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México, sumido en la campaña electoral presidencial más larga de su historia

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Oficialmente, México se encuentra sumido en un período de precampaña, durante el cual los partidos deberían elegir a sus candidatos, pero las tres grandes coaliciones ya tienen decididos sus aspirantes, por lo que el país está sumido de facto en la campaña presidencial más larga de su historia.

Hasta las elecciones del 1 de julio habrán pasado 59 días de precampaña (del 14 de diciembre al 11 de febrero) y otros 89 de campaña oficial (del 30 de marzo al 27 de junio) con toda la atención mediática puesta en los tres únicos aspirantes a la Presidencia de los grandes partidos mexicanos.

Al no tener oposición interna a su liderazgo, se han convertido en los candidatos definitivos, lo que ha generado polémica puesto que aprovechan toda la atención mediática para hacer ya campaña en su carrera a Los Pinos.

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De esta manera, no hay día que los mexicanos no vean en prensa y televisión forzadas escenas de promoción de los aspirantes como el oficialista José Antonio Meade paseando con su mujer, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador en la peluquería o el conservador Ricardo Anaya llevando a sus hijos al colegio.

“Esta precampaña es una verdadera falsedad. Nadie tiene la oportunidad de concurrir contra los precandidatos porque hay un bloqueo por parte de los partidos”, denunció a Efe el experto en procesos electorales de la Universidad Panamericana Ramón Morales, quien definió este proceso como “antidemocrático”.

“Con esto queda claro el divorcio entre los partidos y la ciudadanía”, sostuvo el académico.

Según el Instituto Nacional Electoral (INE), durante esta anómala precampaña se difundirán 18 millones de anuncios en televisión y radio, que deben ir dirigidos a la militancia de los partidos para informar de los procesos internos de selección de candidatos.

“Tiene que ser una propaganda suave e insinuada. No pueden posicionar el nombre de un candidato, ni pedir el voto ni dirigirse a la nación”, precisó Morales.

El izquierdista Movimiento Regeneración Nacional (Morena) evita mostrar a López Obrador, su candidato, en sus anuncios, aunque usa el lema “Estaríamos mejor con ya sabes quién”, en referencia al veterano político, quien ya ha competido por la Presidencia en los dos procesos anteriores.

En cambio, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN) sí muestran en sus anuncios a sus aspirantes, Meade y Anaya, respectivamente, aunque en ningún momento los definen como sus candidatos.

“Es legal que los precandidatos únicos puedan aparecer en los promocionales de radio y televisión”, dijo a Efe una fuente de la autoridad electoral, que ha recibido críticas por permitir que los grandes partidos lleven a cabo una campaña encubierta de sus únicos aspirantes.

El INE sostiene que estos anuncios son “procedentes” siempre que definan a los aspirantes como “precandidato” y especifiquen que la propaganda va dirigida a los militantes y simpatizantes del partido en cuestión.

Por contra, el INE sí ordenó cambiar el nombre a la coalición electoral liderada por el PRI y bautizada como “Meade Ciudadano por México”, al considerar que esta denominación “sobreexpone” el apellido del aspirante presidencial en los medios de comunicación.

Otro asunto que genera polémica durante las contiendas electorales en México es el dinero que los partidos destinan e ingresan en sus precampañas, que está limitado por ley y fiscalizado por la autoridad electoral.

Hasta el 15 de enero, Anaya había reportado un gasto de 6,2 millones de pesos (325.000 dólares) y 6.900 pesos (366 dólares) ingresados; Meade, 5 millones de pesos (265.000 dólares) gastados y 4,8 millones (252.000 dólares) ingresados, mientras López Obrador reportó los mismos ingresos que gastos: 656.000 pesos (34.700 dólares).

“Lo notable es que el INE ya ha llamado la atención a los partidos, algo que no había ocurrido antes”, dijo Morales en relación a la alerta de la autoridad electoral que denunció la tardanza de las fuerzas políticas en emitir sus reportes de gasto, algo que podría conllevar sanciones.

Pese a todo el dinero que ya están destinando las formaciones políticas para promocionar a sus futuros candidatos a la Presidencia, Morales explicó que las campañas son poco efectivas a la hora de decidir el voto.

“Está demostrado que la gran mayoría de personas no reacciona ante las campañas electorales, sino que decide su voto en función de otros factores como el estado de la economía o la popularidad del presidente”, concluyó.

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