendo”, subrayó.

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Se vio con De Vita en Madrid cuando grabaron “Tú de qué vas”. En la capital española también grabó con Raphael “Estar enamorado” y con Perales “Un velero llamado libertad”.

“Estaban todos conectados porque se conocen y han trabajado juntos por mucho tiempo. Cuando grabé con Perales me preguntó que quién era el próximo y cuando le dije que Raphael, me dijo que él había compuesto tres de sus discos

Gloria Estefan le puso a su todas sus canciones. “No lo podía creer y ¡son tantas!, pero de inmediato supe la que teníamos que grabar”, recordó. Se trata de “Puedes llegar”, un tema le salvó de tomar una decisión que habríamos lamentado todos. “Yo estaba en un avión y me sentía derrotado. Estaba listo para rendirme con esto de la vida artística, que se me estaba haciendo muy difícil y de repente escuché esa canción en mis audífonos y me dio la fuerza que no tenía para seguir en la lucha. Espero, de verdad, que al menos una persona tenga un momento así, que nos escuche y reciba el aliento que sentí yo”, recordó.

El flow de Rivera
A sus 35 años, Carlos Rivera cree en dejar fluir las cosas, pero eso no quiere decir que no sea uno de los grandes estrategas del mundo de la música. En pocas palabras su vida y su carrera van con el “flow”, pero siempre con una dirección. “Lo que pasa es que a mí nunca me ha dado miedo intentar las cosas. Yo no creo en pararme ante un, eso nunca se ha hecho antes”, explicó.

Así, se convirtió en el primer mexicano en cantar en los estudios Abbey Road en Londres, donde grabó su disco “Guerra”. También en ser el primer Simba en la puesta en escena del musical “El rey león” en México, o en ponerle su voz a “Recuérdame”, la versión en español del tema principal de “Coco”, la primera película totalmente latina de Disney.

Aunque no lo confirmó totalmente, hoy en día está cocinando el volúmen dos de “Leyendas” y quién sabe cuántas cosas más, pues admitió que le cuesta mucho quedarse tranquilo, a pesar de que el confinamiento obligado por la pandemia le enseñó “lo rico que es bajar la velocidad. Se me había olvidado la delicia de que tu mamá te sirva el desayuno, pasar horas viendo una película en familia sin tener que ir a ningún lado”.

Días después de esta entrevista que se realizó en Miami presentó “Leyendas” ante más de 200 periodistas que lo vieron en una videollamada desde ese Auditorio Nacional de México. Ya nos había adelantado estos planes pues estaba “emocionado” de que el escenario más importante de su país le abriera sus puertas. “Lo escogí porque todos estos artistas que generosamente participaron en persona, a distancia o en espíritu en este disco, cantaron allí”, indicó. “Qué lugar mejor para sentirme acompañado de todos ellos al lanzar al mundo esta ofrenda de amor y agradecimiento a nuestra música”.

Con ojos de pícaro, reveló además que quiere hacernos llorar: “Ese es el tipo de música que escucho y que he escuchado toda mi vida. He llorado mucho haciéndolo y todavía me emociono cuando escucho algunas voces, cuando pienso en estos grandes personajes. Espero que le pase igual al público. Para mí, es una especie de kriptonita para el alma. Te deja sin defensas para la nostalgia y los recuerdos y salen las lágrimas”.