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¿Cuál es el riesgo de que los niños contraigan COVID-19 con la reapertura de las escuelas?

A teacher works with kindergarten students.
Julie Silk trabaja con sus estudiantes de jardín de infantes en el aula de la Academia Magnet de Lenguaje Dual STEM, en Jackson, Altadena.
(Al Seib / Los Angeles Times)

En las últimas semanas los brotes de COVID-19 han aumentado en las escuelas, al igual que programas del condado de Los Ángeles, aunque no en la misma medida que durante la oleada de otoño e invierno del año pasado.

Mientras los niños regresan a la escuela -en algunos casos, por primera vez desde que comenzó la pandemia- muchos padres se preguntan sobre los riesgos que hay de que sus hijos contraigan coronavirus.

California sufre un aumento de las hospitalizaciones de niños por COVID-19 a medida que la variante Delta domina la nación, pero las tasas en el estado permanecen muy por debajo del máximo del invierno y relativamente bajas en general.

A continuación, un desglose de lo que se sabe hasta el momento:

Los números

En California, ha habido alrededor de 18 nuevas hospitalizaciones por COVID-19 al día para niños de hasta 17 años durante el período reciente de siete días.

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Eso es peor de lo que fue a mediados de junio, cuando las hospitalizaciones pediátricas llegaron a casi cero. Pero las últimas cifras de hospitalización aún están por debajo del pico, de alrededor de 29 nuevos ingresos a hospitales por COVID-19 al día, registradas en enero, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU (CDC).

La última tasa de hospitalización infantil en California es el 10% de la tasa de adultos treintañeros.

Las muertes por COVID-19 entre menores siguen siendo relativamente bajas. De una cifra acumulada de decesos por COVID-19 de más de 64.000 californianos, 30 en todo el estado han ocurrido entre niños. Y de casi 25.000 en el condado de Los Ángeles, dos fueron en menores de 12 años y cuatro entre la edad de 12 a 17 años.

A nivel nacional, hubo más de 400 decesos entre menores de hasta 17 años. En comparación, 756 murieron por ahogamiento involuntario en 2019.

A nivel nacional, ahora hay alrededor de 272 niños recién hospitalizados al día por COVID-19, un aumento del 23% desde el pico anterior, en invierno.

Comparación de California

Ese auge nacional de hospitalizaciones pediátricas fue impulsado en gran parte por algunos estados. Cuatro son responsables de casi la mitad de los nuevos ingresos a hospitales diarios por COVID-19 entre menores: Florida, que informa 54 nuevos al día durante un período reciente de siete días; Texas, 39; y Alabama y Georgia, cada uno con 24 nuevas hospitalizaciones diarias.

La mayoría de los estados que tienen tasas per cápita superiores al promedio se encuentran en el sur. Incluyen a Louisiana, Montana, Mississippi, Tennessee, West Virginia, Missouri y Arkansas.

Entre los tres estados más poblados de la nación, la tasa de nuevos ingresos hospitalarios pediátricos diarios por COVID-19 por cada 100.000 niños en Florida es de 1.28; en Texas de 0.53; y en California de 0.21. A nivel nacional, la tasa es de 0.37.

Es probable que la tasa de hospitalización pediátrica relativamente mejor de California sea el resultado de tasas de vacunación más altas. Los menores de 12 años aún no son elegibles para vacunarse, pero pueden estar mejor protegidos contra el COVID-19 si los adolescentes y adultos que los rodean están completamente vacunados.

Los estados con las peores tasas de nuevas hospitalizaciones diarias pediátricas del país tienen porcentajes de vacunación completa más bajos que la media nacional, que van del 35% (Alabama) al 50% (Florida). Algunos de esos estados, como Florida y Texas, también prohibieron a los gobiernos locales y las escuelas imponer la obligatoriedad de uso de mascarillas, aunque algunos funcionarios locales las prolongaron de igual manera, por temor a una mayor tasa de casos.

El condado de Los Ángeles exige ahora el uso de mascarilla en lugares públicos cerrados, lo que abre una nueva línea de batalla, ya que el coronavirus está aumentando considerablemente entre los no vacunados.

En todo el país, el 51% de los residentes ahora están completamente vacunados. California se encuentra ligeramente por encima del promedio, con el 54% de sus residentes completamente inmunizados. California exige el uso de mascarilla en entornos escolares cerrados.

“Donde tenemos índices más altos de infección entre los niños es donde hay tasas más bajas de vacunación”, enfatizó la Dra. Rochelle Walensky, directora de los CDC, en una sesión informativa. La mejor manera de mantener seguros a los menores, en las escuelas u otros sitios, “es vacunando a todos los que puedan hacerlo en su entorno, y luego seguir las estrategias de mitigación en nuestra guía escolar, incluido el uso de cubiertas faciales en las escuelas”.

Que esperan los expertos

Los brotes de COVID-19 aumentaron en las escuelas y programas del condado de Los Ángeles en las últimas semanas, aunque no en la misma medida que durante el pico repentino de otoño e invierno del año pasado. De los 25 brotes que ocurrieron entre abril y julio, más de la mitad se relacionaron con los deportes juveniles y el uso inconsistente de cubrebocas; la socialización después de los juegos y prácticas, o los viajes y el alojamiento conjunto durante los campamentos de entrenamiento y actos deportivos.

Según los funcionarios federales de salud, se espera que las tasas de hospitalización aumenten entre los niños dada la naturaleza de la variante Delta, que es al menos dos veces más transmisible que la variante Alpha y produce hasta 1.000 veces mayor nivel de virus en el tracto superior de la garganta en comparación con Alpha, detalló el Dr. Anthony Fauci, principal experto en enfermedades infecciosas del gobierno de Estados Unidos. “La variante Delta es mucho más transmisible que la Alpha. Razón por la que es probable que más niños se infecten”, comentó Fauci en una sesión informativa reciente.

No hay evidencia definitiva de que los niños estén sufriendo casos de mayor gravedad por la variante Delta, añadió Fauci, aunque sigue siendo una posibilidad.

Evaluar los riesgos para los niños

En el condado de Los Ángeles, la directora de salud pública, Bárbara Ferrer, ofreció tranquilidad a los padres nerviosos por enviar a sus niños, que son demasiado pequeños para ser vacunados, a las aulas. El riesgo no es cero, comentó, pero las tasas relativamente altas de vacunación entre los docentes y el personal escolar ofrecen mucha más protección para los menores que en cualquier punto anterior de la pandemia, además de los requisitos de uso de mascarilla en interiores.

“Los niños -especialmente los más pequeños- son mucho menos propensos que los adultos a infectarse”, destacó Ferrer. “Tienen las tasas de hospitalización más bajas, lo cual significa que, incluso de contagiarse, las probabilidades de desarrollar un caso grave son mucho menores”.

Las autoridades del condado de Los Ángeles afirman que, ante el aumento de los casos de COVID-19 y de las hospitalizaciones, esperan que el restablecimiento del uso de mascarilla como norma social ayude a reducir la transmisión de la enfermedad.

Además, es probable que los niños estén más protegidos en California que en otros lugares debido a los requisitos relativamente más estrictos destinados a protegerlos, comentó Ferrer. A medida que se reanuda la presencia en las aulas, los estudiantes de California deben usar mascarilla en ambientes interiores, un marcado contraste con los enfoques estatales en Florida y Texas, que prohibieron imponer mandatos locales de uso de cubierta facial, aunque algunas escuelas lo ordenan de igual manera.

“También hemos tenido otras estrategias aquí, en California, y de alguna manera requisitos más estrictos que en otros lugares”, agregó Ferrer, “que han protegido a todos de lo que yo llamo transmisiones sin restricciones. Eso importa para los más jóvenes”.

Algunos campus en el condado de Los Ángeles reabrieron para el aprendizaje en persona la primavera pasada, y la transmisión viral en esas escuelas fue menor que en la comunidad circundante, añadió la funcionaria.

Los niños más pequeños también han sido menos propensos a contraer el coronavirus porque tienen muchas menos proteínas llamadas receptores ACE2 en la nariz de las que el coronavirus necesita acceder para infectar el cuerpo.

Los expertos instaron a que los padres le hagan una prueba a sus hijos si ven síntomas de enfermedad compatibles con COVID-19, como fiebre, escalofríos, dificultad para respirar, fatiga, dolores corporales, dolores de cabeza, pérdida del gusto u olfato, dolor de garganta, secreción nasal, náuseas o diarrea.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.


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