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Política

Diplomáticos describen el esfuerzo de Trump por usar la política hacia Ucrania para su beneficio político

William B. Taylor Jr., the top U.S. diplomat in Ukraine, testified in the impeachment inquiry hearing that one of his staff members overheard President Trump speaking on the phone to Gordon Sondland, the U.S. ambassador to the European Union. Sondland told the staffer afterward that Trump cared more about “investigations of Biden” than Ukraine, Taylor said.

Los históricos procedimientos de destitución pública se iniciaron el miércoles, cuando los diplomáticos de carrera dieron testimonio sobre la supuesta mala conducta de la administración Trump en Ucrania, que consideraron desconcertante y contraria a los intereses de Estados Unidos.

Mientras describían un plan de los funcionarios de la administración y del abogado personal de Trump, Rudolph W. Giuliani, para presionar al presidente de esa nación de Europa oriental a que iniciara investigaciones contra los demócratas que ayudarían a Trump en 2020, los legisladores republicanos trabajaron para socavar la legitimidad de las audiencias.

La cruda división -en el Congreso y entre el electorado en general- sobre la supuesta mala conducta de Trump, se puso de manifiesto en la sala de audiencias de la Cámara de Representantes. Los miembros de la comisión se enfrentaron entre sí sobre la forma en que los demócratas están manejando los procedimientos y su decisión de proteger a un denunciante anónimo de las audiencias públicas.

Mientras lo hacían, los testigos invitados se prepararon para un día difícil.

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El presidente del Comité de Inteligencia Adam B. Schiff (demócrata de Burbank) comenzó la audiencia expresando su preocupación por la advertencia de Trump de que los demócratas deberían abandonar las audiencias.

Si encontramos que el presidente de Estados Unidos abusó de su poder e invitó a la interferencia extranjera en nuestras elecciones, o si buscó condicionar, coaccionar, extorsionar o sobornar a un aliado para que llevara a cabo investigaciones que ayudaran a su campaña de reelección y lo hizo reteniendo presupuestos ya destinados a un fin... “debemos simplemente superarlo”, manifestó Schiff, refiriéndose a un comentario del mes pasado hecho por el jefe de gabinete en funciones de Trump, Mick Mulvaney.

"¿Es eso lo que los americanos deberían esperar de su presidente?” dijo Schiff.

El representante Devin Nunes (R-Tulare), miembro de alto rango del Comité de Inteligencia, se opuso a la forma en que los demócratas estaban llevando a cabo la investigación del juicio político.

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“Esta es una campaña de difamación mediática cuidadosamente orquestada”, dijo.

La postura despectiva del Partido Republicano -hacia los demócratas y los testigos- contrastaba con el testimonio de peso presentado en las declaraciones de apertura de los diplomáticos, que describieron cómo la Casa Blanca aprovechó su poder sobre ese país para ganar puntos políticos en casa.

“A mediados de agosto, me di cuenta de que los esfuerzos de Giuliani por desmantelar las investigaciones por motivos políticos estaban interfiriendo con el compromiso de Estados Unidos hacia Ucrania”, dijo George Kent, subsecretario adjunto del Departamento de Estado. “No creo que Estados Unidos deba pedir a otros países que lleven a cabo investigaciones o procesos selectivos políticamente asociados contra los opositores de los que están en el poder porque tales acciones selectivas socavan el estado de derecho, independientemente del país”.

Sus comentarios iniciales fueron seguidos por los de William B. Taylor, el principal funcionario de Estados Unidos en Ucrania, quien previamente había esbozado para los investigadores un esfuerzo de diplomacia en la sombra en Ucrania dirigido por los simpatizantes de Trump en busca de ‘suciedad’ política. Recordó el mensaje de texto que envió después de enterarse de que se estaban reteniendo 400 millones de dólares en ayuda estadounidense a Ucrania hasta que los funcionarios de esa nación accedieran a anunciar las investigaciones por motivos políticos que Trump quería.

“Escribí que retener la asistencia de seguridad a cambio de ayuda para una campaña política interna en Estados Unidos sería una ‘locura’”, dijo Taylor. “Lo creí entonces y lo creo ahora”. Y Taylor también recordó estar “asombrado” cuando se enteró por primera vez en una reunión informativa de seguridad de que la asistencia había sido suspendida.

Taylor también reveló parte de la única información nueva que surgió el miércoles, relacionada con el continuo deseo de Trump de que Ucrania abriera las investigaciones.

Taylor contó que un miembro de su personal escuchó a Trump preguntarle a Gordon Sondland, el embajador de Estados Unidos en la Unión Europea, sobre “las investigaciones” durante una conversación telefónica del 26 de julio. Fue el día después de que Trump presionara personalmente al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky para que abriera indagaciones sobre el hijo del ex vicepresidente Joe Biden y sobre las falsas acusaciones de que Ucrania había interferido en las elecciones de 2016 en Estados Unidos.

El miembro del personal, que no fue identificado por Taylor, le preguntó a Sondland sobre la llamada.

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“El embajador Sondland respondió que el presidente Trump se preocupa más por las investigaciones de Biden, mismas por las que Giuliani estaba presionando”, dijo Taylor.

Taylor aseguró a los legisladores que no sabía del incidente cuando hizo una declaración jurada el 22 de octubre.

El comentario transmitido por Taylor es de segunda mano - un punto que los republicanos probablemente harán lo posible por socavar. Pero quizá también pondría aún más presión sobre Sondland, quien ha cambiado su testimonio durante el curso de la investigación y que debe testificar públicamente el 20 de noviembre.

Incluso en esta época de caos político y teatral en Washington, el miércoles se destacó por la intensidad del drama y lo que estaba en juego. Los demócratas televisaban por primera vez el caso ante una nación que no estaba muy familiarizada con las pruebas.

Fue sólo la cuarta vez en la historia de Estados Unidos que se han iniciado procedimientos de destitución contra un presidente. Trump comenzó el día con una serie de tweets furiosos, acusando a los demócratas de una “cacería de brujas” y a los testigos del día -que habían estado durante años al servicio de las administraciones republicanas- de estar alineados con aquellos que quieren destituirlo. Ambos testigos son diplomáticos de carrera que han trabajado en administraciones tanto republicanas como demócratas.

En el centro de la investigación está la presión que Trump ejerció sobre Zelensky para que iniciara públicamente una indagación sobre las transacciones comerciales ucranianas del hijo de Biden, Hunter, durante la administración Obama. Mientras Trump y sus sustitutos exigían la investigación, la administración Trump retuvo casi 400 millones de dólares en ayuda y retrasó la programación de una reunión de la Oficina Oval que Zelensky buscaba desesperadamente.

Lo que estaba en juego hoy era lograr una actuación persuasiva de los demócratas en la televisión en vivo para tratar de empujar a la gran franja de votantes que actualmente están indecisos sobre el juicio político contra Trump. Tal cambio de opinión pública intensificaría la presión sobre los legisladores republicanos para que rompan con la Casa Blanca.

La difusión pública de las pruebas era muy importante para cambiar las opiniones de los votantes en los procedimientos de impugnación de Richard Nixon y Bill Clinton.

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Entre los testigos más fuertes que los demócratas tienen en su arsenal se encuentra Taylor, un veterano de Vietnam que fue nombrado embajador en Ucrania por George W. Bush. Amenazó con dimitir por la petición de búsqueda de “suciedad política” por parte de la Casa Blanca, advirtiendo que esto envalentonaría a Rusia. El graduado de West Point tomó abundantes notas de todo lo que observó en Ucrania en un pequeño cuaderno verde.

Los antecedentes de Taylor con el Partido Republicano dificultan que los republicanos lo cataloguen como una herramienta de los demócratas.

“No estoy aquí para tomar un bando u otro”, dijo Taylor el miércoles. “O para abogar por un resultado en particular... no soy partidario y he sido nombrado para mi puesto por todos los presidentes, desde el presidente Reagan hasta el presidente Trump”.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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