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Tres de los hombres más poderosos de México, con COVID-19

A man reads the front pages of newspapers
Un hombre lee un periódico con la noticia de que el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, tiene COVID-19.
(Marco Ugarte / Associated Press)

Había pocas dudas de que México estaba atravesando una crisis. Se hacía evidente en las filas de personas que se extendían por cuadras para rellenar tanques de oxígeno, en el gemido de las sirenas de las ambulancias, en las columnas de humo que salen de los crematorios hasta altas horas de la noche.

Pero en los últimos días, la creciente sensación de que el coronavirus está en todas partes se vio magnificada por la noticia de que tres de los hombres más poderosos del país están ahora enfermos de COVID-19.

El presidente, Andrés Manuel López Obrador, de 67 años, un populista de centro izquierda conocido por sus legiones de seguidores como AMLO, informó el domingo que había dado positivo por el virus y se había aislado en su apartamento del Palacio Nacional de México, con “síntomas leves”.

Carlos Slim, un magnate de las telecomunicaciones de 80 años y el hombre más rico de México, sufre de COVID-19 desde hace una semana, según informó su hijo ese lunes, y permanece en un hospital.

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Fue un aluvión de noticias impactantes para un país que ya seguía de cerca la condición del cardenal Norberto Rivera Carrera, un arzobispo retirado de 78 años, que está en cuidados intensivos desde el 12 de enero.

La enfermedad de tres hombres que representan el eje tradicional de poder del país -iglesia, estado y comercio- es un poderoso recordatorio de la difícil situación que se vive en México.

El país ha registrado casi 150.000 muertes oficiales por COVID-19, la cuarta cifra más alta de decesos en el mundo. Sin embargo, los funcionarios reconocen que el recuento real es mucho mayor. México marcó 274.486 defunciones más de todo tipo en 2020 que en un año normal, y los expertos en salud coinciden en que la gran mayoría probablemente sea atribuible a la pandemia.

El aumento actual de casos parece estar vinculado a las vacaciones de Navidad, cuando las familias se reunieron en grandes grupos a pesar de los ruegos de las autoridades sanitarias. Durante días, los hospitales de varias de las principales ciudades del país han estado al borde de su capacidad, y muchos se vieron obligados a rechazar a pacientes desesperados.

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Algunos analistas habían anticipado el contagio de mexicanos de alto perfil como una necesaria llamada de atención. “Ayer el presidente, hoy el empresario más rico y exitoso de México”, comentó Gabriel Guerra Castellanos, ex diplomático y analista político, en Twitter. “Se suman a los cerca de 1.800,000 casos confirmados oficialmente hasta ahora en nuestro país. Obviamente, se necesita una autocrítica seria y un replanteamiento urgente de la estrategia”.

El gobierno de López Obrador fue criticado en todo el mundo por su indiferente respuesta a la pandemia. México se negó a invertir en pruebas generalizadas, permitiendo que el contagio se siguiera propagando sin ser detectado, y el mandatario optó por no usar mascarilla ni siquiera en entornos públicos. Finalmente, anunció que había dado positivo por COVID-19 el domingo por la noche, poco después de regresar a la Ciudad de México tras una gira multiestatal, donde durante tres días sostuvo varias reuniones y asistió a dos eventos.

Los medios locales citan fuentes no identificadas dentro de la administración para afirmar que López Obrador presentó síntomas similares a los de la gripe, el sábado, y se le administró una prueba de COVID-19 ese mismo día. Muchos criticaron su decisión de tomar un vuelo comercial de Aeroméxico para volar a la capital al día siguiente, a pesar de sentirse enfermo.

El presidente minimizó repetidamente los riesgos del virus. En junio, le dijo a los periodistas que uno de los trucos para no enfermarse era la buena conducta moral. “No mentir, no robar, no traicionar, eso ayuda mucho a no contraer coronavirus”, expresó.

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Slim, por otro lado, fue uno de los principales activistas contra el virus. Presionó para que se llegara a un acuerdo para vacunar en masa en América Latina, y AstraZeneca autorizó a su fundación benéfica a suministrar 150 millones de dosis en la región.

Slim fue alguna vez considerado el hombre más rico del mundo, aunque ahora ocupa el puesto 21 en la lista de multimillonarios de Forbes, con una fortuna estimada en unos 60.000 millones de dólares.

Por su parte, Rivera fue el principal líder católico de México antes de retirarse, en 2017. Según un portavoz de la iglesia, el exarzobispo se encuentra en condición estable y asistido por un respirador, en un hospital de la Ciudad de México. No obstante, agregó que Rivera había recibido la extremaunción.

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