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México

Detrás de la historia: La fama de ‘Roma’ se siente a un mundo de distancia del humilde pueblo de Tlaxiaco

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Los estudiantes participan en una clase de baile en un centro preescolar en Tlaxiaco, México. Yalitza Aparicio, protagonista de la película “Roma”, enseñó en esta escuela durante tres meses en el curso 2017-18. (Gary Coronado / Los Angeles Times)

(Los Angeles Times)

El camino a Tlaxiaco es largo y serpenteante, sobre una montaña cubierta de pinos.

Los lugareños sintieron curiosidad por nosotros desde el momento en que pusimos un pie en el tianguis, el bullicioso mercado que se celebra todos los sábados en la plaza central.

“Estamos aquí por Yalitza Aparicio”, le dije a Rosa María Hernández, de 60 años, que estaba ocupada vendiendo mole negro con pollo.

Ella y las otras mujeres que trabajaban cerca sonrieron instantáneamente y bajaron la guardia.

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“Ah, claro”, dijo Hernández con cariño. “La Yalitza”.

En la ciudad mexicana de origen de la estrella ‘Roma’, la intriga y la incertidumbre amenazan ahora a la banda de la ciudad. »

A dos mil millas de distancia, en Los Ángeles, Yalitza Aparicio es una celebridad, la estrella de “Roma” nominada al Oscar donde se ha codeado en la alfombra roja con personajes como Lady Gaga y Tom Hanks.

Antes de dejar su ciudad natal, era sólo una niña como tantas otras aquí con piel de color canela, raíces mixtecas y triquis, que soñaba con ser maestra de preescolar.

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Nadie se imaginaba que un día un gran director de cine la escogería de entre la multitud.

El fotógrafo del Times Gary Coronado y yo llegamos a Tlaxiaco sin previo aviso y con una premisa simple: explorar cómo la fama de Yalitza ha afectado a su humilde ciudad natal.

Comencé a llenar mi cuaderno en el momento en que abordé el avión de Los Ángeles a la Ciudad de México.

Mi compañera de asiento, una elegante mujer mexicana con rayitos rubios, me dijo: "¿Por qué todo el mundo está haciendo un gran escándalo por esta chica? Sólo era una criada en una película. Ella no hizo nada especial”.

Mi siguiente vuelo a Oaxaca me puso al lado de un miembro del consejo de la capital del estado. Me habló durante casi una hora sobre lo mucho que las raíces indígenas de Yalitza habían sacudido el núcleo racial, de clase y socioeconómico de México.

“Ella abrió la puerta a muchos de los prejuicios que los mexicanos llevamos bajo la superficie”, dijo Luis Silva Romo. “Podrías llenar fácilmente un libro.”

Para algunos, dijo, lo que más importaba era: ¿Qué va a hacer con su fama? ¿Se perderá en el brillo y el dinero? ¿Ayudará a su gente?

En Tlaxiaco, se habla poco de esto.

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La mayoría de la gente no había visto la película. No hay teatros aquí y el acceso a Netflix es limitado.

Sin embargo, en la víspera de los Oscar, los Tlaxiaqueños envian los mejores ánimos a la chica de su pueblo natal.

Muchas mujeres jóvenes eran sus fans y la seguían en línea: Yalitza en Londres, Yalitza en la portada de Vogue México, Yalitza en el “Jimmy Kimmel Show”.

Estaban al tanto de las críticas - de los trolls de los medios sociales, de lo que decían otras celebridades mexicanas sobre ella. Han llamado a Yalitza “India”, su piel “quemada”, su nariz “enorme”.

“Duele”, dijo Nancy Cortez, de 25 años, una estudiante de arquitectura que vende tlayudas de carne en el mercado. “Duele porque se parece a mí".

En los últimos meses, los periodistas han ido hasta la montaña de Yucunino con la esperanza de descubrir cualquier dato personal sobre la vida de Yalitza.

Visitan su escuela primaria, secundaria y universidad. También, el Jardín de Niños México, de sólo tres salones, donde la joven de 25 años impartió clases por un breve período después de grabar la película “Roma”.

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Si te aventuras por el polvoriento camino que te lleva fuera de Tlaxiaco esperando encontrarte con la madre, hermana o hermanos de Yalitza - no tendrás mucha suerte.

La choza de metal corrugado donde vivió recientemente con su familia ha estado vacía durante casi dos semanas, dijo el vecino de al lado, Gerónimo Silva.

Afuera, los adornos navideños todavía cuelgan de un arbusto, el viento silba en las laderas de las colinas y los perros callejeros vagan por la zona. Las piñatas que la familia siempre ha hecho para conseguir un poco de dinero se encuentran sin terminar en el patio trasero.

Children work on their writing inside Jardin de Niños Mexico, the three-room preschool where Yalitza Aparicio briefly taught after she filmed the movie “Roma.”

La hermana de Yalitza, Edith Martínez Aparicio, me dijo más tarde que su familia no quiere más atención de los medios de comunicación. También ha firmado un contrato para un proyecto que no estaba en libertad de discutir.

En este punto, pocos en la ciudad creen que la chica del norte “que está haciendo películas con los gringos” volverá a casa.

Muchos se han centrado en el análisis de #Roma o en la fascinación por el improbable ascenso de Yalitza Aparicio. Es una humilde profesora de preescolar que se convirtió en la primera mexicana indígena en competir por un Oscar. Yo quería que por Tlaxiaco, contara la historia de su pueblo. Es un mundo vibrante y complejo que dejó atrás.

Uno de los grandes orgullos de Tlaxiaco es la Casa de Cultura. Han pasado cuatro décadas. Aquí es donde Yalitza Aparicio audicionó para ROMA. Yalitza vino paras hacer compañía a su hermana. Fue persuadida a participar en el último minuto. El director de la Casa es un buen amigo de su familia.

Desde que Yalitza se fue, sólo ha regresado un par de veces, dijo Miguel Martínez Oseguera, director de la Casa de la Cultura de Tlaxiaco.

Martínez Oseguera es un viejo amigo de la familia. Ayudó al equipo de “Roma” a preparar el casting en el que Yalitza era una candidata de última hora.

“Es una chica muy sencilla”, dijo. “Cuando vuelve a la ciudad, la veo en la plaza comiendo chicharrones de su puesto favorito”.

No muy lejos, dijo, su chofer y su guardaespaldas están a la espera.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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