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Pastor que convocó a un servicio religioso donde se podría haber propagado el coronavirus ahora se defiende

Una célula de color marrón verdoso, muy infectada con el coronavirus, oficialmente llamado SARS-CoV-2, que causa la enfermedad COVID-19.
(Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas - Centro de Investigación Integrada)

Un pastor del condado de Butte que desafió a los funcionarios de salud pública y realizó un servicio en persona para el Día de la Madre donde potencialmente se expuso a 180 congregantes al coronavirus comentó su decisión en las redes sociales.

En Facebook, el viernes pasado, el pastor Mike Jacobsen, de Palermo Bible Family Church, dijo que un congregante asintomático que asistió al servicio del 11 de mayo pasado se despertó a la mañana siguiente con necesidad de “atención médica” y se le realizó una prueba de detección del coronavirus ese mismo día. El congregante recibió sus resultados positivos dos días después.

Jacobsen, quien con su esposa dirige la iglesia pentecostal desde 2008, comentó en su posteo que “nunca pondría a nadie en peligro a propósito”. “Durante siete semanas nos han mantenido fuera de nuestra iglesia y lejos de nuestra familia religiosa”, escribió Jacobsen en la publicación, que desde entonces fue eliminada. “Soy plenamente consciente de que algunos quizá no entienden que para nuestra iglesia es esencial estar juntos en comunión”.

Contactado por teléfono el domingo por la noche, Jacobsen confirmó que su iglesia había sido el sitio de posible contagio, pero se negó a comentar inmediatamente sobre la situación, alegando que necesitaba tiempo para pensar antes de hacer una declaración.

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Sin nombrar a la iglesia, los funcionarios de salud del condado de Butte emitieron el viernes pasado una advertencia para los residentes, pidiéndoles que no aceleren el reinicio de actividades. Las autoridades remarcaron que les había llamado la atención que casi 200 personas hubieran estado expuestas al coronavirus a través de esa reunión en el Día de la Madre. “En este momento, las organizaciones que celebran servicios o encuentros con la gente presente ponen en riesgo la salud y la seguridad de sus congregaciones, el público en general y nuestra capacidad local para retomar actividades”, enfatizó Danette York, directora de salud pública del Condado, en la declaración donde instó a los residentes a seguir cumpliendo la orden de permanecer en el hogar.

El personal local de salud está intentando notificar a cada feligrés que participó del servicio y darle instrucciones para que cumpla una cuarentena. También trabajan con personal de atención médica para realizarle pruebas a todos los asistentes, según el comunicado de prensa.

El condado de Butte es uno de los 22 que certificó al estado que cumple con las condiciones para la reapertura de negocios adicionales. Pero las reuniones de cualquier tamaño siguen prohibidas, incluso en los condados que están retomando actividades más rápido que el resto de California. “Avanzar con más velocidad en el proceso de reapertura puede causar un revés importante y podría exigirnos volver atrás, con medidas más restrictivas”, advirtió York.

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La pasada semana, Jacobsen comentó su decisión de abrir la iglesia para el Día de la Madre durante un estudio de la Biblia que realizó en vivo por Facebook. Allí señaló que es importante que muchos creyentes jóvenes y nuevos de Palermo Bible reciban apoyo en su fe incipiente, y parte de eso involucra poder asistir a la iglesia en persona. Más aún, comparó el acto de privar a estos feligreses del culto estando presentes con sacar a “un bebé de los brazos de su madre”.

“Realmente hemos tratado de elevar el nivel y hacer un buen trabajo con lo que se nos ha dado”, afirmó Jacobsen sobre los servicios virtuales, “pero no es lo mismo que estar juntos en comunión unos con otros”.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.


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