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La edad promedio de los californianos que mueren de COVID-19 es cada vez menor

A respiratory therapist works with a COVID-19 patient.
El terapeuta respiratorio José Herrera trabaja con un paciente con COVID-19 dentro de la unidad de cuidados intensivos del Centro Médico del Condado de Ventura, el 8 de septiembre.
(Francine Orr / Los Angeles Times)

La edad promedio de los californianos que mueren de COVID-19 es cada vez menor, elemento que forma parte de lo que los funcionarios indican que es otro ejemplo de la brecha de vacunación del estado.

Durante el transcurso de la pandemia en California, la edad promedio de las personas que han muerto por coronavirus ha sido de 73 años. Pero desde abril, esa cifra es de 67 años. Y desde agosto, la edad promedio es de 66 años, según datos del Departamento de Salud Pública de California.

Los funcionarios de salud estatales señalaron que la disminución en la edad promedio de los que mueren por COVID-19 probablemente esté relacionada con tasas de vacunación más bajas entre los adultos más jóvenes.

Si bien el 86% de los californianos de 50 a 64 años han recibido al menos una dosis del antígeno, al igual que el 81% de los adultos mayores de la entidad, solo el 76% de los adultos más jóvenes han recibido dicha vacuna, así como el 63% de los jóvenes y adolescentes de 12 a 17 años.

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La brecha de género de las muertes por COVID-19 también está empeorando.

Hace un año, en septiembre de 2020, el 54.6% de los fallecimientos por coronavirus fueron entre hombres. Pero en agosto, esa cifra era del 58.9%.

Los hombres tienen menos probabilidades de inocularse. Han recibido solo el 47.6% de todas las vacunas administradas en el estado, a pesar de constituir el 49.7% de la población de California de 12 años o más.

Los datos del condado de Los Ángeles muestran cómo el riesgo de morir por COVID-19 ha aumentado en las últimas semanas entre los adultos de todos los grupos de edad que no están inoculados.

En las primeras semanas del verano, entre los adultos no vacunados de Los Ángeles de 49 años o menos, la tasa de mortalidad era cercana a cero, pero recientemente, en este grupo, semanalmente dos han muerto por cada 100.000 personas.

Entre cada 100.000 residentes no inoculados del condado, de 50 años o más, la tasa de mortalidad ha aumentado, de cinco fallecimientos por semana a mediados de julio, a 18 en agosto.

Death rate per 100,000 residents for L.A. County adults by vaccination status and age group
Tasa de mortalidad por cada 100.000 residentes en los adultos del condado de L.A. por estado de vacunación y grupo de edad.

El condado de Los Ángeles tiene un estimado de 4.36 millones de residentes entre las edades de 18 y 49 años, así como un cálculo de 3.55 millones de adultos de 50 años o más.

En general, California ha reportado grandes disminuciones en casos y hospitalizaciones. Hubo un incremento de verano, impulsado en gran parte por la variante Delta, pero la curva ha comenzado a aplanarse en muchas partes del estado, que ahora tiene el índice de casos de coronavirus más bajo del país.

La entidad también tiene tasas de inmunización más altas que algunos estados afectados por el aumento repentino del verano. Las autoridades señalan que los californianos no inoculados continúan siendo infectados en índices más altos, en comparación con sus contrapartes vacunadas.

El jueves pasado, California dio a conocer un nuevo y enérgico impulso de inoculación.

Las autoridades anunciaron un Plan de Acción para la Vacuna contra COVID-19 horas antes de que la directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés), la Dra. Rochelle Walensky, comentara que se debe administrar una tercera dosis de Pfizer-BioNTech a las personas de 65 años o más, residentes en cuidados a largo plazo, y aquellos de 50 a 64 años con afecciones médicas subyacentes, al menos seis meses después de recibir su serie inicial del antígeno.

Los CDC también agregaron que los adultos más jóvenes con afecciones médicas subyacentes pueden recibir un refuerzo, así como los adultos de 18 a 64 años que tienen un mayor riesgo de exposición al coronavirus debido a entornos laborales o institucionales.

Las recomendaciones de los CDC se aplican solo a las personas que recibieron la vacuna de Pfizer.

“Abordaremos, con el mismo sentido de urgencia, las recomendaciones para los antígenos de Moderna y J&J tan pronto como esos datos estén disponibles”, señaló Walensky en un comunicado.

Si bien se necesitan más recomendaciones de los funcionarios estatales antes de que se distribuya ampliamente una tercera dosis de vacuna a las personas en esas categorías, los funcionarios subrayan que se están preparando ahora para asegurarse de que estén listos.

“Estamos trabajando arduamente para asegurarnos de que no solo estamos preparados para brindarla, sino para que aquellos que son elegibles sepan que lo son y conozcan cuándo es el momento adecuado”, indicó el Dr. Mark Ghaly, secretario de Salud y Servicios Humanos de California, durante una sesión informativa.

Si quiere leer este artículo en inglés, haga clic aquí.


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