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Cuatro cosas que no sabía acerca de Colin Powell

Gen. Colin Powell, chairman of the Joint Chiefs of Staff, speaks to reporters in 1990
El general Colin Powell, presidente del Estado Mayor Conjunto, habla con periodistas en Dhahran, Arabia Saudita, después de visitar a las tropas estadounidenses desplegadas en el país, en 1990. Powell falleció este lunes.
(J. Scott Applewhite / Associated Press)

La Casa Blanca dijo el lunes que la bandera del país ondearía a media asta en honor a Powell en las embajadas estadounidenses en el extranjero y en terrenos públicos y militares hasta la puesta de sol del viernes.

Cuando Colin L. Powell murió, el lunes, debido a complicaciones por COVID-19, los líderes de ambos partidos elogiaron su larga carrera de servicio público. Entre sus logros, Powell se desempeñó como asesor de seguridad nacional de Ronald Reagan, fue el primer presidente negro del Estado Mayor Conjunto y sirvió durante la primera Guerra del Golfo Pérsico. En 2001, se convirtió en el primer Secretario de Estado afroamericano de la nación.

La vicepresidenta Kamala Harris dijo que cuando vio a Powell por última vez en julio, “recordó entonces cómo él siempre mostraba al mundo lo mejor de lo que somos”. Powell “mantuvo los más altos estándares, representando a nuestra nación con dignidad, gracia y fuerza”, expresó Harris en un comunicado.

Elogiado por el líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell (R-Kentucky) como un “líder pionero”, Powell vivió una rica vida de 84 años.

Aquí hay algunos aspectos destacados que quizás no aparecen en la mayoría de los obituarios:

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Powell hablaba algo de yiddish

Mientras trabajaba, de adolescente, para Sickser’s, una tienda de propiedad judía en el Bronx, Powell aprendió un poco de yiddish. En 2013, habló sobre cómo el dueño de la tienda, un inmigrante judío ruso, ayudó a cambiar su vida al insistir en que tenía más potencial y debía educarse.

“Me conmovió que pensara lo suficiente en mí como para decirme que tenía potencial para hacer otras cosas en la vida”, remarcó Powell, hijo de inmigrantes jamaicanos, nacido en Harlem y criado en el sur del Bronx.

“Nunca olvidaré que ese hombre se preocupó lo suficiente por mí como para decirme ‘Vamos; sigue adelante’”, afirmó.

Powell se unió al Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de Reserva en el City College de Nueva York. Esa experiencia lo inspiró a unirse al ejército de Estados Unidos.

Powell era veterano de Vietnam

Después de graduarse de la universidad, Powell fue a Vietnam del Sur como segundo teniente en el ejército de EE.UU. En 1963, resultó herido mientras patrullaba la frontera de Vietnam con Laos y luego en un accidente de helicóptero.

Powell recibió el Corazón Púrpura, la Medalla del Soldado y la Estrella de Bronce.

A pesar de haberse vacunado contra el COVID-19, Colin Powell seguía siendo vulnerable al virus debido a su avanzada edad y a sus antecedentes de cáncer

Semanas después de que las tropas estadounidenses mataran hasta 500 civiles survietnamitas desarmados en la aldea de My Lai, él fue llamado a investigar las acusaciones generales en la carta de un soldado que describía rumores de que compañeros soldados participaban regularmente en atrocidades. Powell investigó las acusaciones y concluyó que “aunque puede haber casos aislados de maltrato a civiles y prisioneros de guerra, esto de ninguna manera refleja la actitud general en toda la división”.

“En refutación directa de esta descripción está el hecho de que las relaciones entre los soldados estadounidenses y el pueblo vietnamita son excelentes”, escribió Powell.

Luego sería acusado de encubrir las atrocidades estadounidenses en Vietnam. En 2004, le dijo al recordado presentador de CNN Larry King que había estado “en una unidad responsable de My Lai. Llegué allí después de que sucediera [el hecho en] My Lai. En la guerra, este tipo de cosas horribles suceden de vez en cuando, pero aún así deben deplorarse”.

Powell amaba los automóviles

Powell tenía un romance con los autos, particularmente disfrutaba de arreglar viejos Volvo. “La pasión por las reparaciones de automóviles era un vestigio de su origen de clase trabajadora y una metáfora de ese hombre común que llegó a posiciones de poder”, escribió Gerald Seib en el Wall Street Journal. “En una entrevista de la década de 1990, dijo que había comprado, repintado, reparado y revendido unos 30 Volvos, una práctica que comenzó cuando revivió uno para que su hijo pudiera tener un vehículo en la universidad”.

En 1995, Powell explicó su pasión de esta manera al Chicago Tribune: “Los autos son artilugios mecánicos. Cualquier problema que tengan es diagnosticable. Puedes arreglarlo, ya sea colocando una pieza, ajustando algo o descartándolo”.

En 2016, Powell y el presidente Biden, otro aficionado a los autos, corrieron en broma con sus Chevrolet Stingrays en el reality show de CNBC “Jay Leno’s Garage”.

Powell “podría conducir su Corvette Stingray como nadie”, dijo Biden en un comunicado.

Powell luchaba contra el cáncer

Powell, de 84 años, tenía mieloma, un cáncer en los glóbulos blancos, y se consideraba inmunodeprimido. Estaba completamente vacunado contra el COVID-19, según su familia. Estos casos en personas inoculadas son extremadamente raros, aunque más comunes entre los inmunodeprimidos y los ancianos.

“Así ha sido, incluso antes de la muerte de Colin Powell”, dijo a los periodistas la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, el lunes. Pero “también ocurre que una persona no vacunada tiene un riesgo 10 veces mayor de morir por COVID-19 en comparación con una completamente vacunada”, añadió. “No hay duda de que las vacunas y las precauciones pueden salvar vidas”.

Biden remarcó ante los periodistas el lunes que Powell tenía “condiciones subyacentes muy graves”. “Y, desafortunadamente, [la vacuna] no funcionó", expresó. “Dios lo ama”.

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