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Pocas víctimas de la erupción del Volcán de Fuego han sido identificadas

Dos días después de que el Volcán de Fuego, en Guatemala, entrara en erupción y matara a decenas de personas, volvió a expulsar lava el 5 de junio, y obligó a los equipos de emergencia a suspender las operaciones de rescate.

Los esfuerzos de salvamento ya se habían sido obstaculizados por la falta de energía y las condiciones peligrosas, según Conred, una agencia de ayuda humanitaria del país.

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El terreno humeante estaba tan caliente que derritió las suelas de goma de los zapatos, lo que obligó a los rescatistas a colocar tablones de madera para poder caminar. Muchos tenían dificultad para respirar y trasladarse entre los escombros para llegar a las áreas de búsqueda de víctimas, según los informes de los medios.

"El acceso a las comunidades es muy difícil", dijo Francis Vásquez, un trabajador. "Tenemos que entrar por los tejados".

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Un joven llora sobre el ataúd de Nery Otoniel Gómez Rivas, de 17 años, cuyo cuerpo fue rescatado de la ceniza volcánica, durante un velorio en San Juan Alotenango, Guatemala, el 4 de junio de 2018. (Luis Soto / Associated Press)
Un joven llora sobre el ataúd de Nery Otoniel Gómez Rivas, de 17 años, cuyo cuerpo fue rescatado de la ceniza volcánica, durante un velorio en San Juan Alotenango, Guatemala, el 4 de junio de 2018. (Luis Soto / Associated Press) (Associated Press)

Las autoridades ordenaron las evacuaciones de los pueblos aledaños, incluida la ciudad de Escuintla, que se convirtió en escenario de caos cuando los residentes que huían obstruían las carreteras.

"¡La lava viene por el río Cantil!", gritaba Edward García mientras huía con su familia.

Las autoridades guatemaltecas dijeron que se ha confirmado la muerte de 72 personas como resultado de la erupción del mediodía del domingo 3 de junio. Se espera que el número aumente cuando los rescatistas entren a los asentamientos que aún no se han registrado.

Antes de que los esfuerzos de rescate se estancaran el martes, las cuadrillas recorrían las aldeas más afectadas en busca de víctimas. Helicópteros evacuaron a personas de áreas donde los rescatistas no tenían acceso, dijeron las autoridades durante una conferencia de prensa.

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Junto al ejército de trabajadores hay cientos de voluntarios que ayudan con los esfuerzos de rescate y recuperación.

"Hemos venido a ayudar por simpatía hacia los amigos que murieron", dijo Gilberto Antonio Sac, un voluntario de 20 años del pueblo de El Rancho.

En la comunidad rural de San Miguel Los Lotes, equipos de emergencia registraron las casas y cavaron a través de las capas de cenizas. Ayudados por perros y palas, sacaron 18 cuerpos, incluidos cuatro niños y una madre embarazada.

Mientras tanto, los sobrevivientes buscaban desesperadamente a parientes desaparecidos en varios albergues, así como en las morgues, incluyendo instalaciones improvisadas que se levantaron para albergar los cuerpos.

El cuerpo de una víctima está cubierto de cenizas volcánicas arrojadas por el Volcán de Fuego en Escuintla, Guatemala, el 4 de junio de 2018. (Luis Soto / Associated Press)
El cuerpo de una víctima está cubierto de cenizas volcánicas arrojadas por el Volcán de Fuego en Escuintla, Guatemala, el 4 de junio de 2018. (Luis Soto / Associated Press) (Associated Press)

William Chávez estaba llorando porque no pudo encontrar a su hermano. "No aparece en ningún lado y nadie me está dando una razón".

Dentro de un depósito de cadáveres, Alex Rogelio Hernández, de 31 años, dijo que no ha podido encontrar a su hermana y sobrinos.

Hernández dijo que nunca esperó que la erupción fuera tan destructiva. "Los Lotes era un pueblo muy bonito, había mucha vegetación, aguacates, animales salvajes", dijo.

Hasta el martes solo se habían identificado 17 cadáveres, según el Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala. La mayoría de las víctimas eran de la ciudad de Hunapu, en el departamento de Escuintla, donde 47 de los 54 cuerpos aún no habían sido identificados.

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El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, ha pedido tres días de luto.

Los seres queridos lloraron en los ataúdes alineados en el parque principal de la ciudad de San Juan Alotenango.

El volcán se eleva a 12,346 pies sobre el nivel del mar y se encuentra a unas 25 millas al oeste de la capital.

Un bombero lleva el cuerpo de un niño recuperado cerca del volcán en Escuintla, Guatemala, el 4 de junio de 2018. (Oliver de Ros / Associated Press)
Un bombero lleva el cuerpo de un niño recuperado cerca del volcán en Escuintla, Guatemala, el 4 de junio de 2018. (Oliver de Ros / Associated Press) (Associated Press)

Este es uno de los volcanes más activos de Centroamérica y ha emitido largas ráfagas de cenizas y gas cada 15 a 20 minutos.

La erupción del domingo fue la más grande y mortal desde 1974, y sorprendió a muchos que vivían cerca. Expulsó una mezcla de lava y ceniza que convirtió los hogares en hornos y dejó un paisaje de autos destrozados, vegetación carbonizada y pueblos enterrados.

Más de 3,000 personas han sido desplazadas. Cientos resultaron heridos y docenas más permanecen desaparecidas. La erupción del volcán ha afectado a un total de 1.7 millones de personas.

Los asentamientos que rodean la base del volcán sufrieron lo peor de la devastación.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.

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