La heroica resistencia del metal cubano es capturada en primer plano por ‘Los Últimos Frikis’

Uno de los conciertos de la banda cubana Zeus.
(Vice Media)
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Este es el documental sobre metal cubano que te hará sacudir la cabeza

Para muchos, la simple idea de que existan en la Cuba actual bandas que interpretan metal y que pertenecen además a una entidad gubernamental llamada Agencia del Rock puede parecer imposible.

Pero el nuevo documental “Los Últimos Frikis” -que se encuentra ya disponible en Topic y On Demand, y que fue filmado a lo largo de casi una década dentro de la misma isla- tiene al frente a Zeus, un grupo de La Habana que se identifica no solo plenamente con el género, sino que acaba de cumplir 34 años de carrera.

Dirigido por el cineasta estadounidense de ascendencia irlandesa Nicholas Brennan (sin una gota de sangre latina en sus venas) y hablado completamente en español, el trabajo muestra los incontables retos a los que se ha tenido que enfrentar un conjunto musical que no ha logrado nunca presentarse más allá de sus fronteras.

El largometraje documental tiene como antecedente a “Hard Rock Havana” (2009), un corto del mismo Brennan que se estrenó en el Festival de Tribeca y que retrataba ya la historia de Zeus, pero que llevó al director a pensar en una entrega mucho más extensa.

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“Mi primer viaje a Cuba fue en 2009, como estudiante, y quedé muy sorprendido al encontrar allí la misma música con la que crecí y que yo amaba”, nos dijo el realizador, que nació en Maine y vivió durante 15 años en Nueva York, aunque radica en Londres desde el inicio de la pandemia.

“Esa fue la conexión y lo que hizo no solo que iniciara este proyecto, sino que decidiera seguir trabajando en él por casi una década”, agregó Brennan, que creció tocando la batería, pero decidió finalmente poner su creatividad en el arte del cine. “Claro que el proceso no fue continuo, porque yo iba y venía. Pasaron muchas cosas interesantes en todo ese tiempo, relacionadas a los cambios en las administraciones de Estados Unidos que afectaban a la isla y, por supuesto, a la banda”.

Gracias a la radio

Pese a que el documental muestra muchos momentos de desilusión y de frustración, incluso cuando el gobierno cubano pretende apoyar a Zeus pero se ve enfrentado a serios problemas de organización y de infraestructura, Brennan cree que el filme termina dejando un sabor de esperanza que tiene mucho que ver con la personalidad del vocalista de Zeus, Dionisio ‘Diony’ Arce.

“‘Diony’ es una persona sumamente positiva, y es imposible mantener a una banda activa bajo estas circunstancias si no crees que el futuro va a ser mejor que el presente”, dijo. “Terminamos el rodaje durante el aniversario número 30 del grupo, y aunque la pandemia ha golpeado evidentemente a todos, sé que ya están ensayando y preparando un nuevo álbum”.

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Estas palabras nos conducen hasta el mismo cantante, que atendió nuestro llamado telefónico desde su casa en La Habana para hablarnos en primer lugar de su rol histórico como representante de un estilo musical que no parece ser precisamente favorecido por el entorno en el que se encuentra.

El vocalista 'Diony' en una escena del documental.
(Topic)

“Esto es algo en lo que he creído toda la vida y que debe existir en el mundo entero, porque cada país debe tener una banda que tenga el lenguaje del metal”, nos dijo con firmeza el vocalista, que empezó a escuchar rock a mediados de los ’70 (cita a Johnny Winters, Fleetwood Mac, King Crimson y Led Zeppelin) a través de las señales de las radioemisoras de Miami que llegaban hasta La Habana.

“Exponerte a esta música era prácticamente imposible si no tenías una buena antena o no conocías a algunas de las pocas personas que tenían la posibilidad de viajar al extranjero y que regresaban con los discos o cassettes que compraban por allá”, agregó.

Tiempos duros

En los ’80, ‘Diony’ accedió a Iron Maiden, W.A.S.P., Bon Jovi y Poison; más adelante, le tomó gusto a Manowar, Overkill, Metal Church y Helloween; y ya en los 90, se inclinó por el metal más extremo de Sepultura, Pantera, Megadeth y Metallica. “Había que escucharlo bajito o con audífonos, porque molestabas a los vecinos; y no se veía bien a las personas que escuchaban música en inglés, porque esta era vista como la música del enemigo”, recordó. “Quienes la escuchaban eran acusados de ‘diversionismo ideológico’.

Pese a los riesgos, ‘Diony’ se mantuvo en los terrenos musicales más duros. “Era algo diferente. Yo era joven y quería consumir siempre lo prohibido, o lo que me dijeran que no escuchara”, manifestó el cantante, quien sufrió una condena penitenciaria de seis años debido a razones que prefiere no detallar. “Todos los problemas que tuve en esa época me los busqué por escuchar música en inglés”.

Pero ‘Diony’ no era un simple oyente. En 1981, se integró como vocalista a Venus, que él mismo considera la banda pionera del heavy metal en Cuba. Ese grupo solo logró grabar tres o cuatro temas, de manera sumamente precaria; pese a ello, estos se difundieron a través de un espacio de radio llamado “El Programa de Ramón”, que se encargó de dar a conocer a varias agrupaciones cubanas de rock. “Antes de que las pasaran, había que entregar las letras de cada canción para que un ‘asesor literario’ determinara si iban o no”, retomó el vocalista.

Su nuevo álbum se llama “Genesis XIX”, en alusión a un libro de la Biblia que incluye el contundente relato de la destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra, lo que tiene sentido en vista de que su propia banda (una innegable institución del metal extremo) se llama Sodom.

Venus tuvo también la oportunidad de presentarse en vivo en las llamadas ‘casas de cultura’, en fiestas privadas y en un auditorio de La Habana, donde se les cedía el último domingo de cada mes; pero todo eso se vio súbitamente interrumpido cuando las autoridades decidieron que el grupo no podía existir más.

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En 1988, ‘Diony’ se integró brevemente a Zeus, que estaba todavía comenzando; pero su presencia real en la agrupación (que solo ha logrado grabar dos álbumes hasta el momento) se dio a partir de 1997. “En esa época había una apertura que le dejaba a las bandas ensayar, tocar y tratar de volverse profesionales, y hemos seguido en esto desde entonces, a pesar de que tuvimos y tenemos que enfrentarnos todavía a muchas trabas, sobre todo cuando queremos hacer eventos”, aseguró el cantante.

Riesgos y reggaetoneros

Según Brennan, el proceso entero de filmación no tuvo mayores contratiempos. “El cortometraje, que se había visto ya en La Habana, nos permitió obtener el permiso para filmar el largometraje”, comentó. “Las cosas fueron bastante tranquilas. El verdadero riesgo no fue para los cineastas, sino para los miembros de la banda y la ‘verdad prohibida’ de la que hablan”.

“En realidad, lo más complicado estuvo del lado de Estados Unidos”, prosiguió. “Antes de que Obama hiciera los cambios que hizo, en 2014, teníamos que conseguir una licencia especial. Después, Trump hizo las cosas difíciles para mucha gente, pero nosotros no nos vimos afectados”.

“Los Últimos Frikis” es oficialmente una producción estadounidense, pero en la práctica, contó con un impresionante número de trabajadores cubanos. “Colaboré de manera muy cercana con el director de fotografía Javier Labrador, quien hizo un trabajo hermoso y me ayudó a captar todo del mejor modo posible”, nos dijo Brennan. “Me parece que esto terminó siendo un trabajo mitad cubano, mitad estadounidense”.

Otro momento de ‘Los Últimos Frikis’.
(Topic)

Curiosamente, al ver la película, se descubre que las trabas gubernamentales no son el único obstáculo para Zeus, sino también el gusto cada vez más masivo de la juventud cubana por un nuevo adversario de los metaleros locales: el reggaetón.

“El metal siempre ha sido acerca de expresarte abiertamente y físicamente para rechazar lo que se quiere imponer sobre ti, mientras que el reggaetón es una celebración del pasarla bien”, enfatizó el director. “Son dos conceptos muy distintos de lo que puede ser la música, y la película muestra en cierto momento la época de alegría que se dio durante el periodo de Obama, que contrastaba mucho con la etapa de desarrollo de Zeus, cuando todo el mundo tenía hambre y lo que querían hacer era ir a un concierto para meterse en un ‘moshpit’”.

En la misma cinta, ‘Diony’ admite el disgusto que le produce esa vertiente musical, aunque durante la entrevista que nos ofreció, reconoció que le gusta bailar la timba de Los Van Van. “La compañía que monta las giras, y que lo hace a través de la Agencia Cubana del Rock, te ponía a veces en conciertos con artistas que no tenían nada que ver con lo que tú haces, lo que podía hacer que se dieran problemas entre los ‘heavies’ y los reggaetoneros que ya andaban con mucho ron adentro”, explicó. “Pero lo que hemos empezado a hacer ahora con la Agencia es armar carteles en los que haya solo representantes del mismo estilo de rock’n’roll”.

Cambio de formación

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Y es que, en 2019, por más extraño que parezca, el cantante fue nombrado Director de la Agencia de Rock fundada en 2007, colocándolo en una posición que empezó de manera particularmente prometedora (logró que la sala Maxim Rock, con capacidad para 1,000 personas, estuviera completamente llena a lo largo de muchos fines de semana), pero que se ha visto seriamente afectada por la llegada de la pandemia, debido sobre todo a la imposibilidad de hacer conciertos en vivo.

El Ministerio de Cultura de Cuba ha seguido pagándole un salario mensual estable (y muy decoroso, en palabras de ‘Diony’) a cada uno de los integrantes de las numerosas bandas que pertenecen a la Agencia, lo que les ha permitido sobrevivir sin hacer presentación alguna, más allá de los actos que se graban para su transmisión televisiva y que también son pagados. “Hay que reconocer que no nos han dejado desamparados y que nos han apoyado incluso en proyectos que hemos presentado”, reconoció el vocalista.

‘Diony’ considera que haber sido nombrado en este cargo directivo tras haber sido prácticamente una ‘persona non grata’ se debe principalmente a su perseverancia y a su transparencia. “Siempre he hablado con las autoridades de frente, diciéndoles lo que pienso”, aseveró. “Creo que se han dado cuenta también de que la música cubana tiene que incluir en su representación al rock, porque eso es algo que sucede en el mundo entero”.

Por su lado, Brennan cree que la elección de ‘Diony’ para el puesto tiene que ver con un cambio de mentalidad en el gobierno cubano, pero también con la labor incansable del cantante a lo largo de los años. “De todos modos, se trata de una gran responsabilidad para él, porque se ha pasado la vida luchando para que las cosas cambien y ahora se encuentra en la posición necesaria para hacer esos cambios”, afirmó.

La mano divina

El lazo más evidente entre “Los últimos Frikis” y la comunidad cubano-estadounidense es el que existe con Dave Lombardo, el legendario baterista de Slayer (y actual integrante de Suicidal Tendencies). El reconocido músico, que nació en La Habana, visitó no solo Cuba por primera vez en medio siglo debido a una invitación de Brennan -y llevó a ST hasta la capital cubana para ofrecer allí un concierto al lado de Zeus-, sino que compuso la poderosa banda sonora del documental.

“Dave y yo nos conectamos poco después de la salida del cortometraje, y nuestra amistad se fue desarrollando con el paso del tiempo”, nos dijo el director. “Él considera que haber crecido escuchando ritmos cubanos fue lo que le permitió crear el estilo revolucionario que lo distinguió en Slayer. Cuando vio un corte de la película que le mostré en 2017, me dijo, ‘¿qué puedo hacer?’, y yo le respondí, ‘necesitamos un compositor’. Esta es la primera banda sonora que crea”.

“Después hizo su primer viaje a Cuba desde que tuvo que salir de allá en los ’60, cuando tenía menos de 2 años, y llevó también a su mamá, a la que le había pasado lo mismo”, agregó. “Creo que vio en Zeus la versión alternativa de lo que le hubiera sucedido si las cosas en su vida hubieran sido distintas”.

Para ‘Diony’, conocer a Lombardo “fue algo divino”, en el más puro sentido espiritual. “Es uno de los músicos más sinceros y humildes que he conocido”, afirmó. “Los integrantes de Zeus le estaremos eternamente agradecidos por haber depositado esta confianza en nosotros. Lo consideramos un ejemplo a seguir para todos los músicos cubanos que se encuentran alrededor del mundo”.